Más de 350.000 habitantes de la Región del Biobío se beneficiarán diariamente gracias a la reciente inauguración de marcha blanca del Puente Industrial, que se ha convertido en el viaducto más largo de Chile, con una impresionante longitud de 6,4 kilómetros, de los cuales 2,52 kilómetros son puramente puente. Esta nueva infraestructura se alza como un hito en la conectividad de la región, optimizando los tiempos de traslado y facilitando el transporte entre sectores productivos clave.
El Puente Industrial promete reducir los tiempos de viaje en entre 30 y 50 minutos, una mejora significativa que impactará en la vida cotidiana de miles de ciudadanos. Autoridades locales han enfatizado no solo la importancia de este puente en términos de ahorro de tiempo, sino también como una alternativa mejorada para el tránsito de camiones, que son cruciales para la conexión de áreas productivas que sostienen la economía regional.
Dentro de las características distintivas del proyecto, se contempla además una ciclovía de 7,7 kilómetros y una senda peatonal iluminada, lo que representa un avance en la infraestructura destinada a la movilidad sostenible. Asimismo, se contemplan mejoras en la vialidad en la ruta 160, creando una red de transporte más accesible y segura para todos los usuarios, desde ciclistas hasta automovilistas.
La Ministra de Obras Públicas, Jessica López, destacó que esta iniciativa es fruto de una alianza público-privada que demandó una inversión de 250 millones de dólares y generó cerca de 1.000 empleos durante su fase de construcción. Es notable que el 98% de los trabajadores involucrados en el proyecto provienen de la comunidad local, lo que no solo ayuda a la economía regional, sino que también fomenta un sentido de pertenencia y orgullo entre los habitantes de la zona.
El Presidente de la República, Gabriel Boric, subrayó la trascendencia de este puente para el país, al facilitar el transporte de carga y conectar mejor los puertos de Lirquén, Talcahuano, San Vicente y Coronel. Además, el Puente Industrial contará con un sistema TAG que se implementará a través de un peaje electrónico, mejorando así la eficiencia del tránsito y garantizando una experiencia más fluida para los usuarios. Este avance representa un paso significativo hacia el futuro de la infraestructura en Chile.


