El desafío de cobrar el lector en la red (#NY 4)

Finalmente el NYT hoy lanzó la versión 2.0 del proyecto Reader cuya primera versión habían lanzado en noviembre del 2006, luego de realizar su desarrollo dentro de un acuerdo con Microsoft, empresa que según entiendo en esta oportunidad fue reemplazado por Adobe, ya que la nueva versión está construida sobre el Adobe Air que ya usamos muchos seguidores de Twitter. En este blog ya realizamos dos alusiones a la primera versión 1.0 de ese proyecto, tanto en mayo como en noviembre del 2006.


Es evidente que este nuevo producto se inscribe en la tan comentada tendencia de los diarios en construir un producto de calidad para los lectores que permita “volver” a cobrar al lector por el  servicio digital, asumiendo que paralelamente la gente podrá también llegar a ese contenido de los diarios a través de internet.  Esto está enmarcado en lo que se ha hablado en estos días luego del anuncio del Murdoch de pretender cobrar por contenidos antes de terminar el un año en todos sus medios, no solo en el WSJ.

Se trata de una misión que parece casi imposible luego de más de una década en que ls medios entregan gratuitamente sus contenidos, hoy internet permite que todos tengamos acceso a una cantidad ilimitada de información periodística por lo que cualquier intento de ponerle trabas o peajes a la información puntual no tener futuro, decía Joey Baker, un blogger muy comentado, “controlar la escasez de algo que no es escaso no puede funcionar”, por eso es iluminador como el mismo terminó su artículo: “We can charge for a great user experience. We can’t charge for information that they can get for free elsewhere”.


Personalmente usé bastante la primera versión del reader y lo hubiera seguido haciendo si unos meses después el NYT no hubiera comenzado a cobrar por el servicio, lo que hizo a todos salvo a los suscriptores de la edición de papel. En esa oportunidad el diseño fue realizado con el apoyo de la oficina de USA de DaniloBlack, lo ue aparentemente apenas ha cambiado en la nueva versión. En esta oportunidad la idea es cobrar desde el día uno, lo que explica que en la misma portada del servicio ya se habla del costo de más de 3 dólares por semana para poder acceder por él a la oferta completa del diario. En el primer día gran parte de las secciones venían cerradas para los no suscriptores, pude acceder a la portada y a la sección de negocios.
Una de las ventajas de la nueva versión del Reader es está construida sobre una aplicación que ponto se universalizará, como es la Adobe Air. La versión 1.0 tenía el problema que exigía bajar un programa especial, lo mismo que ocurría con la primera versión del experimento televisivo joostTV, son muchos los analistas que han advertido desde siempre con lo inviable que resultan los proyectos que exigen software especiales. Au que todavía para muchos será necesario bajar el Adobe Air, yo apuesto a que esto será casi transparente en unos meses más, cuando este producto empezará a funcionar realmente.
Cuando se lanzó la versión 1.0 del Reader yo comenté que en forma paralela el diario había mejorado la versión de internet, con lo que mostraba que su idea era trabajar caminos paralelos.  En esta oportunidad está claro que el Times seguirá con estrategias paralelas, por un lado un sitio web que busque ingresos publicitarios propios de la red y por otro este servicio que pronto tendrá dos tipos de ingresos: los cobros de la suscripción departe de la audiencia y los cobros de una publicidad especial, con la ventaja de un despliegue más análogo a la “experiencia” del papel, que hemos mencionado en este mismo lugar, aunque con la restricción del mucho menor espacio de la pantalla, incluso la grandel del PC, ya que seguramente esto tendrá versiones para los lectores digitales del que hablamos la semana pasada como los mismos celulares .
En el viaje a Nueva York conversé con la gente del Times el tema, me decían que la gente nunca había comprado las noticias del diario, no se pagaba por las noticias, por el contenido, por lo que se pagaba era la conveniencia del producto del diario. Me daban el ejemplo de Apple que podía cobrar en un mundo de la música donde primaba la bajada de canciones sin pago por la calidad superior del producto que entregaba, de la canción que se baja, pero también por la conveniencia de todo el proceso: el interfaz del itunes, la forma como la canción se puede meter en el PC, el I-Pod, el I-Phone, etc. Me di cuenta que el foco de la empresa de Nueva York estaba claro: era una organización especializada en la redacción de historias informativas y que las mismas llegarían a la gente de diversas formas. Tanto al PC, a los lectores como el Kindle, a los mismos teléfonos celulares. Varios de los encargados de estas área en el NYT me hablaban del celular como el aparato clave para el consumo futuro de la información del Times.
Ante mis dudas sobre un posible descuido de la empresa en la calidad, debido a la misma crisis del sector, los ejecutivos con los que hablé rápidamente saltaban recordando el resultado de los últimos premios Pulitzer, donde la NYT había vuelto a “romperla”, llevándose masivamente los galardones a la calidad informativa.

#NY

Con este post sigo adelante con una serie de comentarios relativos a lo que me pareció interesante de un viaje que realicé en Nueva York a fines de abril. La idea es promover conversaciones sobre temas relevantes respecto a lo que viene para los medios:

1) El rol de los diarios de referencia de una ciudad (el caso de la gripe)

2) La desaparición de los diarios en los kioscos de NY

3) El camino de los libros electrónicos y la tinta digital

4) El desafío de cobrarle a los lectores (Reader 2.0 del NYT)