La inmobiliaria Socovesa S.A. atraviesa un complejo periodo financiero desde el inicio de 2023, marcado por pérdidas significativas que han derivado en un cambio de estrategia para enfrentar la adversidad del entorno económico. La compañía ha decidido impulsar la venta de terrenos originalmente destinados a diferentes proyectos, una medida entendida como respuesta directa al bajo desempeño del mercado inmobiliario en el país y a las dificultades que ha enfrentado la economía nacional en general. Este giro en su operativa pretende aliviar el impacto financiero y generar nuevos flujos de efectivo.
En un reciente informe, los directivos de Socovesa presentaron detalles sobre la venta de terrenos que se está llevando a cabo, esperándose obtener ingresos por aproximadamente 3 millones de UF, equivalentes a alrededor de US$ 122 millones, en un horizonte que abarca de 2025 a 2028. Los terrenos en cuestión se ubican en Santiago y en varias ciudades del sur de Chile, como Talcahuano, Los Ángeles y Puerto Montt. De acuerdo con la información proporcionada por la empresa, esta transacción representa cerca del 13% de su stock de suelo, lo cual es un reflejo del ajuste que la compañía está realizando para adecuar sus activos a la actual demanda del mercado.
Las pérdidas acumuladas de Socovesa se han vuelto alarmantes, siendo reportadas en $19.073 millones el año pasado y con un aumento a cerca de $25.300 millones en 2023. Este panorama adverso llevó a la empresa a una reestructuración necesaria, que ha resultado en una disminución de las pérdidas en el primer semestre de este año. Hasta junio de 2024, la firma reportó pérdidas de $8.170,7 millones, en contraste con los $14.984,7 millones de déficit que había acumulado en la misma fecha del año anterior. Dichos resultados han llevado a la directiva a reafirmar la importancia de su banco de tierra para asegurar desarrollos futuros.
La naturaleza de los terrenos que Socovesa está decidida a vender ha sido justificada por la empresa, argumentando que se trata de propiedades que estaban planificadas para ser lanzadas en proyectos futuros. Sin embargo, ante la disminución en la velocidad de ventas experimentada en el mercado inmobiliario en los últimos años, la decisión de adelantar esos flujos parece ser no solo plausible, sino necesaria. Esto permitirá a la empresa mejorar la rotación de sus activos y alcanzar una mayor rentabilidad, en un contexto donde el sector residencial muestra signos de debilidad.
Finalmente, este cambio en la estrategia de Socovesa no solo apunta a la recuperación financiera, sino que también refleja una respuesta proactiva ante los retos del mercado actual. La venta de terrenos se presenta como una jugada táctica para revitalizar las finanzas de la empresa y garantizar una posición más sólida en los próximos años. Con estas medidas, Socovesa busca recuperarse y adaptarse a un entorno donde la economía y el sector inmobiliario nacional siguen enfrentando grandes desafíos.


