Camila Vallejo Dowling, ministra Secretaria General de Gobierno, afirmó contundentemente que «el progresismo está vivito y coleando», a pesar de que algunos analistas lo daban por muerto. En una entrevista con la agencia EFE, Vallejo destacó la unión sin precedentes de las fuerzas de izquierda y de centro-izquierda que han decidido competir juntas en las próximas elecciones presidenciales. Esta coalición, según la ministra, representa una oportunidad para demostrar al mundo que, a pesar de las diferencias y dificultades del contexto actual, es posible avanzar hacia alternativas que beneficien a la ciudadanía. Con su declaración, buscó transmitir un mensaje optimista sobre la relevancia del progresismo en el país en medio de un panorama internacional incierto y conflictivo.
En el marco de su análisis, Vallejo también se centró en la percepción del comunismo entre los jóvenes chilenos, señalando que el anticomunismo ha perdido fuerza. A su juicio, «si hay anticomunismo es porque la propaganda ha sido muy fuerte» y, con la proliferación de noticias falsas y desinformación, esta retórica está cayendo en desuso. La ministra subrayó que es uno de sus principales objetivos combatir esta desinformación y enfatizó la necesidad de implementar políticas públicas que fortalezcan la verdad y la transparencia, en un mundo donde la información no conoce fronteras. Así, Vallejo consideró crucial colaborar con otros países para enfrentar desafíos globales que afectan a Chile.
La ministra Vallejo también respondió a las críticas de la oposición sobre la reciente reunión de líderes progresistas, que tuvo lugar en Santiago, y que fue considerada un evento significativo en la construcción de una nueva alianza progresista global. Hizo hincapié en que la convocatoria ha tenido eco a nivel internacional, atrayendo el interés de gobiernos progresistas de diversas naciones. Esta respuesta busca reafirmar la relevancia de Chile en el contexto político internacional y resaltar la importancia de una unión entre líderes que comparten ideologías similares. Vallejo sostiene que tales encuentros pueden contribuir a la creación de soluciones a los problemas que enfrentan los países en el ámbito social y económico.
Frente a las críticas que han surgido por el acercamiento de los presidentes progresistas, Vallejo alertó sobre la importancia de que Chile no se deje influenciar por otros gobiernos. En un escenario donde la diplomacia chilena se ha mantenido activa ante las tensiones comerciales, especialmente con Estados Unidos, la ministra resaltó la necesidad de que el país fije su propio rumbo. Comentó también sobre los recientes conflictos alrededor de aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, subrayando la estrategia del gobierno de mantener una postura negociadora efectiva. Al respecto, Vallejo enfatizó que las decisiones deben servir a los intereses de Chile y que se mantendrá una relación de diálogo sin ceder el control.
Finalmente, a menos de un año de concluir su gestión, Vallejo reafirmó su compromiso por seguir adelante con las reformas pendientes, como la creación de un nuevo sistema de pensiones. Consciente de que aún hay trabajo por hacer, la ministra expresó que gobernar hasta el último día es esencial para poder consolidar los avances y proyectar cambios significativos para el país. Su determinación de dejar un legado positivo y afrontar los desafíos que vienen demuestra un enfoque proactivo en su rol, garantizando que las necesidades de la comunidad sigan siendo una prioridad hasta el final de su mandato.


