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Tsunami en Chile: Riesgos y Preparación para las Costas

El Dr. Rafael Aránguiz, académico de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), explicó que las ondas provocadas por el terremoto de magnitud 8,8 en la península de Kamchatka, Rusia, podrían llegar a las costas chilenas con una altura de hasta 3 metros. Este fenómeno, que ha generado una alerta preventiva de tsunami para las zonas costeras, ha puesto en alerta a localidades vulnerables como Talcahuano y Dichato. La llegada de estas olas se espera con gran atención debido a su potencial destructivo y al impacto que podrían tener en la infraestructura costera y la seguridad de los habitantes.

A diferencia de lo que muchos podrían pensar, el Dr. Aránguiz enfatiza que el mayor riesgo no radica en la primera onda que se detecta, sino en las ondas subsecuentes, que históricamente han demostrado ser más potentes. «En Chile, la primera onda no suele ser la más grande. Puede ser la segunda o incluso la tercera, que puede llegar dos o tres horas después de la primera», señaló el especialista, quien ha estudiado eventos tsunamigénicos pasados y conoce de primera mano las dinámicas que los acompañan. Este conocimiento resulta crucial para las evacuaciones preventivas, las cuales deben extenderse por varias horas mientras se monitorean las olas.

El académico menciona que a pesar de que en esta ocasión se proyectan olas de menor altura, es importante no subestimar el riesgo que enfrentan localidades específicas como la bahía de Concepción, Dichato o Coliumo. Estas áreas, caracterizadas por su geografía semicerrada, podrían amplificar las ondas del tsunami debido a fenómenos de resonancia. «En estas bahías, las condiciones son propensas a la intensificación de las olas, lo que podría resultar en alturas peligrosas, incluso bajo proyecciones iniciales moderadas», advirtió el Dr. Aránguiz.

El tsunami presenta un comportamiento diferente al de las olas generadas por el viento, ya que se asemeja más a una crecida del mar que puede durar muchos minutos. El Dr. Aránguiz indica que, aunque las proyecciones son de olas de solo dos o tres metros, la energía y la longitud de onda del tsunami permiten que el agua penetre más profundamente en la tierra en comparación con una ola de viento de igual tamaño. Este aspecto es esencial para evaluar el impacto en las zonas costeras y preparar a la población ante un posible escenario de evacuación.

Para concluir, el Dr. Aránguiz resaltó que Chile ha mejorado significativamente su preparación frente a emergencias de tsunamis en comparación con situaciones pasadas como la de 2010. «El sistema de alerta ha evolucionado, la concienciación de la población ha crecido y existen más estudios sobre áreas críticas», afirmó. Al final, hizo un llamado claro a la población: «Es fundamental informarse a través de medios oficiales, seguir las recomendaciones de las autoridades y, bajo ninguna circunstancia, acercarse a la costa para observar el fenómeno. El comportamiento del tsunami es incierto y, aunque se trate de olas pequeñas, puede tener consecuencias importantes.»

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