Very good, Andrés Wood!
Esta semana fui ver “La Buena Vida”, película de Andrés Wood, (Historias de Fútbol 1997, El Desquite 1998, La Fiebre del Loco 2001, Machuca 2004).
Quedé realmente maravillado tanto con la madurez de su relato, como por el manejo del lenguaje audiovisual y el desarrollo de su guión.
Wood demuestra una sensibilidad enorme al presentarnos el estado de Chile actual, una contradicción permanente entre esperanza y frustración.
El Chile que nos muestra Andrés Wood es frío, donde el amor está en crisis, una sociedad que no ve la pobreza, no es capaz de escuchar el llanto del abandono; un Chile que está muy lejos de ese país de tigres y supuesto desarrollo que la cultura hegemónica trata de instalar. Sin embargo, en este Chile indolente también hay visos de esperanza en pequeños guiños, el esfuerzo y perseverancia de un joven músico, la tenacidad de una embarazada adolescente en crear, además de su hijo en gestación, una novela sobre “La Buena Vida”.
Esta película tiene cuatro historias que se entrelazan en el Santiago contemporáneo. Recuerdo que en 1997 el mismo director también realizó una película de varios relatos -“Historias de Fútbol”- pero en esa oportunidad eran varios cortometrajes que tenían como unidad sólo el tema del fútbol. Ahora, 11 años después, Wood construye un relato donde se entrelazan magistralmente estas cuatro historias, lo que demuestra la madurez audiovisual a la que ha llegado este director.
Recomiendo sin restricciones ver “La Buena Vida” de Andrés Wood, una sólida obra del cine chileno, que merece éxito de taquilla. Sin embargo, cabe preguntarse si en un Chile donde la gente no quiere ver la realidad en vivo y en directo, ¿querrá verla en una película?