Porqué es tan importante la experiencia de The Daily
“News Corporation” anunció el jueves que extenderá 20 días el período de prueba (sin costo) del nuevo diario The Daily. El blog especializado Gizmodo la calificó como la aplicación del mes con una descripción potente: “best iPad newspaper/magazine/multimedia experience/whatever to date”. Los que ya tenían la aplicación en sus iPads deberán actualizarla para seguir bajando el primer diario realizado especialmente para las nuevas tabletas. La medida fue calificada como un tropiezo para un proyecto que ha sido tan polémico como todo lo que tiene relación con Rupert Murdoch como con Steve Jobs, lo que era esperable por tratarse de un trabajo de ambos.
(Entiendo que fuera de USA no se puede bajar la aplicación desde los AppleStore local de iTunes, para hacerlo es necesario abrir otra cuenta con dirección en Estados Unidos (a conseguirse una dirección con un amigo y “voila”), lo mismo que hay que hacer para ver buenas películas o series. Como todavía la suscripción es gratis no es necesario usar una GiftCard para ello.)
A los que se desconectaron de las noticias durante el mes pasado les informo que en el análisis de lo que viene para los medios impresos en febrero tuvimos dos eventos muy relevantes relacionados. (En Chile las vacaciones normalmente se toman en este mes, es nuestro enero bonaerense o agosto madrileño.) Febrero comenzó con el lanzamiento este diario The Daily, el primer diario nacional de USA que se realiza solo para ser distribuido en dispositivos móviles, por ahora el iPad. (Por este enlace llegan a lo que comentamos en este blog, aquí al análisis de Mario García y aquí a una mirada del diseño del blog “Fonts in Use”). A mediados del mismo mes Apple informó la política que usará el sistema de venta digital iTunes para manejar suscripciones, un elemento que todos los editores saben que será clave para la venta masiva de diarios y revistas en el mediano plazo, una vez que pase la novedad (en este enlace llegan a la conversación que tuve sobre el anuncio mismo).
La tableta es importante para los medios impresos
A estas alturas en el mundo de los medios, con la excepción de profesionales y consultores dedicados al trabajo con páginas web, existe consenso de la relevancia creciente de las tabletas como soporte para los contenidos de calidad. Incluso medios relevantes que han sido muy críticos a la política de cobrar por lo digital que lidera Murdoch, como los directivos del The Guardian inglés y El País de España, han sido más que entusiastas con el nuevo dispositivo.
La semana pasada el ex director de El Páis, José Luis Cebrián, al analizar lo que viene para el periodismo, en una muy ceremonia importante de su empresa, calificó el iPad como “uno de los cambios más formidables que podríamos imaginar a la hora de dar respuesta a las necesidades del usuario de los medios en la sociedad digital”. También comentó que “La aparición de nuevos terminales, notablemente la de las llamadas tabletas, ha arrojado nuevas luces también sobre el comportamiento de nuestros usuarios, lectores, oyentes o televidentes, que ha de condicionar el del periodismo profesional” En un contexto de advertencia de los riesgos que tiene el cambio, comentó: “La buena noticia es que gracias a ese cacharro contamos con un sistema de distribución universal y prácticamente gratuito muy útil para nuestros propósitos. No tenemos que invertir en infraestructuras costosas, ni gastar en distribución, lo que aligera el peso y la financiación de cualquier nueva empresa periodística. Lanzar un periódico hoy a una audiencia masiva es, en principio más barato que nunca”.
The Daily es parte del futuro
Justamente dichas menores barreras de entrada para lanzar un diario en el nuevo soporte son las que aprovechó Murdoch: lanzó The Daily en una escala nacional con una inversión de 30 millones de dólares. Entiendo que el USA Today tuvo una de casi 900 millones. Un analista que sabe mucho de diarios y es tan crítico como independiente, Alan Mutter, se mandó la siguiente frase para describir el nuevo diario: “This revolutionary app is a living, breathing glimpse into what digitally delivered news, entertainment and advertising will look like in the future”(enlace al análisis del The Daily titulado “Faults aside, The Daily is the digital future).
También hubo analistas mucho menos entusiastas. Pero la mayor parte de las críticas tienen que ver más con sus contenidos periodísticos que con los experimientos a favor de la “experiencia” que le están dando al lector. El mismo Mutter aludió aquello al hablar de “faults aside”, entre otras cosas dijo que “may lack journalistic and intelectual heft”. El diario se nos presenta como una revista diaria de artículos que no se extienden más allá de dos carillas y que tiene un público objetivo aparentemente similar al del masivo USA Today. La pauta tiene “la noticia importante del día”, pero está acompañada por otras que siguen el perfil de lo que se puede acceder gratis, porque es una pauta similar al de un sitio web como el de Terra en nuestras latitudes o Slate o en agregadores como Huffington Post o el Daily Beast en USA.
Es un producto muy norteamericano en su enfoque informativo, con un contenido importante de “gossip” del mundo del cine y la televisión y una cobertura del deporte que aleja mucho a lectores de otras latitudes. Muchos han extrañado que no tenga una sección de negocios, aunque tiene una de tecnología que tiene un punto de vista muy de periodismo de servicios, pensado en las personas muy tecnologizadas como son los usuarios de las tabletas. Con dos semanas de leer el “diario” me queda claro porqué se trajo a Jesse Angelo, ex segudo del New York Post, para encabezar el trabajo periodístico: el diario tiene un perfil claro de tabloide con noticias populistas, de hecho Angelo definió su público como “everybody”.
En estas semanas recuerdo un post de un muy buen profesional de internet que decía que lo único importante del lanzamiento del The Daily era “el porqué” lo había lanzado Murdoch. Aunque ese punto de inicio era bueno, después se deslizaba en lo que supuestamente pensaba el magnate australiano basado en lo que conocía de él, poco más que el resultado la lectura de la biografía deMichael Wolff (también creador del agregador de noticias de Newser). El análisis estaba contaminado por muchos de los lugares comunes que rodean a la empresa que además de la vilipendiada cadena de noticias Fox y los sensacionalistas Post y Sun también edita diarios como The Wall Street Journal, The Times, The Australian. Son críticas que también abundan en las redes sociales y que olvidan que ese grupo de empresas es mucho más que un empresario. Opiniones que no toman en cuenta que News Corporation agrupa a un número muy relevante de los mejores profesionales del periodismo que se pueden conseguir. Yo tengo la suerte de conocer a un par de ellos y he visto lo profesional que son al hacer lo que creen y no optan por elecciones estratégicas siguiendo los supuestos caprichos de un empresario, por relevante que sea (un análisis que tiene que ver con eso en un post del 2009 sobre el cobro en el WSJ).
Is the web dead?
La gran incógnita es si el internet tradicional de páginas web llegará algún día a ser un lugar donde desarrollar el negocio de las empresas que se dedican a producir contenidos de calidad. Los que critican con más dureza el iPad son los que creen en la web gratis, los que todavía apuestan por que los diarios pongan todas sus fichas en los internet abiertos y gratuitos compitiendo por alcanzar enormes cantidades de visitantes o “clicks”. Incluso algunos ya consideran que la neutralidad de la red es lo mismo que el “todo gratis”. Así como muchos ven el mundo del iPad como un espacio conveniente solo para Apple, yo creo que la visión contraria, que no asume la necesidad de ningún tipo de Paywalls ni pago por suscripciones, le hace el juego a los intereses de Google.
La experiencia me muestra que hasta ahora el HTML es un pésimo espacio de lectura, tanto por el efecto de la forma como se calculan sus visitas como por la baja atención con la que las personas se pasean por sus textos. Estos años me han mostrado, además, que es un malo espacio para colocar avisos, salvo para la publicidad contextual propia de buscadores como Google. Uno que sabe, el fundador de la aplicación Flipbord para iPad, que también es director de Twitter, Mike McCue, dijo lo siguiente: “The problem with journalism on the Web today is that it’s being contaminated by the Web form factor. What I mean is, journalists are being pushed to do things like slide shows — stuff meant to attract page views. Articles themselves are condensed to narrow columns of text across 5, 6, 7 pages, and ads that are really distracting for the reader, so it’s not a pleasant experience to ‘curl up’ with a good website”. “Journalism is being pushed into a space where I don’t think it should ever go, where it’s trying to support the monetization model of the Web by driving page views. So what you have is a drop-off of long-form journalism, because long-form pieces are harder to monetize. And it’s also hard to present that longer stuff to the reader because no one wants to wait four seconds for every page to load”. (Aquí hay un enlace x el que pueden llegar a sus declaraciones completas).
Un laboratorio para todos financiado por Murdoch
Creo que lo relevante del The Daily es que es un laboratorio abierto que nos permite revisar lo que viene financiado por un grupo de medios tan rentable como relevante que tiene muchas apuestas cuyo éxito estará condicionado por el resultado de las tabletas como espacio de cobro para el uso de medios. Es el lugar de investigación del otro camino al mundo gratis que promueve Google.
Me representa una frase de un analista del Nieman Journalism Lab, Joshua Benton, que comentó respecto al The Daily: “I love the investment they’ve put into the product, in part because I think paid-content tablet products will be a big part of news’ future, and in part because there are some very talented people working on the project. It’s great to see projects with this sort of ambition that are tied to the generation of new content, not just the restructuring of existing stories” (pueden leer el análisis completo de Benton aquí).
La inversión mencionada de 30 millones no es poca cosa ni siquiera para una empresa que tiene ingresos anuales de 33 mil millones. Al final los costos fijos una redacción de más de 100 periodistas que viven en Nueva York y que fueron previamente levantados de medios como New Yorker, The Daily Beast, Forbes, AOL y Politico. Un comunicado de la empresa habla que el proyecto tendrá un costo variable de 500 mil dólares por semana y que pretende alcanzar 800 mil suscriptores.
Personalmente los únicos análisis del modelo de negocio que me han gustado son los que compartieron en su blog Ken Doctor y en Quora Martin Langeveld, en este link y en este otro. En ellos hablan de un proyecto rentable con entre 200 mil y 500 mil suscriptores. No es un objetivo imposible asumiendo que a fines del 2012 se supone en Estados Unidos tendrán 80 millones de tabletas. Sus cálculos se basan en reunir ingresos anuales por venta de ejemplares de 7 millones por año, asumiendo el 30% de Apple y paliar el resto de los costos con una venta de publicidad de entre 8 a 11 millones por año.
Si los 30 millones parecen una barrera abordable para una empresa de Murdoch, el conseguir ventas de suscripciones y avisos de casi 20 millones en Estados Unidos es algo difícil en el mundo periodístico sin un producto exitoso. El diario que hemos conocido en estas dos semanas todavía no es suficientemente estable como software ni tan atractivo, por sus contenidos, como para cumplir esas metas. Será necesario que su trabajo periodístico de bastante que hablar para que sea más que espacio de Investigación y Desarrollo para el grupo.
Claves de esta revista-diaria informativa
Lo que estamos viendo en The Daily es un medio realizado para sacarle partido a un soporte (aplicación) que permite entregar una experiencia de lectura de contenidos informativos digitales con una calidad similar a la que tenemos en una revista o un diario impreso. Dentro del camino para poder cobrar por contenidos digitales hay varios obstáculos para “devolver el genio de la gratuidad a la botella” como resumió el problema del periodismo el director del New York Times, Bill Keller. Es necesario entregar una experiencia equivalente o mejor a la del papel, es relevante contar con una cierta exclusividad del contenido respecto a lo que está gratis en la red, hay que tener un sistema confiable que permita cobros variados por ejemplar como de suscripciones de diversos períodos de tiempo.
The Daily se lanzó al mercado anunciando un precio de venta competitivo: una vez que termine el período de prueba el diario se venderá a casi un dólar por semana (500 pesos), es decir es bastante más barato que un diario de papel. Lo anterior se consigue porque será el primer diario que aproveche el sistema de siuscripciones de iTunes mencionado y enlazado antes y no por la vente del ejemplar, que era la fórmula usada hasta ahora por revistas en el iPad.
En el tema de los contenidos, es decir del periodismo que se entrega, hay una parte que tiene que ver con la calidad de lo que se publica y otra con la marca del medio y de los periodistas que hacen ese trabajo. En este aspecto el caso del The Daily es menos relevante, tanto por el tipo de periodismo que hace como por ser una marca completamente nueva.
Lo que me parece fundamental de lo que se hace en estos momentos en Nueva York tiene que ver con la forma como se presenta la información. Tengamos presente que eso es muy relevante si asumimos tanto que hasta ahora el periodismo sólo se ha vendido masivamente a los lectores en su forma impresa como que es lógico adelantar que eso no se debe a que la gente paga por el papel donde el contenido está impreso.
Muchos creemos que la clave está en permitir una cómoda experiencia de lectura, la forma de recuperación de información demostradamente más eficiente para el consumo de contenidos de calidad. David Carr se preguntó hace unas semanas si el iPad no es una especie de máquina del tiempo para la lectura. Gracias al análisis de lo que la gente hace con los artículos que guarda (graba) en aplicaciones o softwares para “leer después”, se concluyó que cuando el lector tiene libertad para elegir cuándo leer esos contenidos deja de hacerlos durante el día, mientras está frente a un computador en el trabajo, y lo hace al terminar el día: “onto a device better suites for consuption…it appears that the device users prefer for Reading are mobile devices, most notabily the iPad”.
Más allá del formato en que está realizada la aplicación sobre la que estamos leyendo, lo relevante es la existencia de una cierta presentación de la tipografía y del diseño con una calidad equivalente a aquellos buenos diarios, revistas o libros donde es un placer leer.
Un dato sobre el que he escrito bastante en este blog: en The New York Times llevan años trabajando con un interfaz llamado NYT Reader que permite leer los contenidos del diario fuera del HTML tradicional, es decir fuera de la página web (aquí hay un artículo sobre el tema). Aprovechando la tecnología Adobe Air ofrecen a través de suscripciones pagadas acceso a los contenidos desde cualquier computador. Aunque el proyecto no ha tenido un gran éxito de ventas, sus gestores comentaban que el gran logro de la experiencia fue conseguir visitas promedio casi idénticas al tiempo que un lector promedio toma en ojear el diario impreso, 20 minutos. Mucho más de los cuatro minutos que promedia la visita a la página web. (Pueden ver este tema en este enlace a un post anterior).
Lo anterior sin duda se potenciará en el entorno del iPad: la movilidad para poder leer fuera de un escritorio, su luminosidad, la claridad con la que muestra las fotografías o las películas, la sensibilidad para permitir el manejo táctil similar al que se da en los productos impresos, son todos aspectos que condicionarán el trabajo de desarrollo de las mejores aplicaciones. En estos temas es donde el trabajo que se realice en The Daily tiene mucho que decirnos.
El PDF es un mal atajo
Cuando se habla de conseguir en el iPad reproducir la experiencia del papel muchos piensan en los softwares que permiten recorrer las versiones PDFs de los diarios, quizá este ha sido por años el principal error de los editores de diarios y revistas. En el mismo recién terminado mes de febrero publiqué en el blog un análisis de lo que los medios chilenos han realizado en el iPad, trabajo que se ha realizado muy contaminado por este problema (aquí pueden ver mis críticas a los medios chilenos en esto).
No hay nada más distinto a una buena aplicación de una revista o diario digital de iPad y un producto trabajado con la tecnología del PDF. El problema es que tanto los diarios como las revistas ya tienen los PDFs listos porque es una excelente tecnología para facilitar su proceso de producción impreso que es muy fácil de adaptar para el nuevo entorno móvil y tactil. La otra ventaja es que, aparentemente, las aplicaciones que la aprovechan podrán ser usadas no solo en el iPad, también sirven para los teléfonos de otros sistemas operativos. Un ejemplo es la aplicación Zinio que permite ver muchas revistas, aunque eso es un decir. Les recomiendo probarla desde cualquier buen celular. Será fácil que descubran lo ingrato que es cuando vean que con una letra de tamaño razonable para ser leída en muchas revistas la pantalla no permite siquiera ver una columna entera, traten de leer así.
Entender que una revista o un diario digital no tiene nada que ver un un PDF es el primer paso. Lo otro es distinguir las buenas aplicaciones de aquellas que se limitan a ser agregadores de feeds sacados del HTML. Esa opción es el otro camino fácil para entrar al iPad y que tiene sentido solo para las empresas que saben que no van a cobrar nunca en ese espacio, en el caso chileno LaNación.cl y Emol son buenos ejemlos que muestro en la misma columna que mencionaba anteriormente. Las empresas que pretendan cobrar tienen que dar una experienci muy superior a la que se recibe en el desvalorizado entorno de la web tradicional, desvalorizado en el sentido que ya es muy difícil cobrar allí.
¿Dará el iPad para chiripazos?
En el Blog del Nieman Journalism Lab Justin Ellis destacó una frase de la presentación que hizo Murdoch en el lanzamiento del iPad. Dijo respecto a las futuras audiencias del nuevo diario: “They expect content tailored to their specific interest to be available any time, anywhere. Too often this means that news is restricted, only to interest that have been predefined. What we are losing today are the opportunities for true news discovery. The magic of newspapers and great blogs lies in their serendipity and surprise, and the deft touch of a good editor.”
Hay dos términos de moda que aparecen en este tema, por un lado Serendipity que muchos podríamos entender como un “chiripazo” en el lenguaje hispano, aunque nuestro término tiene un “mood” harto distinto. El otro está en el título del artículo sobre el tema en el blog citado, “engagement”, ese desafío tan bien explicado en el libro “Engage” de Brian Solis: la idea tiene que ver con comunicar de manera de conseguir compromiso de la contraparte.
Uno de los desafíos del The Daily es hacer un medio insertado en la cada vez más relevante conversación social que será fundamental en el internet que viene. En los últimos años parte relevante de la visita a los sitios de los medios vinieron por las recomendaciones de los buscadores, liderados por Google; está claro que en los años que vienen el principal recomendador de visita será el mundo social que tiene en Facebook y Twitter sus principales actores. Una crítica a las aplicaciones del mundo de las tabletas es la falta de enlaces con el resto de la web, pero para mí la clave que definirá los proyectos exitosos es la capacidad que tengan tanto para facilitar la acción de sus usuarios como para luego aprovechar el resultado de esas acciones de compartir realizadas en el mundo de la conversación social. El desafío que viene pasa menos por enlaces y más por la participación de los usuarios, lo que se puede hacer en una aplicación y en eso el trabajo de investigación aplicada del The Daily será relevante.
Jon Miller, el jefe de lo digital en News Corporation, muestra que el proyecto al menos considera mejorar este aspecto, lo que nos obliga a seguir su desempeño, suscripción mediante: “The Daily is not an island. It definitely will be a part of the entire web discourse and the social world” (más de la cita aquí).