Cierran Portfolio, señal de crisis para las revistas (#NY 5)
Me tocó pasar por las oficinas de Conde Nast, mi editora de revistas favorita, con títulos como New Yorker, Vanity Fair, Conde Nast Traveller, en la misma semana que se informó del cierre de la que al lanzarla fue considerada por muchos “la última revista que se lanzaría en papel en los EE.UU.”: la Conde Nast Portfolio. Se trató de un proyecto en el que la empresa, propiedad del grupo de diarios S.I. Newhouse, apostó al menos 100 millones de dólares. En este espacio hablamos de esta revista en abril del 2007.
El cierre fue una noticia grave que extendió a las revistas la crisis que desde el 2008 están viviendo los diarios en Estados Unidos. Ya había habido cierres de revistas, pero parecían medidas relacionadas con la crisis financiera, mientras que lo sucedido con Profile para muchos confirma que el problema estructural de los medios se ha extendido a las revistas, empezando con el sector de las revistas de negocios que junto a los diarios son proyectos especialmente caros en cuanto al costo de sus redacciones informativas.
El 27 de abril pasado tanto la revista como el sitio web fueron cerrados definitivamente, 85 profesionales salieron ese día de la empresa. La revista ya había sido golpeada por la decisión de eliminar a un grupo importante de los periodistas de la sección de internet hace un par de meses, y luego por pasar la periodicidad de 12 veces al año (mensual) a 10 veces por año, como reacción al impacto que la crisis había tenido en su avisaje.
Aunque sacaron un primer número en mayo del 2007, la revista había empezado a circular regularmente recién en septiembre de ese año con una edición de 262 páginas. En el año 2008 la edición promedio ya no superaba las 140 páginas y el último número que está circulando durante mayo de este año fue su edición más delgada, con solo 114 páginas entre avisos y contenido periodístico. Había vendido un 50% menos de avisos.
Para Tina Brown, ex directora de New Yorker y Vanity Fair, en la misma editorial Conde Nast y mujer de Harold Evans, director fundador de Conde Nast Traveler, también de esa casa, comentó que la desaparición de la revista era una gran pérdida: “Portfolio had the potential not only to help us understand the complex issues of the volatile economy but help police the business world and keep (or make) it honest.” Pero lo más preocupante de lo dicho por Brown en su Blog The Daily Beast fue que definió el cierre como un terremoto para la empresa, dijo que lo sucedido era una señal sin precedentes departe de los dueños de Conde Nast, el grupo SI Newhowse, que hasta ahora habían tenido una confianza inigualable en el mundo en las revistas como negocio.
La revista nunca obtuvo una buena evaluación de sus pares, lo que siempre se criticó fue la oportunidad de sus portadas. Varios medios, entre ellos el NYT se quejaron de que en el número de abril, en medio del desastre financiero, optaron por una portada con la ex candidata a la vicepresidencia y gobernadora de Alaska, Sarah Palin, en un tema distante de la grave crisis que se vivía.
Para la empresa Conde Nast la razón del cierre fue solo la crisis, haber salido a competir en el pero momento imaginable, cuando todas las revistas se encuentran en problemas. Esta semana en el NYT se informó que incluso las revistas líderes del mismo sector de negocios están en dificultades: BusinessWeek está un 40% bajo en venta de avisos, Fortune un 26% y Forbes un 15%. En las conversaciones en la empresa se reconocía que era una empresa que manejaba un presupuesto muy alto, debido a la idea de hacer un periodismo de calidad en un área competitiva complicada, como es el periodismo de negocios, me reconocieron que muchos pensaban que el proyecto no había despegado y que su cierre era cuestión de tiempo.
La revista nunca pudo levantar cabeza, en su primer número el diario New York Post la calificó con una nota global de B-, luego de considerar una calificación de A+ en su su estilo redaccional, una B- en su diseño y portada, con una C+ su capacidad de sorprender y con una D su reporteo de noticias de última hora. Entonces la a gran crítica fue que naciera con una portada sin personas: “Generalmente una portada sin gente es una portada muerta, pero dado que la van a pasar más de tres meses hasta que aparezca el siguiente número y va a estar todo este tiempo en los quioscos, evitará parecer vieja o caduca. Pero no lo hagan má”s. Se trataba de un análisis luego de su número inicial de mayo del 2008, que tendría el segundo número luego del verano del hemisferio norte, en septiembre de ese año. De hecho la revista en el 2008 empezó a colocar personas en sus portadas, como el número de abril con la Palin o la última edición con el secretario del tesoro de ese país, Tim Geithner, que veía con el llamado “Lidérenos, por favor”.
El sector de las revistas se encuentra en un momento difícil, en especial en el mundo de las revistas de negocios. Todas las revistas del sector tienen caídas importantes en la venta de avisos, un ejemplo extremo es el de revistas como Inc. con ventas que han caído en un 62%, para un analista del sector es improbable que ninguna revista de ese sector tenga rentabilidades positivas durante todo el año 2009. Por ejemplo la revista del mayo de Fortune con una investigación en profundidad sobre la forma que tuvo Bernie Madoff para realizar su estafa firmada por un periodista ganador de premios pulitzer solo tuvo 92 páginas, de las cuales 21 eran de publicidad, frente al promedio de 100 páginas de publicidad que tenía una edición promedio en esta época 20 años atrás.
Las tres revistas líderes del sector nacieron en las primeras décadas del siglo 20, Forbes en el 17, BisinessWeek en el 29 y Fortune en el 30. El caso más complicado es el del líder del sector, BusinessWeek, que con más de 220 periodistas actualmente no está realizando ediciones con más de 60 páginas de contenido periodístico y tiene un sitio de internet con pocas visitas en relación a su competencia digital.
#NY
Con este post sigo adelante con una serie de comentarios relativos a lo que me pareció interesante de un viaje que realicé en Nueva York a fines de abril. La idea es promover conversaciones sobre temas relevantes respecto a lo que viene para los medios:
1) El rol de los diarios de referencia de una ciudad (el caso de la gripe)
2) La desaparición de los diarios en los kioscos de NY
3) El camino de los libros electrónicos y la tinta digital
4) El desafío de cobrarle a los lectores (Reader 2.0 del NYT)
5) La crisis se extiende a las revistas (Portfolio)