El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile ha decidido suspender temporalmente las importaciones de productos avícolas provenientes de Argentina. Esta medida se debe a la reciente detección de un brote de influenza aviar altamente patógena en un establecimiento avícola de postura comercial ubicado en Los Toldos, provincia de Buenos Aires. La información fue notificada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de Argentina. La suspensión busca proteger el estatus sanitario de Chile, que desde agosto de 2023 se considera libre de esta enfermedad en aves de corral.
El SAG ha solicitado a SENASA que suspenda la certificación para la exportación a Chile de una variedad de productos avícolas, que incluyen aves ornamentales, carne de aves de corral, cabezas y patas comestibles, así como huevos con cáscara y productos cárnicos procesados de aves. Esta acción es parte de un enfoque preventivo en el contexto de protocolos internacionales que rigen el comercio de productos agrícolas y ganaderos, con el fin de que Chile mantenga su estatus sanitario y proteja la industria avícola local.
Desde julio de 2024 hasta agosto de 2025, Chile importó 7.648 toneladas de carne de ave desde Argentina, lo que representa el 8% del total de sus importaciones, que alcanzaron las 96.475 toneladas. En el caso de los huevos frescos, 704 toneladas provinieron de Argentina, lo que equivale al 30% del volumen total importado. Estas cifras destacan la importancia de Argentina como un socio comercial clave, aunque la situación sanitaria actual refuerza la necesidad de tomar precauciones para salvaguardar la salud avícola en el país.
Por otro lado, el SAG ha decidido levantar la prohibición de ingreso de productos avícolas provenientes de Brasil. Este país, que había sido afectado por un brote de influenza aviar, ha recuperado su estatus como país libre de la enfermedad, permitiendo así la reanudación de las importaciones. Brasil se mantiene como el principal proveedor de productos avícolas para Chile, y este levantamiento de la prohibición es importante para asegurar el suministro y la diversidad de productos avícolas en el mercado chileno.
Ante estos acontecimientos, el SAG ha elevado el estado de alerta respecto a la influenza aviar, instando a los propietarios de aves de corral a reforzar las medidas de bioseguridad. Se exhorta a reportar de inmediato cualquier signo de enfermedad o mortalidad inusual, ya que la detección temprana es crucial para prevenir la propagación de esta enfermedad. En este contexto, el SAG ha puesto a disposición el «Seguro de Enfermedades Exóticas para Aves» de Agroseguros, una valiosa herramienta de protección que cubre las muertes derivadas de sacrificios sanitarios, siempre que los productores cumplan con los requisitos establecidos.


