Espacios lógicos para nuestras historias

flyp

Las revistas digitales son la ruta recomendada tanto para las revistas en papel que circulan como también para los emprendedores que estén pensando entrar ahora al mundo de los medios. Aunque en internet no hay un modelo de negocio claro, las experiencias y el trabajo que están adelantando los líderes de la industria permiten adelantar lo que viene. Además de mantener el foco en el buen periodismo, hay que entender que por la crisis la redacción de historias ya no basta, también hay que trabajar tanto por enriquecer de las versiones en HTML con participación y enlaces a otros sitios como también por desarrollar versiones en formatos como Adobe Flash o Adobe Air con recursos gráficos más complejos que tambien puedan llegar a permitir algún tipo de suscripción en internet.

Hace una semana di una conferencia dentro de un curso de Pablo Márquez sobre revistas, el pedido era una reflexión sobre las revistas qué viene, específicamente querían que comentara lo que había que entender para trabajar en el entorno de las versiones digitales de las revistas. Este post es un divague aprovechando todo lo que he ido reuniendo en este semestre del 2009, hace ya seis meses anuncié en este espacio que mis post iban a concentrar en mostrar oportunidades en los espacios digitales para el mundo del periodismo. Lo que viene es una especie de transcripción de la clase, que fue un intento de reunir información de este y otros espacios, hacer un resumen que facilite decisiones profesionales. (Demás está decir que necesito mucha conversación en este tema, lo que viene está en calidad beta, beta…)

Para contextualizar el tema, les cuento que antes de empezar a conversar la charla invité el grupo, y lo hago ahora con ustedes, a integrarse a dos comunidades de Facebook qué he desarrollado en el tema. La primera es un grupo en torno al curso Taller de Revista, que tiene más de 35 enlaces, varios de ellos realizados por Rodrigo Fino, un colaborador de ese espacio que trabaja con Mario García, responsable de cambios recientes en Newsweek y ParisMatch. Ese taller es un proyecto que ya tiene dos años y busca trabajar revistas con alumnos, el espacio en Facebook pretende convocar a muchos más. El otro grupo es el que creamos en torno a la crisis de los medios escritos el año pasado, luego de un seminario en Madrid auspiciado por la Corfo, el nombre es explícito: “La prensa ha muerto, viva la prensa”. El primer grupo es un espacio de contacto para hablar de las revistas, el segundo respecto a la tormenta perfecta que afecta a todos los medios y también a las revistas.

Para que sintonizáramos en el problema les mostré un video que es un “must” y que está enlazado en este mismo blog, “el fin del marketing”, un corto que resume muy bien que el gran problema actual tiene que ver con los ingresos publicitarios de los medios en general y que también están afectando a las revistas como sector.

Todo lo anterior lo hacía para resumir la crisis, algo que creo ya repetitivo mencionar aunque estoy terminando un artículo para la Revista Mensaje sobre el punto. De todas formas, como hablamos de revistas, les recuerdo unas frases de este mismo blog. Las declaraciones de Tyler Brûle, el director fundador de la revista Monocle, el único lanzamiento de revista relevante exitoso del último tiempo. El se manda frases como estas: “las conferencias internacionales de diarios y revistas son seguramente las actividades más deprimentes donde uno puede hoy pasar una mañana o una tarde”… “asustados ejecutivos y poco talentosos editores que pasan por decenas de “slides” que solo revelan falta de sentido estratégico y menos innovación”. Para Brûle el mercado de los medios impresos (donde él tiene sus principales empresas) es una “catástrofe” porque “todos sabemos que es mucho más fácil y barato leer los medios en la red”.

También recordé noticias más recientes como las relacionadas con el cierre del otro título del año pasado, la conde Nast Portfolio, que fue considerada por muchos “la última revista que se lanzaría en papel en los EE.UU.” Se trató de un proyecto en el que la empresa, propiedad del grupo de diarios S.I. Newhouse, apostó al menos 100 millones de dólares. Pero lo más preocupante de lo dicho por la periodista Tina Brown (que fuera directora de Vanity Fair y NewYorker) que en su Blog The Daily Beast definió el cierre de Portfolio como un terremoto para la más importante editorial de revistas, dijo que lo sucedido era una señal sin precedentes departe de los dueños de Conde Nast, el grupo SI Newhowse, que hasta ahora habían tenido una confianza inigualable en el mundo en las revistas como negocio. En ese mismos días en el NYT se informó que incluso las revistas líderes del mismo sector de negocios están en dificultades: BusinessWeek está un 40% bajo en venta de avisos, Fortune un 26% y Forbes un 15%; mientras tanto Time y Newsweek bajaban su circulación drásticamente y US News and World Report pasaba de semanal a mensual.

Teniendo en cuenta esta tormenta perfecta que nos ha llevado a una especie de camino cuaresmal en pos de un nuevo modelo de negocio decidí explorar con los alumnos dos caminos en la búsqueda de los ingresos en el mundo digital: la alternativa tradicional en HTML y las experiencias que se construyen sobre los productos Adobe .

En el camino tradicional de internet, a través de HTML y los navegadores tradicionales, hay que tener claro presente que se tiene que asumir que todo lo que se entregue allí llegará gratis o casi gratis a los lectores. Los medios en general, salvo muy pocas excepciones, apostaron por entregar gratis los contenidos, era una necesidad teniendo en cuanta que los medios audiovisuales lo habían hecho siempre y que el haber alternativas gratuitas siempre habría alguien que así o haría. En este tema hay poco que decir, hoy internet permite que todos tengamos acceso a una cantidad ilimitada de información periodística por lo que cualquier intento de ponerle trabas o peajes a la información puntual no tener futuro, decía Joey Baker, un blogger muy comentado, “controlar la escasez de algo que no es escaso no puede funcionar”, por eso es iluminador como el mismo terminó su artículo: “We can charge for a great user experience. We can’t charge for information that they can get for free elsewhere”.

La única esperanza, que no tiene un camino muy claro sin acuerdos globales en la industria, es la llamada estrategia “freemium” de la que habló Ricardo Leiva hace unos días en este mismo espacio.

1) Para los espacios HTML (es decir el trabajo tradicional en la web) el gran desafío aquí está bien explicado en el libro de Jarvis, hay que usar estos espacios apostando por las comunidades: “más que crear comunidades hay que encontrar grupos reales a los cuales darles una plataforma “elegante” de organización que los beneficie, que les sea útil. Hay que entregar una herramienta y dejar que ellos la usen para sus intereses personales ”.

Para ese mundo mi apuesta cita expresamente el trabajo del equipo de Mario Tascón en lainformación.com. Ellos lanzaron un buen resumen de las oportunidades en el documento que ellos titularon la filosofía del triángulo: que alude a tres ingredientes: periodismo, enlaces y participación. “Tenía que ser un medio … (con) buenos periodistas que hiciesen buenas historias, donde los usuarios fueran más allá de la participación convencional y donde las máquinas (robots, boots, arañas), obviamente instruidas por expertos, fuesen capaces de seleccionar y jerarquizar contenidos dispersos por la Red. Más que un medio, un hipermedio”.

Quizá lo más novedoso del proyecto para el trabajo periodístico tradicional es la relevancia del segundo vértice, el mismo que ha provocado más discusión en estos días, ya que alude a una de las grandes polémicas de la industria de medios que viene (Google vs Associated Press): la importancia de los robots en el trabajo periodístico para agrupar enlaces (links) de otros medios. Con eso se retoma un punto de Jarvis: Es clave tener en el centro del proyecto el valor de los enlaces (links). Si uno entiende eso cambian los medios informativos, lo lógico es especializarse en lo propio y saber entregar buenos links a lo que no es propio (commodities). Para mi esto es un tema clave en el periodismo que viene, desde que en enero de este año decidí que me iba a concentrar en el 2009 en las actividades digitales de la información estoy trabajando de la mano de ex alumnos cerca de varios proyectos que usan estas tecnologías .

En la estrategia HTML se valora la importancia de apostar por potenciar radicalmente la participación, ya no como un espacio a terceros, sino como ingrediente clave en la producción de los medios que vienen, “a varias manos”. Cuando pensemos en participación tenemos que hacerlo también teniendo presente la idea de Jarvis: hay gente que hace cosas que le interesan sin cobrar. Los que juegan un partido de futbol en una cancha de barrio no esperan que los que pasen por allí les paguen, eso sucede porque lo están pasando bien al jugar. Nuestros proyectos tienen que ser capaces de fomentar un porcentaje de participación de este tipo, los futuros márgenes exiguos lo exigirán. Al conversar de esto nos salimos del tema y comentamos la necesidadd e moderación de la participación, creo que un  medio tiene que asumir que en sus espacios abiertos también debe mantenerse la línea editorial.

Para explicar esto  revisé los sitios HTML de buenas revistas, mostrando cómo todos lo están haciendo más o menos de una misma forma. Vanity Fair, Wired, Vogue (Style.com), espacios de la gran Conde Nast, eran un buen ejemplo. (Cuando escribía esto recibí un mensaje por twitter de un biólogo que me habla del HTML que viene, pero eso da para otro post).

2) En la charla también dediqué mucho tiempo al segundo camino, que para mi es complementario, aunque muchos como Mario Tascón lo consideran inútil. Para Mario que usó la tecnología cuando estuvo a cargo de la parte digital del diario El País, “el problema de los entornos flash es que tienen un efecto muy llamativo a verlos por primera vez, pero la gente no vuelve a visitarlos. Se trata de un interface, dentro de otro interface -el navegador- que está en otro interface -el computador. Ya son demasiados interfaces. Por otra parte los buscadores no indexan bien el contenidos a pesar de los muchos trucos que utilizamos”.

Personalmente creo que el mayor valor de este camino es la posibilidad de replicar digitalmente una experiencia similar a la del papel, tanto periodística como publicitariamente. La idea dee lanzar versiones sobre otros programas distintos a los navegadores pensando no sólo en los PCs, sino también en los dispositivos móviles como los celulares, libros electrónicos, etc.

Para mi esto es muy relevante por una limitación del formato HTML: yo pienso, como lo comenté aquí hace un par de meses, que el problema es que el PC como el resto de los aparatos donde podemos “leer” el periodismo digital condicionan el producto drásticamente. El nuevo “diario” en HTML ya no será un diario, de hecho la página web de un canal de TV, de una radio termina siendo muy parecida a la de un diario. Lo anterior es especialmente relevante para la publicidad: el diario permitía una publicidad relevante y eficiente sin molestar a los lectores del contenido periodístico, lo que no ocurre en los PC’s y mucho menos en los celulares, kindle’s o Pda’s. Algo similar ocurre respecto del periodismo, el nuevo medio funciona perfecto para el artículo corto, que se extiende mediante links (vínculos), pero no es un buen espacio para textos como el que ahora estoy escribiendo (seguro que muchos lectores no llegaron hasta aquí). El nuevo medio no fomenta tampoco la lectura de un cierto grupo de noticias a la manera de “ojear” un diario, el lector de diario sabía “lo que hay que saber” en una comunidad, algo que no veo solucionado ni siquiera en los buenos medios digitales.

Por esto no me queda más remedio que pensar en nuevos “outputs” más parecidos a los medios impresos. Un ejemplo es el que ya he mencionado en este espacio varias veces, el Reader del NYT. Como dije en este espacio, es evidente que ese producto se inscribe en la tan comentada tendencia de los diarios en construir un producto de calidad para los lectores que permita “volver” a cobrar al lector por el  servicio digital, asumiendo que paralelamente la gente podrá también llegar a ese contenido de los diarios a través de internet.  Esto está enmarcado en lo que se ha hablado en estos días luego del anuncio del Murdoch de pretender cobrar por contenidos antes de terminar el un año en todos sus medios, no solo en el WSJ.

Cuando se lanzó la versión 1.0 del Reader yo comenté que en forma paralela el diario había mejorado la versión de internet, con lo que mostraba que su idea era trabajar caminos paralelos: por un lado un sitio web que busque ingresos publicitarios propios de la red y por otro este servicio que pronto tendrá dos tipos de ingresos: los cobros de la suscripción departe de la audiencia y los cobros de una publicidad especial, con la ventaja de un despliegue más análogo a la “experiencia” del papel.

En mi último paso por el NYT me explicaban que para entender este camino hay que tener en cuenta que gente nunca había comprado las noticias del diario, nunca pagó por las noticias, por el contenido de los diarios o revistas, se pagaba era la conveniencia del producto del diario o revista, por la experiencia de leer un producto. Me daban el ejemplo de Apple que podía cobrar en un mundo de la música donde primaba la bajada de canciones sin pago por la calidad superior del producto que entregaba, de la canción que se baja, pero también por la conveniencia de todo el proceso: el interfaz del itunes, la forma como la canción se puede meter en el PC, el I-Pod, el I-Phone, etc. Me di cuenta que el foco de la empresa de Nueva York estaba claro: el NYT se veía como una organización especializada en la redacción de historias informativas y que las mismas llegarían a la gente de diversas formas.

En mi charla expliqué esta tendencia con dos ejemplos de Danilo Black, el Reporte Índigo que varias veces he mencionado aquí y la revista digital que tienen en USA, Flyp. Los que no conocen estos proyectos deben visitarlos ahora mismo y experimentar. Tiene cosas muy interesantes que solo se entienden luego de “vivir la experiencia”, una descripción de lo bueno del mismo fue escrita por el equipo de Danilo en Facebook, se trata de un correcto resumen de los “pro” del novedoso proyecto que actualmente está preparando su lanzamiento formal en Estados Unidos.

El caso mejicano ya funciona por años y ya construyó una audiencia semanal de 500 mil personas, 60% de ellos con menos de 35 años y un 85% de ellos que dicen no leer diarios todos los días. Hay que advertir que el proyecto todavía tiene una asignatura pendiente clave, común a todo lo periodístico de internet, no fue capaz de explicar cómo este proyecto iba a convertirse en una empresa rentable. En una presentación que hizo el director de Índigo, Ramón Alberto Garza, habló de que las audiencias ya no quieren pagar por las “noticias”, la información básica es un commodity que ya se encuentra gratis en internet, para él el contenido periodístico que todavía puede ser “comprado” es la comprensión, la distribución de significado. Citó mucho el libro del Océano Azul tan de moda en los concertacionistas chilenos sobre la importancia creciente que tiene en la economía actual el pago por “experiencias” y no por productos y servicios. Creo que con desarrollos de Adobe como el CS4 y la nueva versión de Woodwing todo esto estará más cerca.