En un reciente encuentro de partidos de izquierda en Rusia, el presidente del Partido Comunista (PC), Lautaro Carmona, defendió firmemente su postura sobre el régimen cubano, tras la controversia suscitada por las declaraciones de la candidata presidencial Jeannette Jara. Carmona describió a Cuba como «una democracia avanzada», separándose así claramente de la visión más moderada que ha mantenido Jara, quien ha sido objeto de críticas por su caracterización del sistema político cubano como «democrático, pero distinto». Esta discrepancia en las opiniones ha planteado dudas sobre la cohesión dentro de la candidatura de Jara y el mensaje que el PC desea transmitir a sus electores.
Carmona hizo énfasis en que las declaraciones de Jara no reflejan la totalidad de la propuesta programática del partido, que también incluye a aliados como el Partido de Acción Humanista. Aseguró que la agenda de Jara está diseñada para abordar temas más amplios que simplemente las relaciones internacionales, lo que permitiría a su campaña mantenerse flexible y centrada en las necesidades locales del electorado chileno. La estrategia del PC muestra un enfoque intencionado en diversificar su discurso, adaptándose a un electorado que a menudo ve la política internacional con escepticismo.
En su defensa, Carmona argumentó que cada país tiene su propio camino y que la situación cubana no debe ser vista como un modelo a seguir para Chile. Afirmó que «la realidad y el contexto histórico de cada nación son únicos», lo que implica que las experiencias de Cuba no son necesariamente transferibles al contexto chileno. Esta afirmación sugiere una necesidad de matizar las discusiones sobre sistemas políticos en Latinoamérica, donde las comparaciones suelen simplificar realidades complejas.
El presidente del PC también destacó la resiliencia de Cuba frente a las presiones económicas impuestas por Estados Unidos, subrayando que la continuidad del régimen se debe, en gran medida, al respaldo que recibe de su pueblo. Esta narrativa busca reforzar la idea de que, a pesar de las críticas internacionales, Cuba ha logrado sostener su soberanía y sus políticas sociales mediante el apoyo popular y una ideología que se remonta a su revolución. Esta defensa del modelo cubano se alinea con la tradición histórica del comunismo en la región, que ve en la resistencia un valor fundamental.
Finalmente, Carmona minimizó las preocupaciones sobre el impacto que sus comentarios podrían tener en la candidatura de Jara, asegurando que «no hay una pauta impuesta» desde el partido. Reiteró que la identidad política del Partido Comunista permanece intacta, a pesar de las diferencias que puedan surgir en el camino. Con ello, busca establecer un marco claro para las discusiones que vendrán y reafirmar la autonomía del discurso político del PC frente a la presión externa tanto de opositores como de la opinión pública.


