¿Googlear puede ser el pasado? Los nuevos buscadores.
El próximo jueves voy a publicar una nueva columna en el diario El Día de La Serena, será la quinta columna de “Comunícate” un espacio que busca promover el uso de los espacios sociales y el aprovechamiento de la web llamada 2.0 entre los lectores de ese diario que recién están aprovechando estos espacios. Con esta publicación comienzo a probar una nueva forma de trabajo que pretende llenar espacios de ignorancia gracias a los lectores: hace un par de días comenté el tema en Twitter y empecé a recibir ideas, ahora al publicarlo en el Blogs de la UC espero reunir más información antes de ponerme a editar la columna del diario que tiene un espacio muy restringido.
Esta semana pretendo mostrar que el uso más intensivo de espacios como Twitter y Facebook permtirá aprovechar primero los nuevos resultados que los buscadores nos empezarán a entregar pronto. Las búsquedas son el centro de la web, es la principal actividad de internet después de los e-mails, pero estos ya están en retirada entre los jóvenes. En los espacios de búsqueda se reúnen varias veces al día científicos, consumidores y empresarios para encontrar respuestas desde una tan inmensa como desorganizada red.
A fines de los 90, un artículo de la revista Nature se quejaba de la principal debilidad de la web de entonces: sus análisis mostraban que los buscadores del año 99 no revisaban más del 16% de la web de entonces, formada por no más de 800 millones de páginas web. Era la época que el mercado de los buscadores estaba dominado por marcas hoy casi inexistentes: AltaVista, Excite, Hotbot, Infoseek, Lycos y NorthernLight. La explicación del problema era práctico: era muy caro para los buscadores hacer un trabajo más profundo. Pero una empresa vio la situación como una oportunidad, enfrentó al desincentivo económico desarrollando un modelo de negocio basado en la publicidad contextual, diez años después no se entiende el mundo de la red sin pensar en Google.
En los próximos años internet cambiará dramáticamente, los cambios drásticos vendrán tanto por la universalización de los sistemas basados en el papel electrónico como los de los readers (Kindle), como por el desarrollo de un nuevo HTML que nos entregará navegadores tridimensionales además de que por los buscadores tendrá su propia revolución dentro de la llamada web semántica.
Pero antes que eso llegue la calidad de los resultados que obtenemos serán muy superiores cuando se comiencen a aprovechar dos desarrollos que hoy todavía no resuelve el dominante Google: las recomendaciones personalizadas de Facebook y las respuestas en línea de Twitter. Esto es algo inminente, pero funcionará proporcionalmente a la profundidad que le hayamos dado a nuestras redes en ambos espacios. Uno de los mayores beneficios de convertirse en un activo usuario de estas herramientas que hemos promovido en esta columna es que nos beneficiaremos primero de los resultados que entregará el buscador que dominará la internet que viene. Paul Beelen me decía que cree “que Google está perdiendo terreno frente a Twitter (el “pulso” del mundo) y Facebook (el “Social Graph” del mundo). Estas dos herramientas parecen tener tanto o más valor que el algoritmo de Google, lo cuál podría llegar a cambiar el rol que juegan estas empresas en la web”.
Por un lado Facebook propone reemplazar las respuestas por una web más humana producto de las redes confiables de amigos, colegas, pares y familiares como fuente de información y recomendación. En vez de confiar en un sistema matemático Facebook ofrece su sistema social para encontrar tanto la mejor cámara como el doctor más adecuado. Para entender la diferencia hagan la prueba de buscar dentro de Facebook lo que aparece de un amigo de ustedes y compárenlo con lo que de esa misma persona entrega Google. En Facebook podrán saber incluso qué le pareció el restaurante al que fue esta semana, mientras Google con suerte los llevará a una web desactualizada en la que esa persona participó. Mensualmente en Facebook se comparten cuatro mil millones de datos: entre ellos se suben 850 millones de videos y ocho millones de videos, toda esta información se mantiene cerrada al sistema de búsqueda de Google.
Pero la información de Facebook no sólo vale por su volumen, la principal ventaja de su información es que allí la gente usa sus nombres reales, se encuentra con sus amigos reales, publica las direcciones de mails que usa diariamente, incluso comparte sus ideas, gustos y noticias. Para Enzo Abbagliati “en Google, pudiendo ser más acertada la recomendación, la sensación de que una máquina mezcla y deshumaniza sus recomendaciones es inevitable. Un símil con el viejo mundo: Facebook (y Twitter) es como el amigo que al preguntarle sobre un tema, te recomendaba un libro, mientras que Google es como el catálogo de la biblioteca”.
Es tan importante la competencia por el buscador que viene que los analistas aseguran que sólo por ese motivo se justificó que hace un par de años Microsoft invirtió en Facebook más de 240 millones para controlar menos del 2% de la todavía naciente empresa. Al hacerlo consiguieron impedir que Google ingresara a Facebook y que la información de allí siga cerrada a los crawlers del actual rey de las búsquedas. Mark Zuckerberg explicó hace pocos días la alianza con Microsoft como la forma de desarrollar nuevos sistemas de búsquedas, de hecho en el desarrollo del nuevo buscador Bing se ha informado la participación de equipos de trabajo conjuntos.
Por ahora Facebook no es un espacio poderoso para las búsquedas. Su buscador está pensado para encontrar personas, páginas, grupos, eventos y aplicaciones. Dentro de la búsquedas de personas tiene un sistema para buscar por perfiles con datos como el correo electrónico, la carrera, etc. También tiene un buscador de amigos que ofrece personas con amigos comunes. Dentro de las apliaciones tiene una llamada Search que facilita la búsqueda de personas; otra Status Search, que revisa en qué están los “amigos” de la red; también hay aplicaciones que relacionan el espacio con los buscadores Google y Bing.
Por su parte, Twitter desafía la calidad de las respuestas de Google por la instantaneidad. Gracias a su mezcla explosiva: red social + búsquedas en línea + compartir enlaces. En el contexto de la web en línea, potenciada por los celulares, todo Google queda lenta por la misma acumulación de valor que requiere la creación de “autoridad” de su algoritmo. Actualmente Twitter es muy útil para conseguir recomendaciones haciendo preguntas por el sistema y fomentando la colaboración de los seguidores (Followers). También hay herramientas de búsquedas de palabras claves, que funcionan mucho mejor: el buscador oficial de twitter, twitter search, y aplicaciones claves desarrolladas por terceros que hay que experimentar: twazzup y backtweets.