Las palabras en el tiempo (4)

Flor14.jpgKairos: el momento oportuno
Esa ventana es lo que los griegos llamaban kairos, sitio de cruce que podría traducirse como “momento oportuno, ocasión, coyuntura favorable, momento presente, punto vital u órgano esencial del cuerpo”.

El kairos es un estado sin espacio ni tiempo; una página anterior al pasado y posterior al futuro; un sitio más allá del colectivo, más acá del individuo, e incluso, más allá y más acá de Dios. Un lugar que condiciona el azar y da rienda suelta al destino, un punto de sabiduría donde todos los planos se entregan y tensan a la vez.

El kairos es aquello que en las categorías de Aristóteles se ubica por encima de la verdad (el intelecto), la belleza (la estética) y la bondad (la moral), y que define como la unicidad, el despliegue del espíritu. Este metavalor de la unidad es el que permitiría al hombre comprender todas las dimensiones espacio‑temporales y existenciales en una sola, y alcanzar un “justo medio” donde la realidad encuentra su equilibrio.

En dicho eje, tan delicado como los horizontes del circo ‑la línea de referencia del trapecio en movimiento, el balanceo del alambre y la circulación del malabar‑, el hombre logra su plenitud ‑se entiende a sí mismo, al otro y a Dios; razona, se emociona y trasciende‑ integrando lo que antes se esmeró en separar.

Namasté
En India,
cuando llegamos o partimos,
a menudo decimos: “Namasté”,
lo cual significa que yo honro
aquel lugar de ti
donde el universo entero reside.
Significa que yo honro
ese lugar de amor, de luz,
de verdad, que existe en ti.
Yo honro ese espacio donde sea
que esté.
Si tú estás en ese lugar de ti,
y yo en ese lugar de mí, existimos como uno.

Namasté.




Por: pilar — 2007-07-03

ALguna vez lei por sugerencia de mi profesor de ciencias de la educacion, Dr alejandro sepulveda, algun texto en el cual se hacia incapie en esa palabra de gran importancia y que significa “No te preocupes, no importa, es algo como el jakunamata del rey leon. La idea era no hacerse problemas por cosas insignificantes, (namaste) sino buscar la verdadera escencia e importancia de las cosas de la vida




Por: Isabel — 2007-06-05

Ese estado divino a que sólo por instantes el hombres es capaz de ascender, cuando él y Dios se integran en uno sólo, cuando todas sus capacidades, sentimientos y emociones se vuelcan sólo en amor y entendimiento, ese estado de equilibrio perfecto que extrapola cualquier espacio cotidiano, estado tan buscado y tan pocas veces encontrado; basta sólo ese instante para percibir claramente el sentido de esta vida y, mejor aun, aquello que nos espera después de ella.

Seguramente Aristóteles vivió en este estado divino gran parte de su vida.

Me encantó su comentario profesor. Y el Namasté me emocionó.

Desde las aguas profundas, una mujer en busca del equilibrio.