En un contexto crítico para el acceso a la vivienda en Chile, se llevó a cabo el conversatorio titulado “El golpe silencioso a la vivienda”, organizado por El Diario Inmobiliario en las oficinas de Guerrero Olivos en Vitacura. Este encuentro reunió a destacados actores del sector inmobiliario y legislativo, quienes debatieron sobre los diversos desafíos que enfrenta la industria constructiva y cómo estos impactan en la economía nacional. Las exposiciones incluyeron la participación del diputado Juan Manuel Fuenzalida, presidente de la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados, así como de Daniel Mas, presidente de Déficit Cero, y Martín Santa María, socio del estudio anfitrión, lo que ofreció una visión integral sobre la actual crisis habitacional que afecta a miles de chilenos.
Durante su intervención, el diputado Fuenzalida puso de relieve tres proyectos legislativos que, de ser aprobados, podrían facilitar y desatascar los procesos burocráticos relacionados con la obtención de permisos de construcción. Estas iniciativas tienen como objetivo complementar la reciente Ley 21.718, que busca agilizar la tramitación de dichas autorizaciones. Fuenzalida explicó que estas reformas son fundamentales para reactivar el sector de la construcción, que ha estado estancado y ha arrastrado a otros ámbitos de la economía, impactando negativamente en la generación de empleo y en el acceso a nuevas viviendas.
Daniel Mas centró su intervención en las complejidades que hoy enfrenta el acceso a créditos hipotecarios, especialmente para los sectores de ingresos medios. Contrastes significativos entre las condiciones actuales y las de hace algunos años fueron expuestos, donde la tasa de interés ha subido y los requisitos para la entrega de créditos se han endurecido, dificultando así aún más el cumplimiento de la meta de erradicar el déficit habitacional en el país. Según Mas, se requieren 1.5 millones de nuevas soluciones habitacionales, indicando la urgencia de implementar medidas efectivas para abordar esta crisis que afecta a millones de chilenos.
Entre las posibles soluciones mencionadas por Mas, se destacan cinco estrategias: la mejora en la gestión del suelo, la creación de zonas de emergencia habitacional, la atracción de inversión privada, el impulso a mecanismos de acceso a la vivienda, y la optimización del tiempo de desarrollo de nuevos proyectos de vivienda en un 75%. Estas acciones son vistas como esenciales para aumentar la oferta habitacional y, de esta manera, contribuir a la cohesión social y al desarrollo económico del país, reafirmando la relevancia de la vivienda en el bienestar de la sociedad.
Finalmente, Martín Santa María abordó la problemática de los planes reguladores, resaltando que estos se desvían de las realidades políticas al tardar en actualizarse. Propuso que los planes reguladores se ajustaran automáticamente cada ocho años, en vez de esperar hasta que finalice el mandato de los alcaldes, lo cual podría mejorar la coordinación entre las autoridades y facilitar la planificación urbana. Con una mirada crítica hacia la crisis que afecta al sector y su influencia en el futuro de Chile, concluyó que resolver este problema requiere un esfuerzo colectivo que trasciende la esfera de grupos cerrados, señalando que es un desafío que debe ser abordado como un verdadero problema país.


