Presentación de Mundo Twitter en Chile, agosto 2011

(Algunas ideas que leí en el programa de presentación del libro Mundo Twitter en el Viernes de Medios realizado el pasado 19 de agosto, lo puedes ver aquí: http://apps.facebook.com/comunicacionesuc/?ref=bookmarks&count=0&fb_source=bookmarks_apps&fb_bmpos=1_0)

Tengo el gusto de introducir a mi viejo amigo José Luis. El Dr. José Luis Orihuela Colliva, argentino y cordobés, periodista y doctor en Ciencias de la Información de la Universidad de Navarra. Residente en Pamplona, España, hace más de 24 años, donde trabaja como profesor universitario, aunque muchos lo conocen como conferenciante (ha estado innumerables veces en Santiago) y muchos mas lo conocen como bloguer y tuitero, solo en esta red lo siguen 130 mil personas.

Ya en 1994 tenía una página en internet en la que ordenaba recursos sobre comunicación audiovisual, ha usado internet como herramienta para su área de estudios desde sus inicios. Hace nueve años creó “eCuaderno”, un blog donde escribe sobre temas de tecnología y comunicación. En un principio escribía sobre cosas como qué son los blogs y por qué son importantes, ahora escribe sobre Twitter y redes sociales. O sea, los mismos temas que él van tratando han ido evolucionando junto con internet.

Muchos saben que soy un fanático de las redes sociales, tanto como herramienta profesional como espacio para comprometer a las antes llamadas audiencias. En ese sentido no les debería extrañar que yo considere necesario que todos los que se quieran tomar en serio las redes, todos los que quieran trabajar profesionalmente las comunicaciones, ya sea desde el mundo del periodismo, del audiovisual o de la comunicación corporativa, tengan a mano este texto que hoy les presentamos.

José Luis no es un opinador mas de las redes, lo caracteriza su aproximación seria, formal. El participa en estos espacios desde su condición de Profesor Adjunto del Depto. de Cultura y Comunicación Audiovisual de la Facultad de Comunicación donde nos conocimos hace 21 años cuando estuve allí trabajando. Lo anterior le ha permitido a José Luis que venga tomando en serio públicamente el uso de internet desde hace muchos años. Quizá han oído de experiencias como los “Beer and Blogs” qué el trajo a Chile hace una década, cuando los blogs eran bitácoras de vida que insinuaban mejor s los actuales perfiles personales de Facebook que a lo que hoy se desarrolla en esas herramientas. Entonces escribió el libro La Revolución de los Blogs que inspiró a muchos de los que han trabajado en esa área desde entonces.

El libro que hoy lanzamos en Chile en la UC, gracias al apoyo de Telefónica y Movistar, acaba de salir del horno, recién apareció en España en junio de este año y tenemos el honor y la suerte de tenerlo aquí para conversar en Viernes de Medios.

El libro tiene varias utilidades:
A) entender Twitter como herramienta para los que todavía no la usan.
B) ayuda para que cualquiera se maneje en las redes como un experto, el libro aporta innumerables pautas para moverse profesionalmente como también para revisar ciertas practicas a los que ya estamos muy metidos
C) esta ayuda es especialmente atractiva para los entusiastas de lo que yo llamaría “el tuiteo elegante”, José Luis trata de promover un mejor aprovechamiento literario y conversacional de este espacio.

Al leer el libro me dí cuenta que mi propia participación en las redes deja mucho que desear. Lo que yo publico diariamente se caracteriza por errores muy bien cuestionados por Jose Luis. Por un lado yo acorto muchas palabras para meter más ideas en los 140 caracteres: palabras como que y de jamás las escribo correctamente. Además mi tuiteo está plagado de un grado de apasionamiento que él no recomienda, de hecho yo estoy permanentemente discutiendo en estos espacios.

Aunque el texto muestra y promueve esas buenas prácticas lo hace con el talante tolerante que caracteriza a José Luis, en su libro el destaca a Carlos Scolari diciendo que no hay usos correctos o incorrectos de una tecnología.

En el libro José Luis llega a unas muy útiles definiciones sobre Twitter, habla de “una red social asimétrica, en la que cada usuario define el contenido que recibe en función de las comunidades que establece (los usuarios a los que sigue y las listas que organiza).” Más adelante se lanza otra definición complementaria: “Twitter son personas conversando con personas y creando vínculos entre ellas. Twitter es gente hablando, escuchando y respondiendo, es comunidad”. Yo solo le agregaría, para acentuarlo, que se trata de conversaciones publicadas, públicas y grabadas.

La gracia de estas definiciones está en que van más allá del objetivo académico clasificatorio, funcionan como excelentes aportes para iluminar las buenas prácticas de la cada vez más necesaria participación de todas las empresas o instituciones.

José Luis recomienda que esta participación sea personal (es decir se realice a través de personas que conversan), sea conversacional (es decir se forme mediante las acciones de escuchar, responder y preguntar) y que sea consecuencia de una apuesta por una mayor transparencia de la entidad.

Su recomendación insiste en que antes de meterse a la red hay que hacer una autoevaluación: a) estamos dispuestos a conversar de nuestros productos y servicios, b) estamos dispuestos a asumir el espacio con una actitud franca, cercana y transparente.
Solo entonces debemos animarnos a una usar una herramienta que la califica como “valiosa, pero MUY exigente”.

En esa definición queda claro algo propio de Twitter que veo que, incluso usuarios intensivos, muchas veces no ven claro: Twitter se nos presenta como un medio y una experiencia diferente para cada uno de los usuarios. De ahí la importancia que tiene para el éxito de la experiencia el trabajo de refinar el listado de “los seguidos” que configurarán lo que allí leeremos, nuestro “TimeLine”.

En este trabajo de mejorar el interés y atractivo de lo que leemos seguramente está el gran valor del texto que hoy presentamos. Jose Luis clasifica muy bien a los integrantes de la fauna o mejor dicho a lo que muchos hacen aquí: a) los que comparten buenos enlaces, b) los que informan y opinan sobre lo que ocurre a su alrededor, c) los que aportan opiniones originales y/o divertidos, d) campeones de la conversación.

Por supuesto está lleno de recomendaciones, muchas de ellas no por obvias poco atendidas, del tipo “no publicar nada que no pueda ser público”, “no tuitear cuando uno está bajo estados alterados”. Una que me gustó mucho, porque es una pregunta que muchas veces me han hecho aquí se refería respecto a la acción de cuándo responder: “responder a algunos, no a todos, nunca a los agresivos. No enredarse con los que tratan de monopolizar el debate”.

Para poder ayudarles en el trabajo que cada uno de ustedes puede hacer para mejorar la experiencia en esta red, el libro incluye una antología de buenos tuits, son casi 90 páginas de ellos, presentados clasificados realizados en 74 categorías tan variadas como insomnes, amorosos, visionarios, oníricos, etc.

También incluye un listado con 140 tuiteros recomendados donde tengo el honor de estar entre 10 chilenos, varios de ellos hoy en esta sala, y luego un trío de buenos tuiteros clasificados por temas. Hay mucho más, recursos y herramientas… En fin es un libro que mas que ser de lectura es un libro de consulta, para dejarlo a mano desde donde tuiteemos.