La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un motor transformador en el sector de la construcción en el país, particularmente en la última etapa de la cadena de abastecimiento. Según un análisis reciente, las empresas están comenzando a aplicar técnicas de IA en sus procesos de compras, lo que ha catalizado un cambio significativo en cómo se negocian y aseguran los suministros. Este avance busca principalmente la eficiencia, lo que se traduce en una reducción de costos y una optimización de los recursos humanos involucrados en estas tareas. La encuesta de EY resalta que, aunque solo un 36% de las organizaciones han adoptado IA generativa en sus procesos de compras, la expectación es cada vez mayor, proyectándose que un 80% lo implementará en los próximos años.
Es destacable que en 2025, se procesaron más de $2.265.525 billones en órdenes de compra mediante sistemas que ya integran IA, según información proporcionada por ICONSTRUYE, una plataforma digital que se especializa en soluciones para el rubro de la construcción. Este uso de IA no solo potencia la eficiencia en los proyectos, sino que también ha llevado a un notable incremento del 27% en el volumen transaccionado en comparación con el mismo mes del año anterior. Estas cifras demuestran que la tecnología está comenzando a consolidarse como una herramienta indispensable para optimizar la gestión de compras en el sector.
Ignacio Vila, gerente general de ICONSTRUYE, ha subrayado que el principal objetivo de implementar IA en la cadena de abastecimiento es maximizar la eficiencia. Según Vila, los beneficios se reflejan en una drástica reducción de hasta un 70% en la mitigación de riesgos relacionados con la conciliación de pagos. Esto no solo mejora el flujo de caja de las empresas constructoras, sino que también facilita la búsqueda de nuevos proveedores, lo que es clave en un mercado cada vez más competitivo donde la agilidad y la reducción de costos son primordiales.
Además de la optimización en el proceso de compras, la IA también promete revolucionar otros aspectos operativos en la construcción. Un ejemplo concreto es el desarrollo de un agente conversacional que permitirá a los encargados de bodega consultar, mediante un sistema de voz o chat, el estado del inventario, la disponibilidad de stock y el historial de entregas. Este tipo de herramientas avanzadas no solo agilizan la toma de decisiones en el campo, sino que también reducen significativamente el tiempo dedicado a procesos administrativos, asegurando que los equipos de trabajo puedan concentrarse en la ejecución efectiva de sus proyectos.
En conclusión, la integración de inteligencia artificial en los procesos de abastecimiento en el sector de la construcción no es solo una tendencia, sino una necesidad emergente que las empresas deben adoptar para mantenerse competitivas. A medida que más organizaciones se dan cuenta de los beneficios tangibles que la IA puede ofrecer, desde la reducción de costos hasta la mejora en la relación con proveedores, la adopción de estas herramientas digitales seguirá en aumento. En un mercado en constante evolución, la capacidad de adaptarse y optimizar procesos a través de la tecnología será fundamental para el éxito en el futuro de la construcción.


