La reciente aprobación de la Ley de Espacios Públicos Seguros ha marcado un antes y un después en la planificación urbana de Chile. Con un respaldo abrumador de 112 votos a favor en su trámite legislativo, este nuevo marco legal busca integrar criterios de seguridad, accesibilidad y sustentabilidad en el desarrollo de las ciudades, lo que beneficiará especialmente a las mujeres. La subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao, enfatizó que el diseño urbano impacta directamente en la percepción de seguridad y en la reducción de la criminalidad. Este cambio no solo responde a un compromiso social sino que presenta un nuevo horizonte para el sector inmobiliario del país, potencialmente estimulando la valorización de propiedades en zonas con un diseño urbano más adecuado.
El impacto del diseño urbano en la valorización de las ciudades está avalado por experiencias internacionales que demuestran que una mejor planificación puede aumentar el bienestar general y disminuir la criminalidad. Barrios que han sido objeto de transformaciones urbanas han visto un incremento en su atractivo como focos de inversión. Esta tendencia se traduce en oportunidades tanto para compradores interesados en residencias en áreas seguras, como para desarrolladores que buscan proyectos que respondan a las nuevas exigencias de la normativa. La ministra (s) Claudia Donaire destacó que estas reformas no son arbitrarias, sino que se sustentan en evidencia y recomendaciones de organismos internacionales, lo cual brinda una base sólida para el desarrollo urbano.
Con la implementación de esta normativa, promotores inmobiliarios y municipios estarán obligados a integrar elementos como iluminación estratégica y accesos universales en sus proyectos. Esta transformación no solo elevará el valor de propiedades cercanas, sino que también podría impulsar incrementos en los arriendos y ventas en áreas renovadas, particularmente en comunas que carecen de infraestructura urbana segura. Analistas del sector advierten que la búsqueda de viviendas en barrios que ofrezcan servicios integrados y seguridad podría definir la nueva demanda en el mercado inmobiliario, haciendo de las comunas con un entorno urbano moderno un atractivo destino premium.
La situación urbana de Chile, donde el 90% de su población reside en ciudades, hace que estos cambios sean aún más relevantes. A pesar de ser uno de los países más urbanizados de Latinoamérica, Chile enfrenta grandes desigualdades en el acceso a servicios y espacios públicos. Jaime Pujol Carabantes, experto en urbanismo, ha planteado que esto debería motivar a los actores de la inversión inmobiliaria a replantear sus estrategias y adaptarse a esta nueva normativa, con el fin de contribuir a la equidad en el acceso a entornos urbanos dignos y seguros para todos.
Las políticas públicas relacionadas a la seguridad y al diseño urbano no son exclusivas de Chile. A nivel internacional, existen varias iniciativas exitosas que pueden servir de modelo. Por ejemplo, la iniciativa «Ciudades y Espacios Públicos Seguros» de ONU Mujeres ha demostrado resultados positivos en ciudades como Ciudad de México y Quito, al combinar rediseño urbano y gestión comunitaria. Asimismo, el enfoque de género en la planificación urbana en Viena ha transformado la manera en que se diseñan los espacios públicos. Del mismo modo, el estándar «Secured by Design» del Reino Unido se centra en permitir desarrollos que prioricen la prevención del delito. Estas experiencias nos enseñan que la planificación urbana enfocada en la seguridad y la inclusión puede ser un motor para la revalorización de barrios y el crecimiento del mercado inmobiliario.


