La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) ha expresado su profunda preocupación por el impacto que la reducción del gasto en infraestructura tendrá en la economía nacional. En un contundente informe presentado por su presidente, Alfredo Echavarría, durante el lanzamiento del documento Macroeconomía y Construcción (MACh), se advirtió que esta disminución impactará directamente la actividad económica, la generación de empleo y el crecimiento del país. Estas advertencias resaltan la necesidad urgente de revisar el proyecto de Ley de Presupuestos 2026 para evitar un retroceso en la inversión y la actividad constructiva.
Echavarría subrayó que la inversión pública enfrentará una caída alarmante del 12,5% anual, mientras que el presupuesto del Ministerio de Obras Públicas se verá reducido en un 17,2% respecto al año anterior. Este retroceso, que representa aproximadamente US$700 millones, está destinado a ser el mayor descenso en la historia reciente del ministerio. Con solo el 5% de estos fondos dirigidos a nuevos proyectos, se pone en riesgo no solo la continuidad de obras actuales, sino también el lanzamiento de iniciativas que son vitales para el desarrollo de la infraestructura nacional.
El presidente de la CChC hizo hincapié en que la reducción del gasto en inversión pública, en lugar de optar por recortes en el gasto corriente, puede ser devastadora para la economía. «La inversión en infraestructura es un pilar que sostiene tanto la actividad económica como el empleo», remarcó Echavarría, quien instó a las autoridades a reconsiderar estas decisiones, especialmente en un contexto de estancamiento económico. La preocupación crece, particularmente por el efecto dominó que puede generar esta contracción en la creación de puestos de trabajo dentro del sector de la construcción.
En relación al Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), si bien se valoró el aumento previsto en su presupuesto, persistieron dudas sobre la suficiencia de los recursos para cumplir con los compromisos financieros ya adquiridos. Entre estos compromisos se encuentran los proyectos de integración social y subsidios, que son cruciales para la vivienda digna en el país. La falta de información clara sobre estos montos limita la capacidad de anticipar el dinamismo de la construcción de viviendas subsidiadas para el próximo año.
El debate sobre el Presupuesto 2026 se ha intensificado en el Congreso, donde se aprobó una partida para el Minvu que incluye un aumento del 7,6% en su financiamiento. Esta partida está destinada a continuar con el Plan de Emergencia Habitacional, la reconstrucción de Valparaíso y el mejoramiento de viviendas y terrenos urbanos. La subsecretaria Gabriela Elgueta también destacó ambiciosas metas, como la construcción de 260 mil viviendas y la intervención de asentamientos precarios. Sin embargo, la próxima semana se retomará la discusión, lo que deja abierta la posibilidad de enmiendas relevantes que podrían influir en el futuro de la industria de la construcción en Chile.


