Revistas de empresas, pero para lectores

revista in.jpgEn la segunda clase del Taller de Revista tuvimos la visita de Paula Fontaine, directora fundadora de la revista In de Lan Chile. Paula nos hizo un análisis general del contexto del sector llamado “custom publishing”, que en Chile denominamos revistas corporativas aunque el término más adecuado sería “de revistas a medida”. Manejando cifras internacionales nos mostró la tendencia de los últimos 5 años: la pauta de estas publicaciones cada vez está más orientada a captar la atención de sus lectores, lo que pasa por no seguir haciendo revistas solo con los criterios de la gerencia de marketing.


More…En USA, UK y Canadá existen hoy 115 mil títulos con un promedio de circulación de 43 mil ejemplares. Mientras en el año 2000 sólo el 28% de estas revistas se hacía para público externo a la empresa, en el 2005 ese porcentaje creció hasta un 65%. Lo anterior explica que actualmente en las “revistas a medida” ya un 34% reciben avisos pagados de otras empresas. En la charla conocimos detalles del sub grupo de revista de vuelo y nos mostró la forma de trabajo que caracteriza al proyecto licitado por la empresa Spafax, especializada en entretenimiento de pasajeros, que ganó hace tres años la licitación del medio de Lan. Un dato fuerte de USA Mediamark Research: las cuatro revistas más leídas por lectores de más altos ingresos de los Estados Unidos son: 1) Hemisphere (United), 2) Barron´s, 3) The Economist, 4) American Way (American). Lo anterior muestra la oportunidad que significa tener audiencias “cautivas”, algo que de otra manera explotó la gente de Modern Times Group de Suecia con la fórmula de sus diarios Metro.




Por: Red de Weblogs UC » archivo » Revista Centro Santiago de noviembre — 2007-11-08

[…] Hace unas semanas estuvo en el curso el periodista y profesor de la escuela Pablo Marquez que mostró las experiencias de Publicaciones Lo Castillo, hace pocos días también nos visitó la periodista Andrea Eluchans, que nos contó de su experiencia profesional, especialmente de los casos de Paula y Capital. Esta misma semana comentamos con los alumnos nuevamente el caso de la Revista In que hace unos meses nos vino a mostrar Paula Fontaine, si quieren ver sus comentarios pueden llegar a ellos por el siguiente link. […]




Por: Ignacio Chehade — 2007-11-08

Mañana?

Online lo estoy diseñando… esperen un par de meses y la veran.

Saludos.




Por: Hernan Bruna — 2007-11-07

Lo primero que se me viene a la cabeza cuando me comentan sobre una revista, es que deberia tener la cualidad de ser leida por cualquier persona. Si es que no estamos hablando de revistas de economia, de ciencias especificas, lo que uno espera de una revista es que sea entretenida y se pueda leer por lo menos un par de articulos de interes comun. El custom publishing hace que nazca una nueva tendencia en revistas; el concepto clasico de revista publica, entretenida, legible por todos y opinable por todos, queda a un lado abriendole un nuevo espacio al periodismo de revista.

No seguiré comentando acerca de cuanto timepo lleva esta tendencia en Chile ya que no manejo los datos, pero me parece positivo para el mercado de revistas. Esperemos que esta tendencia se vaya masificando para el dia de mañana podertener revistas a la medida de cada uno, con las secciones que uno desee y los articulos que a uno leinteresan.

Que no nos extrañe si el dia de mañana uno pueda pedir su propia revista mensual, con los articulos elegidos por uno mismo….es posible




Por: Carolina Castro — 2007-11-07

Me parece que el Custom Publishing ha sabido aprovechar los propios cambios que han ocurrido a nivel social. Creo que hoy los grupos humanos se encuentran mucho más segmentados. Las nuevas tecnologías han permitido que podamos ahondar y conocer todo sobre nuestros gustos específicos, además de brindarnos una amplia gama de opciones para poder hacer esto. Al igual que como cuando vemos TV por cable, por ejemplo, y elegimos entre una gran oferta lo que mejor suple nuestras necesidades e intereses, creo que las “revistas a medidas” vienen a cumplir este mismo fin. Podemos saber con qué nos vamos a enfrentar, dónde leer lo que nos interesa, además de que éstas nos pueden entregar información que vamos a querer leer según diferentes contextos en que nos encontremos (por ejemplo revista IN, que nos convierte en sus posibles lectores al tomar un avión).

Creo que una excelente iniciativa (ya llevan bastante tiempo en verdad) en nuestro país ha sido la de la editorial Publicaciones Lo Castillo (www.plc.cl), quienes “buscan brindar oportunidades de comunicación segmentada a empresas que necesitan de un medio para interactuar y crear lazos directos con su grupo objetivo”, como declaran en su sitio. PLC ha desarrollado diversas estrategias para llegar a los públicos específicos para los cuales escribe. Revistas como Rolling Stone, Gourmet, En Concreto, etc., son de gran calidad. Por diversas razones me tocó leer un poco más a fondo estas publicaciones y encontré que cada una se dirigía muy claramente al lector para cual estaba escrita. Así me imagino que un buen sibarita y amante del canal Gourmet seguramente se sintió muy complacido al leer la revista dedicada especialmente para personas con estos intereses: todos los temas, las fotos, y el conjunto de la revista en sí invitaba a eso. Que mejor forma para motivar a un lector.

De todas formas creo que este es el presente y futuro de las revistas.




Por: Constanza Campos — 2007-11-07

Creo que la creación de este tipo de revista ha sido muy importante, principalmente porque no tienen costo para lo lectores y los realizadores están asegurados económicamente por la empresa que hace la revista. Por lo tanto, no tienen que preocuparse por las ventas ya que los avisadores saben que llegan a un gran número de lectores al ser repartidas gratuitamente.
A pesar de ser una muy buena forma de captar público y de hacer que las revistar sobrevivan y logren ser leídas, creo que las revistas comienzan tener menos valor, que el que tienen las pagadas, porque de algún modo yo no elijo voluntariamente esa opción, sino que me llega y la leo, pero no por necesitar o ser fiel a esa preferencia. Incluso puede ser que me llegue o me regalaron un diario, pero no lo leo, por lo tanto, no sé que parte de esa audiencia realmente me está leyendo.
Por este punto de vista se podría ver que comercialmente es la opción más viable porque logra ser rentable, pero no necesariamente para los realizadores o los consumidores.




Por: Valentina Klein F. — 2007-11-07

Según mi opinión, en Chile, este formato podría resultar bastante bien. Ya que como por ejemplo hemos visto, revistas importantes a nivel nacional se han unido a suscripciones de diarios y han aumentado así enormemente sus tirajes, esto sin embargo produce una desvalorización del producto, tal como comentábamos con Andrea Eluchans la clase pasada.
No obstante, al ser nuestro mercado muy pequeño en comparación a los mercados de EE.UU. o Europa y al no contar con los capitales ni el número de población que se necesitan para tener diversidad de revistas con altos tirajes, las alternativas de revistas que puedan surgir asociadas a una marca o a un medio representan una excelente oportunidad para el medio.
Las empresas que encargan una revista no tienen la intención de producir un producto mediocre, ya que esto compromete su reputación, así los productos tienden a ser de gran calidad y contenido. Tal como fue el caso de la revista Fibra, que circulaba bajo el alero de Telefónica, y que se convirtió en un objeto de culto para muchos, con avisos publicitarios de distintas empresas, etc, pero que lamentablemente desapareció luego de decidir dar el paso a la comercialización abierta.
Este ejemplo es una prueba del éxito que puede adquirír una publicación al ser respaldada económicamente por una empresa importante, y de como fracaso una excelente iniciativa al lanzarse a competir en el mercado.




Por: Carlos Oliva — 2007-11-07

Este tipo de revistas y su respectiva producción no es sorprendente. Más bien responde a una tendencia global de marketing cuyo espectro abarca una larga gama de de productos culturales. Llámase libros, discos… De hecho, ultimamente, en los discos de música aparece la foto del cantante junto a tal o cual marca y eso en principio es un poco chocante. Por cierto esto tiene sus peros, sin embargo, ya no quedan muchas opciones para otro tipo de revistas. Pensemos en el fallido experimento de Fibra. Yo pienso que se corren riegos, pero es el mal menor




Por: Muriel Alarcón — 2007-11-07

Me parece muy interesante que este matrimonio planteado entre marketing y servicio se traduzca en beneficios para el consumidor/lector. Pienso que los logros comienzan cuando la empresa decide definir su target y, con esto, las necesidades específicas que éste tiene. Es así como esta forma de hacer revistas «a la medida» permite humanizar los servicios entregados por la empresa. No sólo reforzando la lealtad del consumidor con el servicio como tal (la entrega de la información contenida en la revista) sino que es capaz de traducir el mensaje publicitario, que no siempre alcanza a ser percibido por toda la audiencia: Es este vínculo el que permite construir un lenguaje entre proveedor y comprador, que se de entre ambos una relación dialógica, en donde la prioridad sea satisfacer al cliente. En el caso de In, por ejemplo, se toma en consideración el tiempo que un pasajero Lan tiene disponible en un vuelo y la empresa encargada -en este caso Lan- vela por entregar a su cliente el servicio de la información. ¿Pero cómo asegurar un servicio de información que no se confunda con la campaña corporativa de una empresa? Tiene que ver con la promesa que haga el medio a su público. El Custom Publishing de Lan, precisamente, promete estudiar a cabalidad las necesidades de su audiencia. Necesidades como la calidad en la información, que surja como el resultado de un minucioso trabajo periodístico




Por: Alejandra Calcagni — 2007-11-07

Ya está claro que el periodismo ha vivido un giro y que los profesionales del rubro deben aprender a diversificarse. Ahora se contratan periodistas en empresas para desarrollar todo tipo de labores (como encargados de relaciones públicas, asesorías en torno a crisis, etc). En medio de este escenario, aparece el concepto de Custom Publishing como una alternativa más que válida.
No hay que mirar en menos esta modalidad de nuestro trabajo ni espantarnos por el hecho de que es una compañía la que solicita la elaboración de un medio informativo que va de la mano con su marca.
A mi juicio, se presenta como una oportunidad con dos caras. Por un lado, se tiene un casi pleno conocimiento del tipo de público que recibirá los medios informativos elaborados de esta manera (como ocurre con In de Lan). De otra parte, com periodistas nos enfrentamos al gran desafío de dar en el clavo con contenidos que atraigan al lector y que lo hagan sentir que se entrega información de calidad.
Más arriba un compañero escribió sobre su asombro ante una revista que llenaba su páginas con la publicidad de su propia compañía. Eso es una lata. Muy distinto es lo que pasó con In, que ofrece contenidos nuevos e interesantes. De hecho, para los que han leído estas publicaciones, In puede haber significado un alivio contra lo aburrido que resulta a veces un viaje en avión.
En un futuro, no me negaría a trabajar en un proyecto de este tipo. Podría tratarse de una manera para hacerle frente a la “crisis” que se vive por el exceso de personas que egresan año a año de Periodismo.
De todas formas, no hay que olvidar que se trabaja para una empresa con fines claros y hay que respetarlos y saber convivir con eso.




Por: Giselle Tabe — 2007-11-07

Para opinar, continuaré en mi rol de lectora novata de revistas, empezando por confesar que nunca había leído In; es más, ni siquiera sabía de su existencia. Por eso, al ver este artículo, puse una barrera de prejuicios, pensando que no iba a entenderla o que me iba a parecer aburrida, pero no fue así. Al contrario, me hizo sentir muy cómoda, y es en este punto en el que baso mi comentario.
Las revistas tienen el poder de hacerte sentir parte de ellas. Parte de un mundo y de un tema. Cuando encuentras aunque sea un artículo que te interese, esa revista pasa a transformarse en una de tus favoritas y te sientes identificado, no sólo con el contenido sino también te pone en sintonía con los otros lectores y, por qué no, con los otros temas de ese mismo número; es como una conversación que te brinda un mundo, una postura. La revista se transforma en una excelente compañía, y qué mejor que durante un viaje. (En ese sentido, creo que fue una excelente estrategia encontrar el momento más aburrido de tu vida para entregarte el material que te haga olvidar un viaje largo –que no siempre se hace en compañía-. Aplauso para Lan).
Revistas de este tipo deben mantenerse frescas en imagen e invitar a todo tipo de pasajero a su lectura, porque mediante ella es que Lan se está dando a conocer también. De esta revista dependerá muchas veces el que las personas se sientan acogidas e importantes para la empresa o no, según el tipo de artículos. Es una forma sutil de llegar al público, pues mientras se les brinda entretención y opinión, también se les está mostrando el excelente servicio de la empresa. Si me siento acogido por la revista, probablemente me sienta acogido también por la empresa.




Por: Constanza Flores — 2007-11-07

Para comentar con propiedad sobre Custom Publishing, rauda me dirigí al sitio web de IN (http://www.in-lan.com/). El interesante artículo central del mes que recién comienza hace una elocuente radiografía sobre el nuevo tipo de consumo, más abundante y sobre todo especializado y sofisticado. La descripción me pareció del todo lúcida y novedosa, y además, inmediatamente me recordó la que a mi juicio, ha sido la mejor publicación del último tiempo: Revista Fibra.
Lo que hizo el link fue principalmente el nivel del reportaje y lo atractivo de su diseño. Generalmente, la desaparecida revista lograba poner nombre a aquello que todos percibíamos como un fenómeno social o una tendencia, pero que aún no conseguíamos nominar. Lo mismo pasa en IN, claro que con la diferencia propia que imponen sus públicos objetivos.
Para mí, Fibra era una revista de clase media que abordaba las temáticas que inquietaban o más bien despertaban la curiosidad de ese estrato. IN por su naturaleza de inflight magazine debe ajustarse a los requerimientos de una clase más bien acomodada, con alto poder adquisitivo. En este sentido, hay diferencias obvias en las temáticas. Sin embargo, el procedimiento para abordarlas es el mismo.
Por lo que sé, Revista Fibra nació al alero de Telefónica, como un regalo para fidelizar a los clientes. Aunque se acercó, estrictamente no calzaba con el perfil de CP, pues la publicidad de la empresa española era escasa entre sus páginas. No obstante sí reunía los mismos atributos que IN, pues la calidad de sus artículos y de su diseño era innegable. Tanto así, que la facultaron para dar la pelea mensual en los quioscos.
Coincido con los comentarios anteriores. Estas revistas definitivamente son un aporte a la alicaída industria nacional. Sirven para generar movimiento y para demostrar que el buen periodismo no tiene porqué estar disociado del buen negocio. Ahora, mi única objeción tiene que ver con que la suerte de las CP está intrínsecamente atada a la de las empresas que les dan vida. ¡No es posible que cambios en el organigrama hayan hecho desaparecer a mi revista de cabecera! (http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20051018/pags/20051018212814.html)
Como todos sabemos, el mercado es cruel. Y así como en sus buenos tiempos puede hacer llegar a nuestras manos productos de real valor periodístico, que además son un deleite visual, con sus vaivenes puede arrebatárnoslos sin más, dejándonos viudos.




Por: Consuelo Montalva — 2007-11-07

Para comenzar creo que es muy valorable e interesante que empresas, como Lan chile, tengan revistas como la INN. El proyecto en sí es muy bueno y por los resultados se ve que el público en general también lo ha valorado de esa forma.

Al ser tan “exclusiva” la distribución de esta revista, no se presenta el problema de no tener claro el público objetivo, ya que siempre es gente que se relaciona con Lan y le interesa saber de sus productos (Como lo son sus trabajadores y usuarios).

Este recurso de la revista de empresa, a pesar que tuvo su auge y murió, creo que debe resurgir, ya que es de fácil mantención (porque es más accequible a buena publicidad) y permite la intervención en temas culturales que también tienen mucha posibilidad de auspicio.

Mi planteamieto sería volver a retomar proyectos como la revista Mundo y otros relacionados a tarjetas de crédito, que tienen mucha posibilidad de contactos publicitarios con sus aliados.




Por: Paz Crisóstomo F. — 2007-11-07

Me parece muy interesante que existan empresas que se dediquen a la publicación de revistas corporativas. Estas revistas que son producidas por un proveedor externo, tienen una audiencia muy específica con fines de venta claros, un posicionamiento predeterminado en el mercado y una línea editorial muy clara.

Así no incurren en errores que puede cometer una revista inexperta en materias publicitarias y de contenido. Como por ejemplo, no tener muy claro quién es su lector objetivo, y al no saberlo, colocar temas que no leería el público al que ellos aspiran.

El lugar que ocupen dentro de la misma industria de medios de comunicación va a depender de la calidad de los reportajes y la manera en que sean tratados los temas. No hay que olvidar que para que las revistas sean buenas, los mismos periodistas y el medio deben tener claro qué es lo que quieren lograr o si sólo es una forma de hacer un mejor marketing de la misma empresa. De ser sólo el último punto, es aún más importante tener un buen producto.

Con estas revistas de “nichos”, se permite fortalecer las relaciones que las mismas empresas tienen con los usuarios, se refuerza la comunicación que tienen con ellos y así siempre están presentes en las mentes de sus clientes.

Se permite tener siempre presente el nombre de la empresa y que alguna vez se pueda decir: “Lo leí en la revista de Lan…” como una forma de tener siempre a tu aerolínea en mente (esto es más interesante cuando se trata de un banco).

Chile debería comenzar a mirar esta forma comercial especializada, pues a lo mejor, puede ser LA manera de salvar algunas revistas o crear nuevas fuentes laborales.
A lo mejor se podría imitar a la revista In, para luego ir a una empresa y ofrecer un producto que se vincule a las necesidades que ellas tienen. Que nos digan qué es lo que quieren y cómo lo quieren. Hablar el mismo idioma que la gente de marketing, pues a los periodistas nos falta hablar el idioma de quienes nos contratan. Con estas revistas, DEBEMOS hablar el idioma que la empresa requiera.

Las revistas de aerolíneas son el mejor ejemplo de cómo son capaces de posicionarse a través de productos de calidad como la revista IN. Se debe aprender a equilibrar los resultados empresariales con el buen periodismo.

Revistas como IN demuestra que se puede hacer un producto de calidad y además crear un nuevo campo laboral que aún no está descubierto del todo en Chile.

Este un link de una revista de México, y la hace una empresa que sólo se dedica a Custom Publishing: http://www.informationweek.com.mx/




Por: Catalina Ponce — 2007-11-07

Me parece que las “revistas a medida” han venido a reforzar la naturaleza misma de la revista, como medio de información. Con esto me refiero a que este medio, desde su nacimiento, se ha caracterizado por dejar de lado la búsqueda de públicos masivos y aspirar a audiencias segmentadas. Estos nuevos tipos de revistas reafirman aun más la idea de medios expertos en sus lectores.
Ahora bien, me sorprende de sobremanera la alta penetración y la gran cantidad de custom publishing que existen en el mercado internacional de medios. Pienso que esto se debe, principalmente, a la claridad que las empresas tienen sobre su público y conocimiento sobre de sus intereses.
Las empresas no sustentan su existencia en los avisos publicitarios, ni la revista. Esto le otorga a las “revistas a medidas” , por decirlo de alguna forma, independencia. Sus contenidos no están limitados por los avisadores, pudiendo de esta forma enfocarse en los lectores.
En Chile, este formato recién está en pañales. Aun cuando existan muchas publicaciones corporativas, éstas todavía no son capaz de desligarse de los criterios de marketing para ser consideradas por las audiencias. He aquí, tal como los post anteriores señalan, un nicho poco explotado en nuestro país y que nosotros como futuros periodistas debemos atender. La gente en Chile tiene poca cultura de revista, no compra este tipo de medio. Entonces, la oportunidad de recepción que nos dan las c.p. debe ser aprovechada, entregando no sólo avisos comerciales, sino que también información atractiva que interese y satisfaga a los lectores/clientes.




Por: Hernan Schmidt — 2007-11-06

Las “revistas a la medida” tienen una clara ventaja por sobre las revistas comunes y corrientes: desde el momento de su concepción, ya tienen un número de lectores asegurados (o si no de lectores, por lo menos de personas que reciban la revista).
Tómese, por ejemplo, un nuevo suplemento que será publicado por Condé Nast, “Movies Rock”. Éste será enviado a 16 millones de suscriptores de 14 revistas de Condé Nast. ( http://www.latimes.com/entertainment/news/movies/la-et-hollywood26oct26,1,7730207.story )
En el caso de la revista In, existe una copia en cada asiento de todo avión de Lan.
Otro ejemplo son las revistas que vienen con los diarios. Seguramente, nadie es suscriptor del diario porque éste trae una revista. Y seguramente, ningún suscriptor dejará de ser suscriptor si el diario deja de enviarle la revista.
Sin embargo, este tipo de publicaciones no deja de ser un complemento al real producto de la empresa, y, a mi parecer, no tienen mucho valor en sí.
Lo que una revista como In sí logra es crear un diálogo entre la empresa y el cliente. Una vez sentado en el avión, luego de haber sufrido todos los trámites poco acogedores que fueron necesarios para estar ahí (maletas, check-in, aduana, …), leer In me hace sentir una vez más como una persona, como alguien que es apreciado por la aerolínea, y no como otro pasajero más. Esta conversación simplemente no se habría llevado a cabo de no existir la revista.




Por: Esteban Ortúzar — 2007-11-06

En Chile la fórmula resulta bastante bien. Hemos visto como revistas importantes a nivel nacional se han unido a suscripciones de diarios o se venden en lugares a los que estábamos poco acostumbrados (como en grandes tiendas por ejemplo). Nuestro mercado es pequeño en comparación con EE.UU. o Europa. No tenemos ni el capital ni la población que se necesita para tener gran tiraje de revistas y una importante variedad de estas. Es por eso que ha surgido como alternativa salir bajo una marca o empresa que ponga dinero, lo que a la larga ha llevado a mejorar la calidad de las mismas, eso resulta algo lógico por dos motivos: La empresa no quiere entregar un producto mediocre ya que su imágen está involucrada y también se puede experimentar más en una publicación que se sabe que tiene un respaldo económico importante.

Es una buena oportunidad para que las revistas en Chile sobrevivan.




Por: Mario Contreras — 2007-04-03

Bajo mi visión creo que las custom podrían presentarse como una especie de luz al final del camino, ya que como mencione antes éstas serían una muy buena alternativa para combatir la creciente huída que están teniendo los avisadores de los medios impresos. Así se nos presentan como un medio rentable y, que si busca satisfacer al lector y no al avisador, como una gran ventana para tratar distintos contenidos. Es que si el anunciante entiende los gustos de su público y se supedita a éstos tendrá una mejor acogida de parte éste, dando al periodista una mayor libertad para trabajar en las publicaciones.




Por: Hernán López — 2007-04-03

Yo quiero hacer hincapié en lo de aprender marketing, algo escencial según Paula para realizar este tipo de revistas. Creo que es fundamental, para estos días en los cuales el periodista se debate en una línea muy difusa de periodismo común y nuevas propuestas laborales, entender lo que el mercado quiere. Hoy el mercado sale a buscar más allá de periodistas, a personas integrales, que puedan compenetrarse de tal o cual medida en una empresa no necesariamente informativa. Es importante lo mencionado por Paolo en relación a buscar el interés del lector, pero esto no serviría de nada si el periodista integral no tiene pistas o no sabe bien por donde está la vuelta a la tuerca de aquella audiencia




Por: Paolo Cordero — 2007-04-03

Me llama la atención de sobremanera los cambios que se introducen año a año en la industria de revistas. Los que han sabido hacerlos son los que han permanecido.
Y es que como todo, los públicos ven alteradas sus preferencias conforme llegan nuevas tecnologías o hay nuevos descubrimientos. Es un movimiento natural, desde la linealidad a los intertextos; desde la pasividad a la interacción total.
Me parece que ahí está el desafío, en mutar, en cambiar conforme hay un depositario que exige dichas transformaciones.
Retomando la última idea de Paula, me parece que la razón del éxito de algunos en la industria de revistas, está en la búsqueda de los intereses de los lectores. En sentir cómo cambian, y plasmarlo en cada número. Que sientan que son los protagonistas y que se les toma en cuenta en las decisiones editoriales.
Para los periodistas la oportunidad que entrega este formato debe llenarse con ímpetu y entrega, para que se traduzca en publicaciones de calidad. Para las empresas, es una forma de mantener clientes más allá del provecho comercial. Ambos factores tendrán un sólo beneficiario: el consumidor. Que mal que mal es la misma persona. Si los empresarios se dieron cuenta hace rato que más que pensar en su producto deben pensar en quienes los consumen, los periodistas debemos estar atentos a esas peticiones, que por estos días son tan móviles, para ir caminado junto a la sociedad conforme pasan los años; de otra forma, la industria no prosperará.




Por: Paolo Cordero Torres — 2007-04-03

Retomando la úlrima idea de Paula, me parece que la razón del éxito de la industria de revistas, está en la búsqueda de los intereses de los lectores. No hay méritos para una revista que sólo sireve para satisfacer el gusto de sus realizadores. La mejor combinación está en compatibilzar aquello. De otra forma, todo objetivo será en vano.




Por: Paolo Cordero Torres — 2007-04-03

Retomando la úlrima idea de Paula, me parece que la razón del éxito de la industria de revistas, está en la búsqueda de los intereses de los lectores. No hay méritos para una revista que sólo sireve para satisfacer el gusto de sus realizadores. La mejor combinación está en compatibilzar aquello. De otra forma, todo objetivo será en vano.




Por: Celeste Montesinos — 2007-04-02

La revista In es un gran ejemplo del custom publishing, entregando a su público lo que a ellos les interesa saber. Está claro que este medio ha evolucionado en gran medida en el último tiempo, partiendo de una clara publicidad de las empresas, donde el lector sabe que está tratando de ser “convencido” por la empresa de que prefiera sus productos “que son los mejores”. Hasta donde nos encontramos hoy, con un inmenso desarrollo como lo demuestra la revista In, que siendo una revista de Lan, a la vez sea tan independiente en el tratamiento de los temas incluídos en sus ediciones. Como nos contaba Paula Fontaine, que sólo un bajo porcentaje de las páginas de la revista, pertenecen exclusivamente a Lan, donde describen los productos y demás cosas que les interesa.
Me parece muy interesante este nuevo campo, y me parece admirable todos los premios que In ha recibido a nivel mundial por sus portadas.
Un diseño inigualable que resulta ser muy atractivo para el lector, sobre todo para el lector que viaja y que viene cansado y con ganas de pasar un buen momento con In.




Por: Mario Contreras — 2007-04-02

Me parecen interesantes las posibilidades que las custom nos dan a nosotros como periodistas, ya que nos permiten atacar un nicho completamente específico, del que conocemos parte de sus gustos y sus hábitos de consumo. Además nos plantea una posible solución al problema que hoy se comienza a presentar, donde los avisadores están prefiriendo llegar directo hasta su público (por medio del correo, por ejemplo) evitando intermediarios como la prensa y las revistas. De esa manera surge la posibilidad de presentar a las custom como esta manera de hacer un contacto más directo con el público, dejando satisfechos a los avisadores por una parte y a los consumidores por otra.




Por: Sebastián Lehuedé — 2007-03-29

Antes de la clase veía en menos a las revistas de custom publishing. Quizás porque me recuerda la de la Clínica Santa María que leí cuando era más chico y quedé asqueado de tanta publicidad interna. Lo que me recuerda que a veces los noticieros también se convierten en c.p., cuando muestran como noticia algo que no lo es. Ejemplo: “Papi Ricki será una teleserie exitosa”.
C.p. barato. A veces los encargados de esas revistas subestiman al lector. ¿Por qué a mí, consumidor de tu clínica, debería interesarme en quién fue el mejor empleado del mes? ¿O las nuevas adquisiciones?
El concepto de In, en cambio, es distinto. Parte de la base de que el lector no es tonto. Mira, lee esto porque es interesante de por sí, pero trágate un poco de nuestra publicidad. Un cambio justo. Más aún si la revista tiene un diseño tan bonito.
Así que yo ya nunca más voy a abrir una revista en la que el logo de la empresa que ocupe más de un cuarto de página en la portada. Eso sería un mal signo.




Por: José Antonio Giordano — 2007-03-29

Es realmente impactante el número de publicaciones “custom” en el mundo. Viendo las cifras que se nos plantearon en la presentación, es incluso complejo dimensionar más allá del “plano de las ideas” la cantidad de revistas que son.
Y eso, según mi parecer, es el mejor ejemplo de que es un medio realmente confiable a la hora de intentar mostrar una marca a sus clientes.
Lo más importante, en mi opinión, son dos cosas:
Primero, la calidad de la publicación. Los temas y el trato que se les da, el estar preocupados de entender qué es lo que realemente el cliente/lector quiere, las fotos llamativas e interesantes… todos estos son factores que incitan a un lector a pasar de ojear a leer una revista. Y vimos que la revista In lo logra.
Y con esto se pasa a lo segundo, la buena posición de la marca en el mercado. Esto no llenando de publicidad propia las publicaciones, sino entendiendo las necesidades y entregando “soluciones”.




Por: Paula Fontaine — 2007-03-27

Me emociona que en una sola clase los alumnos del taller de revista hayan captado tanto y tan bien los conceptos más importantes que quise compartir con ustedes. Es fascinante el desafío que tienen como futuros profesionales: comunicar bien lo que quieren comunicar, en cualquier medio que elijan.
Aun en uno nacido de los objetivos de marketing de una empresa –como son todas la publicaciones a medida– el objetivo es satisfacer las necesidades de los lectores. Hacerlo dentro del espíritu de la empresa dueña del medio, pero sin perder de vista jamás al lector, es una doble tarea. Por una parte, hay que aprender marketing (se los recomiendo, es increíble lo que ayuda), entender la cultura corporativa de la empresa, estar atentos a los cambios del mercado y del entorno social donde ella se desenvuelve. Por el otro, tratar de conocer al lector, ponerse en su lugar, romperle las barreras, atraerlo, hacer que se interese siempre y que, ojalá, se sorprenda. Y sobre todo, ser respetuosos con ellos, informándolos bien, entregándoles calidad..




Por: Constanza Hepp — 2007-03-27

Uno tiende a pensar que en el sector del “custom publishing” hay menos libertad para la elección de temas y enfoques editoriales por tratarse de una revista nacida dentro de un marco corporativo. Pero la información que nos entrega Paula Fontaine demuestra lo contrario. Estamos hablando de medios “hechos a medida” lo que permite hilar mucho más fino al momento de hacer pauta. Además, como lo demuestra el estudio, las revistas no se limitan a los criterios de marketing sino que se preocupan de llamar la atención de los lectores, lo que propone un desafío mucho más interesante que hacer un medio lleno de especies de publireportajes.

No debería sorprender que dentro de las primeras cuatro revistas más leídas por los lectores de mayores ingresos en EE.UU. haya dos revistas de líneas aéreas. Se trata de personas que viajan en avión más de lo que uno se imagina, por tanto cuando uno se entera de estas cifras resulta obvio, aunque no se me hubiese ocurrido jamás que era así. Creo que no se puede dejar pasar la oportunidad de aprovechar la condición de las audiencias “cautivas”. El estilo de vida que llevan la mayoría de las personas en las sociedades modernas hace que el tiempo “libre” que podrían destinar a leer se concentre en momentos de inactividad casi forzados, como los viajes. En el “custom publishing” uno tiene audiencias bien definidas, atentas y pudientes. ¿Qué mejor?




Por: Paolo Cordero Torres — 2007-03-27

Dentro del actual panorama del marketing y la publicidad, la incorporación de las empresas a la publicación de revistas, más allá de las conocidas publicaciones corporativas, no hace otra cosa que notar la transformación del mundo informativo, en especial de este género.
Si bien en Chile este mercado ha sido escasamente desarrollado o vinculado a fórmulas lejanas de los estándares internacionales, la llegada de nuevos actores (como el custom publishing desde las empresas) podría significar un nuevo aire en este ámbito, que de seguro lo hará más dinámico.
Este paso tiene varias raíces. En primer lugar la competencia y el desarrollo cualitativo y cuantitativo del mercado, lo que ha dado paso a la necesidad de las empresas de instalarse socialmente como referentes, más allá de sus productos.
Aún con esas explicaciones, podemos señalar el deber que subyace a esta oportunidad. Pues con un país dinámico en términos económicos y empresas como Lan que lideran la región, y que están dispuestas a crear vínculos sociales, sumado a la pobreza del género de revista en el país, los profesionales de la información debemos hacernos parte y reaccionar.
No podemos abstraernos de este proceso. Quizá la fórmula esté en invertir el switch y comenzar a mirar a esta tan especializada (o comercial) forma de publicar como un referente para la industria y, por qué no, su posible salvador. Para desde ahí mejorar su calidad y aumentar su producción, dos falencias actuales.
Se tratará, entonces, de imitar el ejemplo de Revista In, y vincular a Chile con este fructífero mundo, aun a partir de las necesidades primarías de una empresa. Lo que sólo equivaldrá a saber aprovechar de forma clara una de nuestra fortalezas más destacadas internacionalmente: la económica, y, de paso, levantar industrias alicaídas como la de las revistas.
Si empresas como Lan han querido establecer vínculos mayores con sus clientes y posicionarse mejor dentro de la sociedad, con productos de calidad como la revista In, los medios llamados “informativos” deberían tomar ese camino. Aprovechar esta ayuda empresarial, al tiempo de aprender de sus buenos resultados. Observar la realidad y las necesidades de las audiencias, para así rencantarlos
Lo que demostró la revista In fueron varias lecciones. En primer lugar, la real posibilidad de generar publicaciones de calidad en periodismo. Y en segundo, que dentro de este campo no está todo dicho. Pues se puede cimentar una real industria en Chile, con estándares mundiales; así lo dejan claro sus premios.
Ya no existen excusas para una nueva fórmula más profesional y plural, que, cimentada en Norteamérica y en el interés empresarial, pueda abrirse un importante camino en Chile.




Por: liz jaramillo — 2007-03-27

La revista In ha recibido mucho reconocimiento por su diseño y varias de sus portadas. Fue la única revista sudamericana que recibió tres premios en los American Custom Publishing Council Pearl Awards, y además quedó en segundo lugar en la categoría ¨Best inflight Magazine¨ de World Airline Entertainment Association, y el premio Ozzie de Oro Nueva York 2004 por mejor diseño de revista nueva.

Esta revista tiene un estilo muy llamativo ya que los colores son muy cuidadosamente escogidos y el plano es elegantemente sencillo. De las revistas que uno repasa, ésta se muestra acorde a la organización; es muy comprensible y ¨reader friendly¨.

Aunque In sea relativamente nueva, no es por nada que sea tan bien organizada y diseñada. Aunque sea considerada una revista sudamericana, es hecha por Spafax, compañía británico-canadiense con mucha experiencia internacional. Spafax es enorme. Encontré en su página de la red que produce enRoute de Air Canada, Ritz del Ritz Londres, RJ de Royal Wings y Oryx de Qatar Airways. Aunque es producida en Latinoamérica, In es súper parecida a las revistas producidas en Estados Unidos (no he leído muchas revistas de Inglaterra o Canadá). Ya que hoy en dia es más fácil movilizarse y enfrentamos a la globalización, me parece bueno que en el fondo la organización, además de ser bilingüe, sea parecida entre revistas producidas en diferentes regiones del mundo para que viajeros de todas partes puedan leerla a pesar de tener distintas culturas e idiomas. Pero, dentro del continente americano, tal vez los medios de comunicación nos mostrarán que hay mas semejanzas que diferencias.




Por: Hernán López — 2007-03-24

Me parece interesante la evolución del producto, hasta convertirse en una revista que sale mucho más allá de los márgenes empresariales. En ese sentido, la ambición del proyecto, que no deja nada al azar, creo que es fundamental para que IN destaque. No es fácil lograr revolucionar un formato corporativo, hacia un enfoque moderno, que contiene información variada y que puede ser atractiva para el público que la consume (quienes viajan a través de LAN).
IN marca una gran diferencia con respecto a revistas corporativas de circulación nacional (como por ejemplo metrogas), que si bien también se comienzan a despercudir de cirterios de marketing, todavía no evolucionan en la calidad de sus reportajes, y por sobre todo, al contenido gráfico del medio. Esto último es realmente importante para una revista del área “custom publishing”, generar las ganas de querer verla por contenido e imagen.
Hay que destacar que IN se mueve dentro del sector de revistas en viaje, que está bastante bien explotado, y que si se considera en una comporación a la antigua propuesta de LAN, el resultado sería deficiente.
El medio nacional es bastante pobre, de ahí que corren bastantes revistas que no son atractivas, ni por parte de la porpuesta, ni de parte de la empresa, que ve en el medio un potencial, pero que no lo explota lo suficiente.