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Unidad de Fomento: Clave para el Mercado Hipotecario en Chile

La reciente discusión en el Congreso sobre la propuesta de eliminar la Unidad de Fomento (UF) como mecanismo de ajuste en créditos hipotecarios y arriendos ha suscitado una fuerte oposición por parte de sectores clave de la economía chilena. En un informe legislativo, la Comisión de Economía desaconsejó la iniciativa señalando que podría generar incertidumbre en el mercado y encarecer el acceso a créditos hipotecarios. El debate se volvió crucial, ya que figuras destacadas como el exministro de Hacienda, Mario Marcel, y la presidenta del Banco Central, Rossana Costa, comparecieron para expresar sus preocupaciones sobre las potenciales repercusiones de esta medida.

El Ministro de Hacienda, Mario Marcel, defendió la integración de la UF en el sistema financiero desde su creación en los años 60. Según Marcel, esta unidad no solo ha permitido ofrecer créditos a largo plazo, sino que también ha sido fundamental para evitar la dolarización de la economía chilena. Al recordar que antes de la UF, el acceso a financiamiento estaba limitado, enfatizó que su eliminación podría trasladar el riesgo inflacionario a los consumidores, aumentaría la incertidumbre y encarecería los créditos. Marcel advirtió que la proyección de la UF se vio intensificada debido al aumento de la inflación post-pandemia, lo que la convierte en un elemento clave en la discusión actual.

La presidenta del Banco Central, Rossana Costa, respaldó la posición de Marcel, argumentando que la UF está diseñada específicamente para reflejar la inflación a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Costa remarcó que la eliminación de esta unidad podría no afectar directamente el control de la inflación, pero sí alteraría los precios relativos en la economía y limitaría las capacidades de inclusión financiera. Asimismo, subrayó que la UF ha sustentado el desarrollo de un mercado de capitales robusto, y cualquier intento de suprimirla podría tener efectos desestabilizadores en contratos a largo plazo, lo que resultaría perjudicial para la economía en general.

La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) igualmente expresó su preocupación a través de su Comisionada, Bernardita Piedrabuena, quien advirtió sobre los efectos potencialmente negativos de eliminar la UF. Piedrabuena expuso que esta medida podría provocar un aumento en la incertidumbre para los oferentes de crédito, lo que llevaría a una mayor búsqueda de mecanismos de indexación alternativos, como la dolarización. Además, mencionó que se esperaría un incremento en las tasas de interés y un acortamiento de los plazos de los créditos hipotecarios, lo que contrarrestaría las oportunidades de acceso a financiamiento para los sectores medios y vulnerables, exacerbando así la crisis habitacional en el país.

Con estos argumentos en mano, los organismos financieros y de regulación abogan por una reflexión profunda en el análisis legislativo que busque preservar la estabilidad y previsibilidad en el acceso al crédito. La eliminación de la UF, como advirtieron tanto el Banco Central como la CMF, no solo podría dificultar el acceso a financiamiento para la vivienda, sino que también intensificaría la inversión en proyectos habitacionales, un sector ya afectado por altos costos y escasez de oferta. La denominación de rechazo a la moción de los parlamentarios oficialistas resalta la importancia de mantener herramientas que aseguren un marco jurídico y económico que beneficia a todos los ciudadanos.

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