Prendo velas por El Mercurio de Valparaíso

Siempre he defendido la conveniencia de empresas robustas, rentables, creo que es el camino al buen periodismo. Evidentemente la rentabilidad no garantiza buen periodismo pero soy un convencido que es necesaria para conseguirlo. Por eso me da pena ver que los periodistas de los diarios de la empresa de la quinta región (El Mercurio y La Estrella) hayan llegado a usar el recurso del paro justamente en estos momentos de crisis del sector, cuando lo que se arriesga no es el nivel de sueldo sino la existencia de las empresas.

Estamos en un momento difícil y muchos diarios van a desaparecer en los próximos años, creo que un mal sindicato es uno de los ingredientes que puede garantizar la muerte segura, espero que en el caso de Valparaíso se recupera la cordura. Hoy comentaba en Twitter que mientras los seis sindicatos del Boston Globe cedían 20 millones en beneficios para evitar el cierre inminente del diario, en Chile dos diarios iban a Paro. Lo hice respondiendo a una serie de amigos tuiterros escandalizados, los mismos que hace unos días llamaban a una huelga general de periodistas.

¿Contra quién es la huelga? Contra los lectores que no quieren pagar por las noticias. Contra los avisadores que ven que sus productos no mejoran las ventas con la inversión. Me imagino que al menos mis amigos saben que los problemas que vive hoy la prensa no se deben a un patrón abusador que se inventó una crisis irreal.

Los mismos tuiteros publican que el problema de la quinta región es que la empresa les quiere rebajar el sueldo en un 40%, uno de los tuiteros me asegura que en Boston solo se les bajó un 10%… ¿De verdad quién se creen eso? Hablé con amigos y leí lo que se publica en el mismo diario La Nación y se relativiza la acusación: la empresa chilena ofrece mantención de sueldo y de beneficios (más de lo que dió el NYT para el Globe), solo aceptaría futuros ajustes trimestrales al IPC, además puso sobre la mesa un bono de 200 mil pesos de fin de conflicto. Esto no tiene nada que ver con la dureza de las condiciones que exigió el NYT para no cerrar el Globe, aunque evidentemente entiendo que los puntos de partida son muy distintos, como es distinto todo entre la economía de Chile y de Boston, y para que hablar de la calidad de las publicaciones que estamos comparando.

Aunque no soy un fan de la política empresarial que El Mercurio tiene en regiones, justamente porque llevo años asesorando a empresas que sin las sinergias de ellos consiguen mucho más apostando por la calidad y no por costos bajos, reconozco que justamente en los últimos meses se habían tomado buenas medidas: contrataciones de directores “caros”, contratación de un periodista a cargo de coordinar la calidad periodística desde Santiago, varios buenos rediseños, etc. Seguramente hay también muchas miserias, qué trabajo en Chile no los tiene. Tengamos presente además que ambos diarios seguramente no son rentables y se mantienen por un tema de marca y afectivo de los dueños, lo que siempre es negativo.

Hace unas semanas comentaba que encontraba lamentable que el sindicato de El Mercurio no cediera beneficios para ayudar a paliar los ajustes. Tengo claro que de los sindicatos no dependerá el futuro de esas empresas, pero ya se ha dicho en varios lugares que serán un elemento relevante a la hora de dirimir proyectos que salgan adelante.