GSE chilenos
Para mejor entender lo que el informe Casen 2006 considera pobreza en Chile y ponderar el cambio social que revela, vale la pena revisar la clasificación de los niveles socioeconómicos en el país. “Las letras que nos dividen”, un artículo publicado por la revista Qué Pasa el 16 de mayo de 2003, informaba que el desarrollo económico había tenido un positivo impacto en la calidad de vida promedio de la población.De hecho, el último censo nacional, de 2002, revela cambios importantes en los grupos socioeconómicos de la sociedad chilena. Las condiciones de vida para la mayoría han mejorado, ha aumentado la educación, se ha ampliado el mercado laboral, y también ha cambiado la estructura del grupo familiar. “Eso explica por qué el televisor en colores, el teléfono fijo, el refrigerador e incluso el calefont ya no son bienes que permiten segmentar a la población como hace 20 años. Ahora se tiende a diferenciar según las marcas de los productos de consumo”.
Justamente esa ‘anticuada’ lista de bienes revela el gran problema que se le presenta al periodismo, el marketing y las políticas públicas, entre otros, cuando usan una escala de clasificación socioeconómica que no ha cambiado nada a nivel conceptual desde fines de la década de los 70 mientras la población sí ha experimentado una gran evolución en la tenencia de bienes, el uso del tiempo, el lugar donde vive y trabaja, la forma en que se entretiene, el tipo de educación que tiene, entre otros aspectos de la vida social. También se observa un nuevo perfil del consumidor chileno.