Un reciente estudio realizado por Roberto Araya y Pablo González-Vicente, del CIAE y del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, investigó los niveles de confianza entre estudiantes de cuarto básico en la Región Metropolitana. La investigación abarcó a 3.000 escolares de 135 establecimientos públicos y subvencionados, midiendo la confianza hacia compañeros de curso (endogrupo) y hacia escolares desconocidos (exogrupo). Los resultados reflejan que uno de cada tres estudiantes confía mucho en sus compañeros, pero solo uno de cada seis deposita confianza en quienes no conoce.
¿En quiénes confían más los niños?
El estudio, realizado mediante un experimento conocido como «juego de bienes públicos», mostró que los estudiantes tienen mayor disposición a colaborar con compañeros de su propio curso que con alumnos de otros colegios. El 65% de los niños estuvo dispuesto a donar al menos la mitad de las «banderas» asignadas al pozo compartido con su grupo cercano, mientras que solo el 41% aportó una cantidad similar al pozo común con estudiantes desconocidos. Además, un tercio de los niños se negó a donar banderas al pozo compartido con alumnos de otros colegios.
Estos resultados confirman la tendencia observada en investigaciones previas: la confianza hacia los conocidos es mayor que hacia los desconocidos, lo que apoya la idea de que la confianza en el exogrupo requiere de condiciones específicas para desarrollarse.
Factores que influyen en la confianza
El estudio destaca que ciertos rasgos de personalidad, como la amabilidad y la conciencia (ser concienzudo), influyen significativamente en la confianza hacia compañeros y terceros desconocidos. Otros factores, como la extroversión y la apertura a nuevas experiencias, también impactan, aunque en menor medida.
Asimismo, se encontraron diferencias en función del género y el tipo de establecimiento educativo:
- Género: Los niños demostraron niveles de confianza más altos que las niñas, especialmente hacia sus compañeros de curso.
- Tipo de establecimiento: Los estudiantes de colegios municipales mostraron más confianza tanto en su grupo cercano como hacia desconocidos, lo que sugiere que factores institucionales —como la diversidad del entorno escolar o la tradición gremial de los docentes— pueden influir en esta actitud.
La confianza y su impacto en la sociedad
Los autores destacan que la confianza interpersonal es un pilar fundamental para la cohesión social. A nivel internacional, Chile muestra niveles relativamente bajos de confianza hacia otros, según lo reflejó la Encuesta Mundial de Valores (WVS) de 2018, en la que solo el 34,1% de los chilenos manifestó confiar en desconocidos (comparado con el 37,4% del promedio mundial). Además, el Informe de Desarrollo Humano 2024 del PNUD señala que la confianza interpersonal ha disminuido drásticamente en Chile, pasando de un 34% en 2016 a 15% en 2024, el nivel más bajo desde 1999.
Educar para fomentar la confianza
Según los investigadores, fomentar la confianza desde la infancia es un desafío clave para mejorar la convivencia y fortalecer la cohesión social. “La confianza hacia los desconocidos requiere de condiciones sociales, culturales e institucionales adecuadas”, afirman Araya y González-Vicente. Estas condiciones deben ser trabajadas a nivel educativo mediante estrategias pedagógicas que impulsen la prosocialidad y la colaboración.
“Con este estudio, hemos dado un primer paso para entender cómo se desarrolla la confianza en edades tempranas. Esto nos permitirá evaluar la eficacia de distintas metodologías educativas y promover una convivencia más saludable”, concluyen los investigadores.
El estudio enfatiza que, al fortalecer la confianza entre los niños, se contribuye no solo al desarrollo personal, sino también a la construcción de una sociedad más colaborativa y cohesionada, un objetivo esencial en el contexto actual.


