Un reciente informe reveló que 1.470 profesionales de la salud emitieron licencias médicas a terceros mientras ellos mismos se encontraban con licencia, generando un fuerte llamado de atención sobre el uso y fiscalización de este sistema en Chile.
En medio de un incremento sostenido en la emisión de licencias médicas en el país, un nuevo hallazgo ha puesto en alerta a las autoridades de salud: se detectó que más de mil médicos extendieron licencias médicas mientras se encontraban inactivos por reposo propio. Esta práctica, considerada una grave irregularidad, fue identificada gracias al cruce de datos entre la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), la Compin y Fonasa.
Según detalló el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, los médicos involucrados emitieron un total de 15.675 licencias durante sus propios períodos de inactividad, lo que representa un serio cuestionamiento a la ética profesional y al control del sistema. Esta situación se enmarca en una serie de medidas que buscan frenar el alza de licencias médicas injustificadas, que han alcanzado cifras récord durante los últimos años.
Fiscalización más estricta y medidas en curso
Ante la magnitud del problema, el gobierno anunció un reforzamiento de las políticas de control y fiscalización. La ministra del Trabajo, Jeannette Jara, indicó que la situación es inaceptable y que ya se están aplicando sanciones. “El Estado no puede tolerar abusos de este tipo, menos cuando estamos hablando de recursos públicos y de la confianza que la ciudadanía deposita en el sistema de salud”, expresó.
Por su parte, la directora de la Suseso, Pamela Gana, explicó que se están cruzando múltiples fuentes de información y desarrollando sistemas automatizados para detectar incongruencias como esta en tiempo real. «Los 1.470 médicos detectados son solo el comienzo de una fiscalización que se irá profundizando en el segundo semestre», afirmó.
Uno de los focos principales será verificar que las licencias médicas sean otorgadas conforme a los estándares clínicos y legales establecidos, además de asegurar que los profesionales que las emitan se encuentren habilitados para hacerlo en el momento correspondiente.
Una problemática en aumento
El fenómeno de licencias médicas injustificadas no es nuevo, pero ha mostrado un crecimiento preocupante en los últimos años. En 2023, por ejemplo, se emitieron más de 9 millones de licencias, y se estima que el gasto público asociado superó los $2 billones de pesos. Parte de este gasto ha sido atribuido a prácticas fraudulentas, que hoy están siendo investigadas con mayor rigurosidad.
Aunque la mayoría de los médicos actúa dentro del marco legal y ético, las autoridades coinciden en que estas situaciones deben erradicarse completamente. También se evalúa modificar la legislación vigente para facilitar las sanciones a profesionales reincidentes, así como fortalecer la trazabilidad de cada licencia emitida.
La investigación continúa, y desde el Ministerio del Trabajo confirmaron que no descartan presentar acciones legales contra los involucrados en los casos más graves. Con estas medidas, se espera restaurar la confianza en el sistema de licencias médicas y proteger el correcto uso de los recursos públicos.


