A veces, “sorry” no basta
El gobierno, la asociación gremial SalmonChile y El Mercurio, entre otros, quedaron gratamente sorprendidos con la corrección que publicó The New York Times en su sección “Editor’s note” el 13 de mayo sobre el error que cometió en un polémico artículo sobre la industria salmonera chilena que circuló el 27 de marzo. En la nota del editor, el diario se retracta de haber acusado a la salmonicultura de usar hormonas y pigmentos peligrosos para la salud de los consumidores, porque una importante fuente de esa información fue erróneamente identificada y no se incluyó la versión de la asociación gremial salmonera, que niega las acusaciones.
Varios en Chile consideraron que al admitir el error, el diario norteamericano daba un ejemplo de seriedad y honestidad periodística, y al mismo tiempo lo asumieron como una prueba de que el diario se retractaba de acusar que la salmonicultura chilena usa hormonas y pigmentos peligrosos para la salud de los consumidores. Felices, entonces, dieron por cerrado el caso.
Pero el asunto no termina ahí. El autor del artículo en cuestión es Alexei Barrionuevo, corresponsal del NYT para el Cono Sur desde Río de Janeiro. Ha trabajado en algunos de los mejores diarios norteamericanos, pero su trabajo ha sido cuestionado por al menos tres sitios web que monitorean la calidad y el sesgo periodístico. El 5 de marzo pasado, el portal informativo Slate acusó a Barrionuevo de cometer plagio repetidamente. Una vez puede ser un error, pero no la segunda, señaló.
El 8 de marzo, disparó NewsBusters y el mismo día de la publicación de la corrección del NYT fue el turno de Regret the Error.
El NYT debería investigar qué pasa con su corresponsal. Junto con eso, todavía queda pendiente la tarea de dar a conocer si en la industria salmonera chilena efectivamente se usan o no sustancias peligrosas para la salud y el medio ambiente.
Por: Enrique García — 2008-05-19
Permitanme ser algo más suspicaz con esto de los errores periodísticos. Me gustaría saber que medio está investigando las posibles agendas detrás de la publicación de Barrionuevo. Es posible pensar que el tema ha estado en el tapete por el cierre de algunas plantas en el sur, pero también se podría interpretar que el pedazo de mercado que Chile ha tomado no deja indeferente a la competencia y que el ambiente de estos días pone una agenda muy propicia para instalar el tema.
Ojalá algún medio chileno se hiciese cargo de reportear en profundidad todas las aristas que tiene una desafortunada equivocación periodística.
Por: Ignace / @micronauta — 2008-05-18
Andrés, Roberto, totalmente de acuerdo. Incluso en esta ocasión estoy de acuerdo con Fernando, y lei lo que dijo de adelante para atrás y de atrás para adelante, para no equivocarme.
Acá pusieron el grito en el cielo cuando salió la nota en esa ocasión, pero casi no hubo análisis profundo en los medios locales, y si la nota tenía o no uno o dos datos mal especificados, eso es lo de menos.
Pareciera que en .cl el periodismo está tan reducido a golpear con titulares para impresionar a una audiencia casi analfabeta, que sólo se pudieron la bandera del periodismo riguroso quienes quisieron desprestigiar al NYT. Pero todos los días salen notas poco rigurosas, con titulares manipuladores, en los medios locales, y nadie repara mucho en ello, ni siquiera Fernando solía hacerlo cuando vivía en Chile. Quizás a su vuelta tengamos a un paladín del rigor periodístico y quizás ejerza algún rol importante en un medio chileno y no opere tan sólo como cara visible. Ciertamente, me gustaría creer que eso es posible.
Por: Montserrat Nicolas — 2008-05-18
Igual, la salmonera noruega en questión NO HA NEGADO hasta ahora -y es más, lo tratan de mitigar- el uso de antibioticos ni tampoco el famoso virus.
Que el corresponsal se haya equivocado en aplicarle el rango (algo bien insignificante) de ‘autoridad’ siendo que era ‘guardia’ poco o nada importa. Lo que si es interesante es que la avalancha chilena a la defensiva, fue nuevamente otra síntoma de la enfermedad censurista que tanto se estila en Chile.
Saludos
ps. slate? hmmm…
Por: Roberto Arancibia — 2008-05-18
También llama la atención que no hubo una respuesta fuerte y documentada en los medios locales, con notas o entrevistas a los afectados por el artículo, con descargos, pruebas, etc., al otro día de la citada publicación y haberlo puesto en la agenda “obligada”. Algo así como el antiguo caso de las uvas.
OK, el NY Times rectifica en unas pocas líneas su noticia, (que dejó un daño difícil de dimensionar) y aquí todos contentos.
Por: Andrés — 2008-05-18
Sin duda que un “sorry” puede no ser suficiente,especialmente si hay evidencias de la falta de rigurosidad del corresponsal.
Pero me parece que siempre será mejor equivocarse que no hacer “la pega”. La primera opción permite la rectificación. La segunda, nada.
Esta discusión debió haberla generado un diario chileno, después de una investigación rigurosa y con fuentes precisas. Por eso, no me preocupa que el NYT se haya equivocado. Ya rectificaron y ok. Pero acá César Barros, presidente de SalmonChile, tiene espacio para decir lo que quiera y,peor aún, los medios jamás ha puesto bajo la lupa las prácticas de los salmoneros. A mi,por lo menos, el “sorry” me basta. El NYT puso en la agenda un tema que debió ser materia de los medios locales.
Andrés Azocar
Por: fernando paulsen — 2008-05-18
Salvo que el periodista sea el asaltante, llegará tarde al asalto y deberá reconstruirlo a través de fuentes diversas, con distintos intereses, que mienten, tergiversan, exageran, equivocan y hablan a veces fundamentalmente motivadas por del ego. Luego, el error periodístico es parte del proceso de reconstrucción de los hechos. No es una anomalía: por el contrario, es una probabilidad a la vuelta de la esquina. Mitigar esta situación, reducirla al mínimo, es lo que se supone diferencia al buen periodismo del malo. Pero hay errores y errores. Un error de deletreo de un nombre extranjero puede ser más comprensible que un error factual, que coloca a una persona donde no estuvo jamás. Si no hay intención de verificar el nombre ni de chequear si alguien confirma o ducumenta la presencia de la persona en tal lugar, ambos hechos -distintos en gravedad para la noticia misma- son parte de la misma mala calidad reporteril. En el caso del New York Times y los salmones, los errores son de calidad del reporteo y de verificación editorial: falló el periodista o su assitente que obtuvieron los datos y el editor que no exigió corroborar cargos o solicitó se incluyera la versión de los imputados. Eso si fue un error y no un sesgo intencional. Si fue intencional, el periodista es un delincuente, con la voluntad de enmascarar hechos con propósitos personales.
No creo que esto último sea el caso. Más bien creo en el paternalismo histórico del periodismo norteamericano cuando reportea otros países, o un error de calidad de periodista o asistente local (citada como apoyo en la noticia), que si es esto último, como lo muestra Cristóbal Edwards, no sería el primer ejemplo del señor Barrionuevo y probablemente ello hable de su calidad profesional.
Pero, sea lo uno o lo otro, este error no afecta la denuncia esencial del New York Times. Amaga, sin duda, su credibilidad, pero no lo que imputa como denuncia: asola el virus, ello obedece a razones de explotación local y falta de regulación.
Por si a alguien le interesa lo de las rectificaciones del NY Times, aquí hay un studio muy interesante de las miles que han habido y cómo se distribuyen por causa, cuerpo del diario y énfasis.
http://findarticles.com/p/articles/mi_qa3677/is_199904/ai_n8844120