El barco Nexoe Maersk ha llegado al puerto de Barcelona y ha suscitado la atención de la Campaña contra el Comercio de Armas con Israel, que lo señala como un participante clave en la cadena de suministro de armamento hacia Israel. El carguero está programado para continuar su ruta haciendo escalas en Valencia y Algeciras, así como en dos puertos marroquíes. La campaña ha presentado una denuncia ante el juzgado de Barcelona solicitando la retención y el registro del buque, argumentando que su actividad contribuye a lo que consideran un genocidio en Palestina.
La denuncia resalta que desde España han salido más de 60.000 piezas de armamento hacia Israel, muchas de las cuales han sido enviadas a través de rutas que se planean extender hasta 2025. El Nexoe Maersk se encuentra en una red logística que traslada materiales bélicos, incluida la reciente carga de componentes para los aviones de combate F-35 que serán transportados desde Estados Unidos a Tánger. A su llegada a Marruecos, se prevé que el Nexoe Maersk recoja este material para llevarlo posteriormente al puerto de Haifa en Israel.
Maersk no es ajena a controversias; ya ha enfrentado acusaciones por su implicación en el tráfico de armas hacia Israel en el pasado. La Campaña contra el Comercio de Armas con Israel hace énfasis en que al recibir suministros y combustible en puertos españoles, el Nexoe Maersk facilita acciones que potencialmente van en contra de las normas internacionales sobre tráfico de armas. Por esta razón, han pedido a las autoridades que cancelen su servicio y evalúen las responsabilidades del capitán del barco, quien podría ser considerado cómplice.
El Gobierno español, a través de su ministerio de Exteriores, ha declarado que no ha autorizado el tránsito de material de defensa con destino a Israel, alineándose con su política anunciada debido a la crisis en Gaza. Sin embargo, los antecedentes de la naviera Maersk han generado desconfianza, ya que investigadores han indicado que hubo al menos 25 operaciones de este tipo durante el año 2024, lo que sugiere que la naviera continúa en el centro de una red sospechosa a pesar de los anuncios oficiales.
Las organizaciones que forman parte de la campaña insisten en que la implicación de Maersk en esta logística militar representa una violación de las leyes internacionales y piden un embargo formal de armas hacia Israel. La situación en Gaza es crítica, con informes de numerosas víctimas civiles entre bombardeos y operaciones militares israelíes, lo que ha llevado a presiones internacionales para que el Gobierno español actúe y refuerce la vigilancia sobre el comercio de armamento, cerrando las puertas a la continuidad de estas actividades.


