Las compañías que apuestan por modelos sostenibles están demostrando que cuidar el medio ambiente es sinónimo de crecimiento y éxito a largo plazo. En la actualidad, la sostenibilidad ha dejado de ser una variable secundaria en los modelos operativos industriales para convertirse en un eje central. Cada vez más empresas entienden que no solo se trata de cumplir con normativas ambientales, sino de identificar oportunidades que optimicen sus procesos productivos, apoyándose en tecnologías avanzadas que permiten medir y mejorar su impacto en el entorno en tiempo real. El 10º Informe Anual sobre la Situación de la Fabricación Inteligente de Rockwell Automation revela que el 55% de los encuestados destaca la mejora de la eficiencia como la razón principal para incorporar prácticas sostenibles, lo que pone de manifiesto una evolución significativa en la visión empresarial.
Destacar la transformación de las operaciones industriales mediante un enfoque sostenible es esencial. Las empresas que han implementado mejoras en el tratamiento de aguas, gestión de residuos y eficiencia energética no solo están contribuyendo al cuidado del medio ambiente, sino que también elevan su productividad. La creciente necesidad de una economía más sostenible ha dado lugar a un nacimiento de empresas cuya razón de ser es la sostenibilidad, como las que se dedican a la generación de energía a partir de fuentes renovables. Rockwell Automation, por ejemplo, está liderando este cambio al designar a Ariel Bursztein como director de Sustentabilidad para clientes en Latinoamérica, quien subraya la necesidad de que las iniciativas sostenibles sean vistas como una oportunidad para mejorar la productividad y no solo como un cumplimiento normativo.
En el horizonte de la sostenibilidad, la inteligencia artificial (IA) se está posicionando como un catalizador fundamental para cerrar la brecha entre eficiencia operativa y objetivos medioambientales. La 10ª edición del Informe Anual de Rockwell Automation resalta que la IA es considerada la tecnología con mayor impacto en la automatización de procesos en la industria moderna. Esta tecnología no solo permite identificar oportunidades ocultas y anticipar desviaciones, sino que también facilita tomar decisiones que equilibran la productividad con la sostenibilidad. La implementación de sistemas de control predictivo y analítica avanzadas está ayudando a sectores como el de la minería y la industria alimentaria a reducir su consumo energético y minimizar el desperdicio, mostrando claramente que la sostenibilidad puede ser un motor de innovación.
Rockwell Automation, una de las empresas líderes en automatización industrial y transformación digital, juega un papel crucial en este escenario. Con sede en Milwaukee, Wisconsin, la firma emplea a aproximadamente 27,000 profesionales que trabajan en más de 100 países para hacer realidad la visión de una industria más productiva y sostenible. La filosofía de «The Connected Enterprise» busca integrar la imaginación humana con el potencial tecnológico, promoviendo una colaboración más inteligente y eficiente. Este enfoque no solo propicia la sostenibilidad ambiental, sino que también ayuda a las empresas a mantenerse competitivas ante un mercado en constante cambio.
La integración de soluciones tecnológicas avanzadas y un enfoque en la sostenibilidad se están convirtiendo en recetas exitosas para el futuro industrial. Ariel Bursztein enfatiza que para avanzar en el ámbito de la sostenibilidad, es fundamental una cercanía con los clientes para entender sus desafíos y objetivos. Esto permite implementar las mejores soluciones tecnológicas que se adapten a sus necesidades específicas. Además, la promoción de sistemas de control inteligente es clave para gestionar de manera eficiente los recursos y lograr mejoras en el uso de agua y energía. Con estas estrategias, las empresas no solo contribuyen al bienestar del planeta, sino que también aseguran su crecimiento y posicionamiento en un mercado cada vez más exigente.


