Al que le quede el poncho… que se lo ponga
Fiestas Patrias, tiqui tiqui ti… verdad. Pero esta vez se me ocurrió la genial idea de ver el Te Deum. Podría comentar lo innecesario que resultan las steadycam en una transmisión como esta; o lo difícil que es iluminar adecuadamente nuestra catedral. Pero no. No me iré por la forma… me quedó dando vuelta el fondo de la homilía de nuestro pastor. Fue raro, pero por primera vez no sentí que le estuviera hablando a todos (es decir a nadie)… no. Responsablemente creo, que entre otros, nos habló fuerte y claro a nosotros los comunicadores y en especial a los profesores/formadores de los futuros comunicadores.
Como buen jueves feriado, me propuse abrir los ojos un poco más tarde. Y… por suerte los logré. Así, medio dormido, hice lo de siempre: tomé el control remoto y prendí el televisor. Después del rutinario zapping, me quedé pegado en el Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias. Después de un par de cantos que casi me devuelven a mi merecido descanso, comenzó la Homilía del Cardenal Errázuriz. (Texto completo) Me senté y comencé a escuchar con atención.
Podría pasarme la noche comentando el sin fin de propuestas y reflexiones de nuestro pastor, pero me centraré en las que para mí son las dos principales ideas/desafíos que dejó en este aniversario patrio.
Todo comenzó con un reconocimiento a quienes han sentado las bases de la estabilidad que goza nuestra nación: El Cardenal le dio las gracias a los Ingenieros, Economistas y Empresarios que le han dado cuerda a nuestro país. Reconoció también a los Abogados que han ordenado la cosa… pero le pidió a estos profesionales entregar el testimonio y dejarle el final de la posta a los Educadores y Comunicadores.
Fue emocionante escuchar cómo el Arzobispo de Santiago reivindicó la dignidad de los profesores y cómo los llamó a asumir con grandeza la hermosa responsabilidad que tienen. Pero para cumplir esta tarea pidió especial ayuda a los comunicadores.
Es aquí donde nuestra Facultad debe sentirse protagonista y poner manos a la obra. Muchas veces he escuchado que la enseñanza del periodismo está en crisis y siempre he replicado que es en el ingreso a las carreras de periodismo donde está el problema. Pero a la luz de lo dicho por el Cardenal hay que asumir que la formación ética de los comunicadores es un aspecto en el cual debemos redoblar los esfuerzos. No creo que sea el momento de discutir sobre las dimensiones del problema o si es principalmente una carencia de la universidades privadas (como le escuché decir a la Cecilia Rovaretti en la Cooperativa a principios de semana). No, creo simplemente que es una gran oportunidad de asumir que el poncho es nuestro y que debemos ponernos a trabajar para mejorar día a día la formación ética de nuestros comunicadores.
Pero nuestro Gran Canciller no disparó al aire. Responsablemente quiso poner los puntos sobre las ies y por eso habló del aumentar los presupuestos en la formación de los educadores y los comunicadores. Y ojo que lo hizo nada menos que en el marco del Te Deum de Fiestas Patrias, donde no sólo está la Presidenta… lo hizo en presencia de la Ministra de Educación, los responsables de Conicyt, varios rectores y muchos otros a los que ojalá también le quede bien este poncho.