A más de dos meses del trágico hallazgo de Gene Hackman junto a su esposa, Betsy Arakawa, se ha hecho público el informe final de la autopsia del icónico actor estadounidense. Este documento, emitido por la Oficina de Investigaciones Médicas de Nuevo México, revela nuevos detalles sobre las múltiples enfermedades que afectaban a Hackman en sus últimos días y arroja luz sobre las causas de su fallecimiento. A sus 95 años, el actor dejó una huella indeleble en la industria del cine, pero la complejidad de su estado de salud ha comenzado a ser desglosada por los resultados de esta autopsia.
Según informa Fox News, se confirmó que Gene Hackman padecía de «insuficiencia cardíaca congestiva» y «cambios hipertensivos crónicos severos». Además, el informe señala que el actor había estado utilizando un «marcapasos biventricular» desde abril de 2019. Estos hallazgos no son sorprendentes a la luz de su avanzada edad, pero refuerzan la seriedad de su deteriorado estado de salud. Asimismo, se descubrieron evidencias de una grave enfermedad cardiovascular aterosclerótica e hipertensiva, lo que explica muchos de los problemas de salud que habían afectado al afamado intérprete en sus últimos años.
El informe autópsico también destacó que el actor había sufrido infartos de miocardio remotos que afectaron significativamente su corazón, con notoria implicancia en la pared libre del ventrículo izquierdo. Además, un examen más detenido de su cerebro reveló la presencia de características neurodegenerativas compatibles con una enfermedad de Alzheimer en fase avanzada. Este diagnóstico pone en contexto el estado de salud de Hackman, sugiriendo que no solo luchaba con problemas cardíacos, sino que también enfrentaba los devastadores efectos de la demencia.
A pesar de estas condiciones severas, el informe también aclaró ciertos aspectos acerca de la muerte de Hackman y su esposa. Se indicó que el actor resultó negativo en la prueba de Hantavirus, enfermedad que se sospecha fue la causa del fallecimiento de Betsy Arakawa. Además, se encontró que la saturación de monóxido de carbono en su sangre era inferior al 5%, lo que se considera dentro de un rango normal y no indica intoxicación por este gas. Estos resultados son cruciales para comprender la dinámica de su trágico desenlace.
Finalmente, el análisis toxicológico reveló la presencia de «trazas de acetona» en el cuerpo del actor, un hallazgo que podría estar vinculado con la cetoacidosis inducida por diabetes y el ayuno. Este metabolito, resultante de la ingestión de isopropanol, ofrece una visión más clara de los últimos factores que pudieron haber contribuido a la salud deteriorada de Hackman. Este informe no solo calma especulaciones, sino que también propone una reflexión sobre la complejidad de la vida y la muerte de una de las leyendas del cine.


