En un contexto donde la gestión de comunidades residenciales cobra cada vez más relevancia, Kastor ha llevado a cabo un estudio exhaustivo que analiza más de 3,000 edificios y condominios en Chile, revelando cifras clave sobre los honorarios de los administradores. Según la investigación, el promedio de remuneración mensual para estos profesionales es de $978,000, una cifra que refleja el creciente valor y responsabilidad que implica el rol de administrador en la vida comunitaria, especialmente en zonas urbanas de alto estándar como Las Condes y Vitacura. Esta cifra se convierte en un punto de partida crucial para comprender la evolución del mercado laboral en este sector tras la reciente implementación de la nueva ley que exige una profesionalización del rubro.
Los resultados del estudio también ponen de manifiesto las variables que afectan la remuneración de los administradores. Factores como el tamaño del edificio, la cantidad de unidades habitacionales y la disponibilidad de servicios comunitarios son determinantes en la fijación de los honorarios. Por ejemplo, gestionar un edificio de 20 departamentos presenta desafíos y exigencias muy diferentes a los de uno con 200 unidades. Además, la oferta de servicios como piscinas o gimnasios demanda una coordinación adicional que se traduce en mayores compensaciones para quienes se desempeñan en estos cargos.
En una época de creciente atención hacia la profesionalización de la administración de condominios, Francisca Escobar, directora de Kastor, enfatiza que la nueva normativa que obliga a la certificación y registro de administradores es un paso crucial para mejorar la calidad de gestión en las comunidades. Este cambio legislativo, que forma parte de la Ley de Copropiedad Inmobiliaria N° 21.442, no solo aspira a aumentar la transparencia en la administración de gastos comunes, sino que también establece estándares más altos de desempeño, garantizando que los administradores cuenten con las habilidades y conocimientos necesarios para enfrentar los retos de su labor.
Kastor no solo ha revelado cifras sobre remuneraciones, sino también la importancia que tiene una administración profesional para la convivencia y cohesión de las comunidades. Escobar indica que el rol del administrador ha evolucionado, integrando aspectos contables, legales y tecnológicos, así como un fuerte componente humano. La implementación de herramientas digitales permite optimizar procesos y mejorar la comunicación con los residentes, lo que resulta en servicios más eficientes y justifica los honorarios que cobran, alineándolos con su valor real dentro de la comunidad.
Finalmente, es fundamental reconocer que una buena administración no solo evita conflictos entre vecinos, sino que también contribuye a mejorar la convivencia y puede aumentar el valor de las propiedades. Con la nueva ley y el creciente enfoque en la profesionalización del sector, el papel del administrador se transforma en un pilar esencial de la vida comunitaria. Así, los desafíos y responsabilidades asumidos por estos profesionales reflejan la importancia de su gestión, reafirmando la necesidad de reconocer y valorar su contribución en la calidad de vida de los habitantes de condominios y edificios en Chile.


