El candidato presidencial independiente, Eduardo Artés Brichetti, expresó este lunes su opinión contundente respecto a la posibilidad de que José Antonio Kast, del Partido Republicano, logre llevar a cabo un gobierno estable si es elegido en las próximas elecciones. En declaraciones realizadas durante una conversación con Radio Pauta, Artés destacó que sería «imposible» que Kast pudiera gobernar utilizando medidas represivas para controlar el descontento social que, según él, es latente en la población chilena. «La calle no lo va a dejar gobernar y nosotros no lo vamos a dejar», insistió, subrayando así la firme postura de la izquierda ante un clíma politíco potencialmente tenso.
Artés también evoca la historia reciente de Chile, al recordar la salida de Augusto Pinochet, para argumentar que un gobierno de Kast tendría un corto período de vida. «Sacamos a Pinochet y va a durar nada un gobierno como el de Kast. Así de simple», puntualizó, sugiriendo que la resistencia civil sería inmediata y efectiva ante cualquier intento de reprimir el descontento popular. La retórica de Artés se sitúa en un contexto donde las tensiones políticas son palpables, y su afirmación parece un llamado a la movilización social.
En otra parte de su análisis, Artés también dirigió su mirada hacia el empresariado chileno, específicamente mencionando a empresarios como el señor Sutil, sugiriendo que estos deberían estar alerta ante la posibilidad de un aumento del descontento social en el marco de un gobierno de Kast. «El empresariado, que antes era un poquito más inteligente, al parecer, ahora tendrá que tenerlo en cuenta porque ellos quieren tranquilidad para poder obtener las ganancias y colocar sus inversiones», comentó, haciendo eco del impacto que las decisiones políticas tienen sobre la economía.
Artés argumentó que la falta de paz social sería evidente si se implementan medidas austeras como la reducción de empleados públicos o el cierre de ministerios. «Chile no va a permitir que se recorten, por ejemplo, los empleados públicos», afirmó, posicionándose como un defensor de los derechos de los trabajadores en el contexto del debate político actual. Esta postura resuena con muchas voces que han clamado por la protección del empleo y los derechos laborales en contra de decisiones que podrían perjudicar a la clase trabajadora.
El debate sobre la estabilidad o «paz social» que podría ofrecer el candidato Kast ha sido comentado también por figuras influyentes como Jorge Desormeaux, economista y esposo de Evelyn Matthei. En entrevistas recientes, Desormeaux sugirió que un gobierno de Kast podría acentuar el descontento social en el país, concluyendo que «vamos a tener menos paz social en un eventual gobierno de Kast que en un gobierno de Evelyn Matthei». Este intercambio de opiniones evidencia la polarización existente en el panorama político chileno, donde las visiones sobre el futuro del país parecen estar cada vez más divididas.


