Durante la última semana, el Aeropuerto de Santiago ha experimentado varias suspensiones temporales de vuelos debido a la presencia de aves en la pista. Según informes recientes, este fenómeno se atribuye a una «condición aviaria severa» que origina su presencia en el lugar. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) explicó a El Mercurio que este problema no se relaciona con migraciones estacionales de aves, sino más bien con su desplazamiento hacia rutas cercanas en busca de alimento, principalmente en vertederos adyacentes al aeropuerto.
La preocupación por la acumulación de aves en el Aeropuerto de Santiago ha crecido debido a la cercanía de múltiples vertederos, tanto legales como ilegales, en la comuna de Pudahuel. De los ocho vertederos existentes, solo dos cumplen con la normativa legal, mientras que los otros seis son clandestinos. Trece han sido clausurados en un esfuerzo conjunto para mitigar el problema. La falta de control sobre estos basurales ha facilitado que las gaviotas dominicanas y otras aves se concentren en el área, generando riesgos para la seguridad aérea.
Las autoridades locales han tomado medidas decididas para abordar la situación. Desde que comenzó el 2023, el trabajo mancomunado entre la Municipalidad de Pudahuel, la Seremi de Transporte y Carabineros ha permitido el cierre de varios vertederos peligrosos en la zona, no solo cerca del aeropuerto, sino también en áreas rurales circundantes. En particular, el vertedero Cabezal Sur, que se considera el más grande de la zona poniente, ha sido uno de los principales focos de atención, y su clausura ha permitido comenzar un proceso de limpieza y desmantelamiento.
El alcalde de Pudahuel, Ítalo Bravo, ha expresado su firme compromiso para enfrentar este problema, catalogándolo como un desafío recurrente en la comuna. En sus declaraciones, sostuvo que se están utilizando todos los recursos disponibles y que se está coordinando con diversas instituciones para garantizar la seguridad en el aeropuerto y en el territorio circundante. El manejo efectivo de la situación es primordial no solo para el funcionamiento adecuado del terminal aéreo, sino también para la salud pública y el bienestar de los residentes.
Finalmente, la administración del Aeropuerto de Santiago enfrenta un panorama complejo, ya que la presencia continua de gaviotas dominicanas ha llevado a la suspensión de vuelos en al menos seis ocasiones en el último tiempo. La situación resalta la importancia de tomar acciones integrales que incluyan la regulación y limpieza de los vertederos, así como una mejor gestión del entorno aéreo para minimizar los riesgos. Con la colaboración de todas las partes involucradas, se espera lograr una solución sostenible que evite que este fenómeno vuelva a repetirse.


