La radio que viene ya está aquí (II parte)
Llegó a mis manos el que parece ser único trabajo de investigación universitario sobre el género de la tertulia política española que se ha publicado formalmente. Se trata de un libro escrito por Chelo García, profesora de la Universidad Pontificia de Salamanca, que espero poder conseguir para llevarlo a Chile. En él hay muchísimo material y varias cosas interesantes para compartir en este espacio.
La primera vez que este tipo de programas se transmitió en una radio importante de España fue en el año 1984, el programa se llamó La Trastienda y se emitía a las 24 horas, los días de semana. Era un programa conducido por Fernando Onega y Javier González Ferrari. Es interesante que los gestores del programa no querían hacer una “tertulia” radial, más bien buscaron juntar a conversar a periodistas para trasladar el formato del género de las columnas “tipo off the record” que entonces tenían mucho éxito en la prensa a la radio. De hecho el programa se hacía al terminar el noticiario nocturno de esa cadena, “Hora 25″, se trataba de que fuera la guinda de la torta de la información del día.
Es sintomático que ese programa solo estuvo en el aire una temporada porque la Cadena Ser lo levantó porque lo consideró demasiado opinativo para una radio tan informativa como la que ellos hacían. En los años siguientes el género “explotó” en radios de la competencia y la Cadena ser lo volvió a emplear recién ocho años después. Actualmente ya no e sla guinda de la torta, en realidad es el corazón de la programación de las radios generalistas informativas españolas, en cada cadena de radios hay varias tertulias al día.
En el libro se dice que hay ciertos requisitos para la tertulia: que sea un programa con una periodicidad fija, que en sus emisiones de cada día tiene participantes habituales, que la conversación se refiere a la actualidad informativa, que se maneja en cada edición una variedad de temas, que se tiende a aludir a los temas de background informativo, que se transmite en directo y que en la conversación aunque hay discrepancia no se da el enfrentamiento verbal.
Es interesante que hay consenso en que este tipo de programas funciona cuando se entiende que la conversación no se da como un debate, que en ella no se deben hacer defensas acérrimas de posiciones ideológicas o de modelos de sociedad. La conversación debe buscar que los contertulios puedan entenderse dentro de su divergencia, puedan escucharse mutuamente. Una cita a Luis de Val “Una tertulia no es un foro académico, ni una tribuna de atenistas, sino una reunión donde se comentan con desparpajo los asuntos de actualidad”.
En todo lo que he leído se reafirma lo que hemos visto en otros post aquí mismo. en el libro también se advierte respecto a ciertos excesos que se pueden dar en este tipo de programas, por ejemplo se los ha usado para atacar a personas, empresas o instituciones, también se los ha usado para ventilar cuestiones personales de terceros. en el fondo se advierte al riesgo de que los contertulios olviden la razón de ser de la conversación y se dediquen ya sea a “mirarse el ombligo” o atacarse sin justificación.
Qué opinan de la experiencia de este género en la Radio Cooperativa. En el programa la nueva mañana, aquí hay un ejemplo.