En el contexto actual del mercado inmobiliario chileno, se ha observado un notable ajuste de precios que responde, por un lado, a las consecuencias económicas de la pandemia, y por otro, a la implementación de nuevas facilidades para el pago del pie, según lo señalado por Daniel Serey, director de investigación de TOCTOC. Esta dinámica ha llevado a un incremento en las ventas de casas en varias comunas. El cierre del segundo trimestre revela que Colina, Lampa y Buin son las localidades donde se concentra la mayor actividad en transacciones inmobiliarias, destacando en un escenario que aún se recupera de los estragos de la crisis sanitaria.
Colina se posiciona como la comuna con la oferta más variada de proyectos inmobiliarios, abarcando desde viviendas subsidiadas en su centro hasta propiedades de alto valor en zonas como Piedra Roja. Esta amplia gama de opciones no solo atrae a diferentes tipos de compradores, sino que también se ha visto beneficiada por una serie de rebajas de precios significativas. En barrios como Chicureo, Colina y Santa Filomena se han realizado ajustes que facilitan la accesibilidad al mercado, lo que ha estimulado un aumento considerable en la demanda por parte de los compradores.
Además de los ajustes de precios, la estrategia de permitir el pago del pie en varias cuotas ha sido un factor clave en la aceleración de las ventas. Serey destaca que en la actualidad es posible pagar el pie en fracciones, e incluso en proyectos con entrega inmediata, lo que ofrece una opción más flexible para los compradores. Esta práctica está transformando la manera en que las personas pueden ver la compra de una vivienda como una inversión realizable, especialmente para aquellos que habían estado reacios a hacer el gasto total de un pie de manera inmediata.
Por su parte, Lampa ha emergido como un bastión de proyectos más accesibles, con precios que varían entre 3.500 y 6.000 UF. La comuna, particularmente en las zonas de Valle Grande y Chicauma, ha demostrado un crecimiento sostenido en las ventas, a pesar de las fluctuaciones del mercado. Este crecimiento se debe, en parte, a que los proyectos están diseñados y posicionados para atender a clientes con presupuestos más limitados, lo que ha reforzado su atractivo a nivel local.
Finalmente, Buin se está consolidando como un polo interesante para los inversionistas, gracias a su desarrollado mercado de arriendos y la variedad de proyectos de menor escala que se están implementando. Este enfoque ha impulsado una tendencia favorable en las rentas, atrayendo tanto a nuevos compradores como a inversionistas que buscan rentabilidades efectivas. Serey sentencia que «Buin está mostrando un potencial significativo, lo que no solo beneficia a sus residentes, sino que también invita a un flujo de inversión que revitaliza la comuna y sus alrededores.»


