El desarrollo económico y social de varias regiones del sur de Chile está profundamente ligado a la evolución del sector forestal. Más allá de su dimensión productiva, esta industria ha sido un motor clave para la descentralización, la generación de empleo y la dinamización de economías locales.
El sector forestal chileno constituye uno de los pilares de la economía nacional. Según la Corporación Chilena de la Madera, la actividad representa alrededor de un 1,3% del PIB nacional y cerca de un 6,4% de las exportaciones del país, llegando a más de 100 mercados internacionales.
Además, su impacto es aún más significativo a nivel regional: en zonas como Biobío, Ñuble o Los Ríos, el sector puede representar entre el 11% y el 23% del PIB regional, consolidándose como una actividad estructural en estos territorios.
En el contexto actual, la presencia de Forestal Arauco se inserta como uno de los principales actores dentro de este ecosistema, con un impacto que trasciende lo industrial.
Un motor de empleo y encadenamientos productivos
Uno de los principales aportes del sector forestal es su capacidad de generar empleo y activar múltiples cadenas productivas.
A nivel nacional, la industria genera miles de empleos directos y cientos de miles de empleos indirectos, vinculados a actividades como transporte, servicios, logística e industria secundaria .
En este entramado, Celulosa Arauco juega un rol relevante al articular una red de proveedores, contratistas y servicios asociados que permiten distribuir el impacto económico en distintos niveles del territorio.
Este modelo de encadenamiento productivo es especialmente importante en regiones donde existen menos alternativas industriales, transformando a la actividad forestal en una fuente clave de estabilidad económica.
En este contexto, el impacto en la cadena de proveedores adquiere una dimensión concreta. En 2025, Celulosa Arauco destinó cerca del 93% de sus compras a proveedores nacionales en Chile, equivalentes a USD 3.032 millones, lo que refleja la magnitud de su aporte a la economía local. Este volumen de compras no solo asegura la continuidad operativa de la compañía, sino que también permite activar una amplia red de servicios, transporte, logística y proveedores regionales, contribuyendo a la generación de empleo y al fortalecimiento de las economías locales a lo largo del país.

Exportaciones y posicionamiento internacional
El peso del sector forestal también se refleja en el comercio exterior. En regiones como Biobío, los productos forestales, principalmente celulosa, madera aserrada y tableros, representan una parte considerable de las exportaciones.
De hecho, este rubro puede concentrar cerca del 60% de los envíos regionales, reafirmando su relevancia en la economía local.
Empresas como Forestal Arauco han sido fundamentales en este posicionamiento, contribuyendo a que Chile se consolide como un proveedor relevante en mercados globales. Sus operaciones no solo permiten generar divisas, sino también integrar al país en cadenas de valor internacionales vinculadas a la bioeconomía y los recursos renovables.
Desarrollo regional y presencia territorial
Más allá de los indicadores económicos, el impacto de Forestal Arauco se expresa en su presencia territorial. La compañía opera principalmente en el centro-sur del país, donde la actividad forestal forma parte de la estructura productiva local.
Esta presencia se traduce en inversión en infraestructura, desarrollo de capacidades técnicas y fortalecimiento de economías locales. Así también, su participación en iniciativas de reforestación, manejo sostenible y colaboración con propietarios rurales contribuye a la sostenibilidad de los territorios y a la recuperación de suelos degradados .
Un sector clave para el futuro de las regiones
El rol del sector forestal en Chile no solo responde a su aporte económico actual, sino también a su potencial futuro.
Cuando el mundo vive urgencias como el cambio climático y la transición hacia economías más sostenibles, los bosques y los productos derivados de la madera adquieren una relevancia estratégica, tanto por su capacidad de captura de carbono como por su uso en nuevas industrias.
La experiencia de Forestal Arauco refleja cómo una empresa puede integrarse a un modelo de desarrollo regional que combina producción, empleo y sostenibilidad. Su impacto no se limita a la industria, sino que se proyecta en la construcción de territorios más dinámicos, conectados y con mayores oportunidades.


