Twitter en cuatro pasos
En mi blog “Comunicate”, que se forma gracias a columnas semanales que publica los jueves el diario El Día de La Serena, aproveché febrero para entregarles a sus lectores veraniegos un curso de Twitter en cuatro columnas.
1) Sumándose A La Conversación
A pesar de que vengo escribiendo esta columna hace más de un año, me sigo encontrando con personas que no se metieron a tiempo en Twitter y me preguntan cómo pueden hacer para meterse ahora.
Como en todos los sitios sociales para unirte a la conversación de Twitter lo primero es completar tu perfil. Todo comienza entrando a la dirección www.twitter.com, las indicaciones están en castellano y son muy claras: Lo primero es “registrar” una cuenta nueva. Ahí uno coloca los nombres que aparecerán asociado a la cuenta, ambos nombres (el nombre completo y el nombre de usuario) serán públicos para los que se relacionen con ustedes en el nuevo espacio. En esta elección lo que se define es si la cuenta será anónima (sólo lo recomiendo si no pueden ser “vistos” y lo van a usar sólo para ver qué se publica) y cuál será el nombre “de batalla” que usarán.
Para referirse o llamar la atención de alguien en Twitter uno una ese nombre de usuario precedido por un signo @ y para mostrar algo interesante que un tercero “TUITEÓ” se usa poner antes de la @ las letras RT (re tuiteo). No hay que olvidar que todo lo que publiquemos en la red queda publicado, es decir que puede llegar a cualquier otra persona y puede ser recuperado incluso por personas que no conocemos. Si queremos decir algo en forma reservada, como un mensaje de correo, en Twitter uno usa ese mismo nombre de usuario precedido de una letra d.
Respecto al nombre de usuario, posteriormente podrán cambiar el elegido por lo que muchos que empiezan como anónimos voyeristas después pueden comenzar a conversar en las redes a provechando la red que ya tienen construida. El cambio de nombre es importante también porque hay personas que trabajan en empresas que los obligan a identificarse como parte de ellas, pasa mucho en los medios y es sano que así sea. Lo relevante es saber que después pódrán cambiarlo fácilmente. Al completar el perfil el sistema recomienda llenar un perfil, un espacio para presentarnos en un par de frases, esto es relevante si queremos ser seguidos por terceros.
2) Aprendiendo A Escuchar
Creado nuestro perfil lo primero es comenzar a seguir a gente. Muchos se quejan de lo superficial de lo que leen en Twitter, en realidad lo que les molesta es lo que escriben sus seguidos. Twitter puede ser una enorme pérdida de tiempo en el que sabremos detalles completamente insignificantes de la vida de personas que apenas nos interesan o puede convertirse en la mejor ayuda para saber en directo lo más interesante que se informa en el infinito de internet.
Hay tuiteros interesantes, yo mismo, @earriagada… la verdad es que lo interesante en mi caso es el grupo de gente que sigo. Incluso tengo listas de seguidos, como “@earriagada/gurusmedios” que tiene verdaderas autoridades de los temas sobre los que yo converso. Para crear un buen grupo de “seguidos” hay que buscar gente que nos interese y revisar en sus cuentas a quienes siguen ellos.
Antes de empezar a definir esto les recomiendo pensar sobre qué quieren conversar y dedicar un tiempo a revisar Twitter y ver quién está conversando esos temas. Esa será la mejor forma de crear un flujo interesante de “tweets” que permita que este espacio termine siendo relevante y productivo. Si ven entre mis seguidos verán muchos periodistas, pero si les interesa la política bastará con que vean a quién sigue un político que los represente, lo mismo se aplica a arquitectos/urbanistas, a profesores, abogados, etc.
Para esto es clave dedicar tiempo a aprovechar la herramienta de búsqueda que tiene Twitter. Si buscan personas pongan su nombre y apellido. Les dará resultados de tweets que mencionan a esa persona, pero lo interesante es revisar lo que aparece en la pestaña de “cuentas”. Ahí verán todas las cuentas que tienen ese nombre y podrán encontrar al que les interesa a ustedes. En este proceso valorarán la importancia de que las cuentas usen el verdadero nombre y apellido, con una correcta presentación y una foto. Ya hablaremos de eso.
Si en el buscador escriben el tema que les interesa aparecerán “Tweets” que se refieren a esos temas, vean quienes están hablando de eso y empiecen a seguirlos. La recomendación clave es dedicar tiempo a buscar personas y luego también a dejar de seguir a quienes publican cosas que no nos interesan. Esto es resultado de un trabajo serio de leer/escuchar lo que se dice en Twitter.
3) Mira Quién Habla
Con un tiempo aprovechado de experiencia como “oyente” de lo que pasa en Twitter los animo a plantearse el pasar a ser de los que también aportan contenidos a la conversación. Me he topado con muchos que entraron a la red “solo para leer” y sin darse cuenta se encontraron escribiendo en Twitter, es lógico por el carácter conversacional de lo que aparece en el “feed” de cada uno de ustedes.
Lo primero que se debe recordar antes de escribir es que todo lo que subamos a la red- ya sea informaciones, opiniones, enlaces, fotos o vídeos- pasará a estar publicado y perderemos el control sobre ellos.
Incluso aunque nadie nos esté siguiendo y leyendo todo lo que publiquemos podrá ser recuperado por cualquier “tuitero” mediante alguno de los buscadores. Hay que pensar bien si es conveniente hacer cada publicación, no hay que olvidar que ni siquiera borrando un “tuit” nos aseguramos que su contenido llegue a terceros.
Antes de escribir, además, hay que tener presente que si queremos ser leídos no basta con tener un buen grupo de “seguidos” que alimentan lo que leemos. También hay que recordar que en Twitter está separada la condición de seguidor y de seguido. Los buenos tuiteros que conviene seguir normalmente no siguen a sus seguidores, por lo que es importante plantearse empezar a construir una base de lectores antes de ponernos a escribir. Una parte de los seguidores empezarán a aparecer sin mayor esfuerzo como resultado del interés de nuestras publicaciones, en especial gracias a las conversaciones que hagamos con otros tuiteros. Para ser seguidos es importante poner un nombre real, una buena fotografia y unas frases con una presentación personal.
La forma de participar menos riesgosa es comentar otros tuits. Una forma de hacerlo es realizar un “retuiteo” que es equivalente a copiar un tuit que nos parece intesante y acompañarlo con una valoración personal o simple contextualización. Al hacer esto nos incorporamos al trabajo de moderación o curaduría que es uno de los grandes aportes de la conversación social de Twitter.
4) Evaluando Nuestra Conversación
Con nuestra cuenta en Twitter que nos permita entender la forma cómo se está conversando de los temas que nos interesan, lo que naturalmente nos llevará a integrarnos a esa conversación en forma cada vez más relevante, en algún momento nos interesará conocer la calidad de nuestra participación en estos espacios sociales en relación a otras personas de la red.
En el internet que viene cada uno de nosotros somos “un medio social” cuya actividad puede ser medida más allá del número de mensajes que hemos publicado o la cantidad de seguidores y de seguidos que tiene nuestra cuenta. Como todo lo que hacemos en estos espacios está “grabado” y es recuperable en internet se ofrecen muchas herramientas para hacer análisis comparados con otros “tuiteros” conocidos nuestros. Muchas de estas herramientas analizan no sólo lo que uno hace en Twitter, también integran otras redes como la mucho más popular, Facebook, y la más profesional, LinkedIn. Lo que esto permite es reconocer los momentos que tiene más sentido que realicemos nuestra participación en las redes, teniendo en cuenta la atención que en ella tienen nuestros amigos, seguidos o seguidores.
Una herramienta que ya es casi un clásico de la red es Klout que hace un análisis del alcance real que tiene nuestra cuenta, la amplificación que otros hacen de nuestros contenidos en sus respectivas cuentas, los famosos RTs y la calidad de la red que se ha construido alrededor nuestro. En Inglaterra surgió Peerindex, una herramienta que incluso analiza los blogs de aquellos que también los tienen con el objetivo de definir “el valor” que tiene nuestra participación en un tema concreto, de ahí a que el nombre aluda a nuestros “pares” en esa conversación. Este muy interesante índice inglés entrega tres medidas: nuestra autoridad en el tema, el tipo de actividad y el tamaño y calidad de la audiencia que hemos conseguido.
También existen herramientas que además de clasificar nuestra participaciónentregan otras recomendaciones. En esto destacan Twitalyzer y Crowdbooster que permiten entender cómo estamos realizando nuestra participación y nos entregan recomendaciones. Ambas son herramientas profesionales que podemos usar sus servicios básicos sin costo, pero que también tienen productos especiales para aquellos que han decidido usar estos espacios más profesionalmente, lo que pasa por suscripciones pagadas.