La actriz y escritora Karla Sofía Gascón ha reaparecido en España para presentar su más reciente obra, *Lo que queda de mí*, justo en un momento crucial para su carrera, marcado por recientes controversias tras su nominación a los Oscar. En un evento celebrado en la editorial Almuzara de Madrid, Gascón, visiblemente emocionada y con una actitud serena, llamó la atención de periodistas y curiosos a su paso por la calle Cervantes. La actriz compartió que aunque el libro no es estrictamente autobiográfico, está cargado de elementos de su propia vida, ofreciendo una narrativa personal que resonó entre los asistentes.
Durante la presentación, la protagonista de la novela explicó que su obra se categoriza como una «true fiction» —una mezcla de verdad y ficción— que arranca con la reflexión de una persona al borde del abismo. Con su característico humor, Gascón se comparó con Forrest Gump, aludiendo a la complejidad y riqueza de su historia. Este acto de volver a la luz pública también representa un intento de recuperar su imagen tras haber sido objeto de ataques y críticas por sus comentarios en redes sociales, que la llevaron a una especie de «cancelación».
Karla Sofía no solo ha presentado su libro, sino que también ha utilizado este espacio para reflexionar sobre la controversia que ha atravesado. Con ironía, comentó que se siente menos racista que Ghandi y menos afín a ciertos grupos políticos, enfatizando que ha pedido perdón en múltiples ocasiones, pero sin dejar de reafirmar su postura. Afirma que no es posible erradicar el odio con más odio y que es esencial buscar la paz, a pesar de la dolorosa experiencia vivida tras las críticas que recibió.
La actriz también compartió su camino de vida, incluyendo su transición de género hace una década, un momento que la llevó a enfrentar múltiples adversidades. Contrario a seguir un camino fácil, siempre ha optado por el más complicado; un tema que refleja en su libro que califica de «doloroso pero vital». Gascón subrayó la importancia de expresar sus pensamientos de manera auténtica, asegurando que ella misma ha escrito cada palabra de su obra, desafiando así las críticas que la han rodeado.
Finalmente, Gascón anunció que las relaciones con su equipo y con la plataforma Netflix están sanadas y que siente apoyo por parte de muchos colegas en la industria. Reconociendo que cualquier artista no puede estar a salvo de la controversia, insistió en la necesidad de aceptar la imperfección humana y en resistir la presión de convertirse en un «robot» desprovisto de emociones. Con un mensaje claro de resiliencia, Karla Sofía Gascón reafirma su deseo de seguir creando y defendiendo sus principios en un mundo que muchas veces parece negar la autenticidad.


