La defensa de Jorge Ugalde Parraguez, quien se encuentra en prisión preventiva por el asesinato del camarógrafo Eduardo Cruz-Coke y sus hijos en La Reina, ha presentado un recurso de apelación ante la Corte de Apelaciones de Santiago tras la decisión del 4° Juzgado de Garantía de mantener la máxima cautelar. En su escrito, los abogados argumentan que las pruebas presentadas por el Ministerio Público no son suficientes para sustentar la acusación, señalando que cualquier afirmación sobre la culpabilidad de Ugalde carece de evidencia sólida y se basa más en especulaciones que en hechos probatorios concretos.
Durante la audiencia de revisión de cautelares, el juez Nicolás Flores destacó que existían «antecedentes sólidos» que involucraban a Ugalde en el crimen, mencionando, entre otros, una mancha rojiza en una máscara adquirida por él el día de los hechos, así como la presencia de material genético de las víctimas en varios objetos. Sin embargo, la defensa, en su apelación, cuestiona la validez de dichos indicios, alegando que no hay pruebas científicas que vinculen el ADN del imputado con los tres homicidios.
Uno de los puntos clave en la argumentación de la defensa es la falta de ADN de Ugalde en las víctimas. Aseguran que no se encontró material genético incriminatorio en los cuerpos o pertenencias de Eduardo Cruz-Coke y sus hijos, lo que contradice la inferencia de culpabilidad. Este argumento es crucial, ya que pone en entredicho las afirmaciones del tribunal sobre la existencia de pruebas «sólidas» para mantener la prisión preventiva, que los abogados consideran meras suposiciones sin sustento.
La defensa también se muestra crítica ante la interpretación del tribunal respecto a la cronología de los movimientos de Ugalde tras el hecho, considerándola como «especulativa y engañosa». Aseguran que han proporcionado un recorrido detallado que demuestra la ausencia de indicios que sugieran un intento de encubrimiento. En esta línea, afirman que Ugalde simplemente cumplió con su vida diaria y que las grabaciones de las cámaras de seguridad confirman su versión, desvirtuando las teorías del Ministerio Público sobre su posible implicación.
Con todo, la defensa solicita a la Corte de Santiago la revocación de la prisión preventiva de Ugalde o la aplicación de medidas cautelares menos severas, argumentando que las pruebas presentadas por el Ministerio Público no cumplen con el estándar de evidencia necesaria para tal decisión. A medida que el caso avanza, la postura de Ugalde y su defensa se fortalece en un contexto donde la presunción de inocencia debe prevalecer hasta que se demuestre lo contrario, resaltando la importancia de una evaluación crítica y objetiva de las pruebas en un sistema judicial justo.


