El Pabellón Nacional de India regresa a la Bienal de Arte de Venecia en el Arsenale con su exposición titulada «Geografías de Distancia: recordando el hogar». Esta muestra colectiva, curada por el Dr. Amin Jaffer y patrocinada por el Ministerio de Cultura del Gobierno de India, implica un significativo regreso al recinto artístico después de su última participación en 2019. En esta edición, el pabellón presenta obras de cinco artistas que exploran la intersección entre la memoria, el material y los procesos migratorios que configuran la noción de hogar. En un espacio diseñado con características arquitectónicas venecianas, la exposición se convierte en un testimonio del poder emocional del hogar, integrado en obras que emplean tierra, papel, bambú y materiales recuperados.
La ambientación del Pabellón Nacional destaca por su estética cruda, en la que la madera expuesta y el ladrillo evocan un sentido de historia y perdurabilidad. Cada obra expuesta parece cuestionar el concepto de fragilidad al abordar la idea del hogar a través de formas arquitectónicas complejas. Elementos como paredes de tierra agrietada y estructuras de bambú articulan narrativas donde el hogar se representa como una construcción emocional y física. En este contexto, los visitantes son invitados a contemplar no solo la estética, sino también las profundidades de la memoria asociadas al hogar, llevando consigo una sensación de conexión y pertenencia.
Los artistas Alwar Balasubramaniam, Sumakshi Singh, Ranjani Shettar, Asim Waqif y Skarma Sonam Tashi reflejan diversas prácticas artísticas que transitan entre el uso de materiales orgánicos y técnicas tradicionales. Esta exposición plantea una cuestión relevante: ¿qué permanece del hogar cuando los espacios físicos se transforman, expanden o desaparecen? Alwar Balasubramaniam y su obra «No Solo para Nosotros» invitan a los espectadores a reflexionar sobre la persistencia de la identidad cultural en medio de cambios drásticos, proponiendo un diálogo entre lo tangible y lo efímero.
Las obras de los artistas son testigos de la fragilidad inherente en nuestras construcciones emocionales. La pieza de Sumakshi Singh, por ejemplo, a través de su impactante instalación «Dirección Permanente», resalta la delgada línea entre la estabilidad y el colapso al mostrar una pared agrietada que resuena con temas ecológicos y culturales. De forma similar, la obra de Ranjani Shettar, «Bajo el mismo cielo», se presenta como una estructura delicada que flota en el aire, simbolizando la memoria que trasciende las fronteras físicas del hogar. Estas experiencias invitan al visitante a navegar por un espacio donde los recuerdos se entrelazan con la materialidad, suscitando una reflexión sobre el significado de pertenencia en un mundo marcado por la migración.
La participación de India en la Bienal de Arte de Venecia se articula en torno a la idea de hogar como un concepto en constante evolución, que se alimenta de la cultura personal y los recuerdos. El Dr. Amin Jaffer describe el pabellón como un viaje que permite a los espectadores confrontar sus propias nociones de hogar y distancia. Al aire libre, Asim Waqif despliega su instalación «Chaal», una fusión de materiales que invita a la interacción física, enfatizando que el hogar es tanto una construcción fragil como una experiencia compartida. Así, «Geografías de Distancia» no solo redefine el hogar, sino que también nos recuerda su esencia fundamental en medio de la agitación contemporánea, otorgando una voz singular al arte indio en un escenario internacional.


