Josep Borrell, el veterano político español que ha dedicado gran parte de su vida al servicio público, ha celebrado su 78º cumpleaños reflexionando sobre los desafíos actuales que enfrenta Europa y el mundo. Este exvicepresidente de la Comisión Europea y expresidente del Parlamento Europeo ha pronunciado un discurso contundente durante la ceremonia de entrega del premio europeo Carlos V en el monasterio de Yuste, en Cáceres. En un momento en que los conflictos internacionales se agravan, Borrell destacó su experiencia de cinco años como Alto Representante de la UE, período durante el cual se ha reunido con líderes mundiales en tiempos de crisis, incluyendo la pandemia de COVID-19 y la guerra de Ucrania.
Borrell no escatimó en críticas hacia la actuación de Israel en Gaza, al calificarla como la «mayor operación de limpieza étnica desde el final de la Segunda Guerra Mundial». Advirtió sobre las devastadoras consecuencias de los bombardeos israelíes, que han resultado en más de 50,000 muertes, y denunció el uso de hambre como un arma de guerra. En su discurso, subrayó que el sufrimiento de los civiles palestinos no debe ser ignorado y que las acciones de los ministros de Netanyahu son evidentes declaraciones de intención genocida. «Se puede morir de un tiro en la nuca, se puede morir en una cámara de gas, también se puede morir de hambre», argumentó, subrayando la gravedad de la situación.
En otro punto de su discurso, Borrell hizo un llamado a Europa, recordando que cuenta con los medios para influir en la conducta de Israel, pero que, lamentablemente, no lo está haciendo. «Suministramos la mitad de las bombas que caen sobre Gaza», afirmó, instando a la UE a revisar su papel en el suministro de armamento y a poner de relieve el respeto por el derecho internacional humanitario. Este enfoque crítico pone de manifiesto la necesidad de un cambio en la política exterior europea que priorice la paz y la estabilidad en lugar de la militarización.
En el contexto de la actual configuración geopolítica, Borrell también abordó el cambio de paradigma en las relaciones transatlánticas, evidenciado por la alianza entre Donald Trump y Vladimir Putin. Propuso que Europa debe transitar de una postura de dependencia hacia un modelo de seguridad europea autónomo y soberano, resaltando que la historia contemporánea la están escribiendo actores no europeos. Con esto, Borrell destacó la urgencia de una colaboración más efectiva entre los estados miembros de la UE para enfrentar estos retos globales.
Por último, Borrell reflexionó sobre el impacto de la guerra en Ucrania y las lecciones que deberían extraerse de la falta de acción previa, cuestionando por qué no se proporcionaron antes las armas necesarias para ayudar a Ucrania. Con preocupación, alertó sobre un posible giro en la política estadounidense si Trump regresa al poder, lo que podría desestabilizar aún más la situación en Europa. Así, concluyó su intervención enfatizando la necesidad de unidad y estrategia colectiva ante los desafíos emergentes, reafirmando que el futuro de Europa depende de las decisiones que se tomen hoy.


