Batallas radiales
Día a día el dial FM de nuestra capital ofrece un buen número de alternativas radiales dando vida a una batalla por el rating que, si bien está lejos de los niveles de audiencia, inversión y espectacularidad que alcanza la batalla que se da en televisión, tiene de vez en cuando sus matices y destellos.
Y la verdad es que me disponía a hablar de una batalla lejana a los sonidos y más cercana a un concepto que, de buenas a primeras puede parecer extraño, pero que tiene que ver con “cómo se ve una radio”, más allá de (y en conjunto con) cómo suena, pero antes de desglosar ese round que se está librando en la vía pública, específicamente en los paraderos de micro, antes (y pronto) invadidos de las teleseries y películas por estrenar (y, desde hace poco, también dando el vamos a las campañas políticas fuera de plazo), debo recomendarles este link a “El Mostrador”, que nos narra otra notable batalla radial, esta vez en el tenso nicho de las radios informativas del cual comentaba en mi post anterior, y que revive los debates y las rencillas entre los grandes Holdings transnacionales y los propietarios radiales nacionales.
Ahora, volviendo a lo nuestro, quería comentar sobre las campañas gráficas que tres radios están llevando a cabo en la vía pública. Tres emisoras que están fuera del mega consorcio Iberoamericana. Tres radios que no aparecen entre las 25 más escuchadas en el dial en la última encuesta conocida (ver mi post anterior) y que acusan ese golpe a través de estas campañas. Hablamos de Horizonte (Julián García Reyes), Zero (Dial) y Amadeus (Bezanilla).
Y fuera de cualquier otra consideración estética o conceptual, siento que lo básico, lo fundamental, lo primero que debería buscar una radio cuya audiencia no es demasiado relevante, es que la gente sepa en qué dial está. Así de sencillo. Punto para Amadeus, que pone su sintonía en gran tamaño, y punto para Zero que le da un espacio destacado. No así Horizonte, que a mi entender se equivoca al relegar el dial a un espacio mucho menor.
Y si bien la campaña de Horizonte es la más “ondera” de las tres, ya que apunta a un público bastante más joven que las otras dos utilizando una interesante paleta de colores y apostando por piezas gráficas diferentes alineadas con el mismo concepto, además de minimizar la manera de sintonizarla (lujo que, insito, no deberías darte si no estás entre las 25 más escuchadas) es una campaña que sólo se puede entender desde el paradero y con tiempo (y no pasando en el auto o arriba de la micro por ejemplo, ya que tiene mucho texto) y que apuesta por recomendar grupos musicales a la vez que se realiza una actividad. El problema es que no todas esas bandas son demasiado conocidas y algunos de los momentos que se sugieren para escuchar esa música son momentos donde, en vez de escuchar radio, es mucho más probable que una persona del target juvenil esté con su ipod o reproductor de mp3. Además se desaprovecha la excelente línea gráfica que han desarrollado en la web para sus programas. Finalmente, el slogan “la vida está afuera” no parece ser demasiado conveniente para atraer público a la emisora. Parece más bien una campaña para quienes ya están “iniciados” en la Horizonte o que busca restarle protagonismo a la parte “sintonizable” de la radio, aunque eso sería todavía más arriesgado y erróneo, ya que tampoco se destaca, por ejemplo, el sitio de la emisora que, insisto, es gráficamente muy coherente y original (lo es desde los tiempos de las caricaturas de los rockeros) pero parece no tener nada que ver con esta campaña.
Zero, por su parte, parece pecar de lo contrario. Un fondo negro, una frase escueta (llénate de energía) y unos colores fluorescentes se me aparecen como algo demasiado conceptual en principio. Sin embargo, las primeras asociaciones que uno puede hacer, (el afiche grita discotheque ondera no reggaetonera) sin conocer ni consumir la radio, son coherentes con la música que suena en dicha emisora.
Finalmente, la más jugada es Amadeus, ya que no sólo es una propuesta musical muy específica, si no que su campaña gráfica nos muestra dos elementos. Una línea visual nueva y coherente, con trazos de lápiz en los dibujos (al más puro estilo de “take on me” de A-Ha) y una apuesta por el inglés que no sólo se queda en lo musical, si no que llega incluso al slogan, algo que creo que es inédito (y no sé si me convence del todo). Amadeus ha sumado a esta presencia en vía pública un par de spots televisivos, simples, con la misma gráfica de trazos y también con mensajes íntegramente en inglés.
No será en el próximo conteo de audiencias (que se hizo antes de estas campañas) sino en el siguiente donde realmente podremos ver si esta batalla tiene ganadores.