Jornada sobre México, la región y el mundo

Ayer jueves 15 de marzo tuve la suerte de participar en la mesa de expertos “México, el Mundo, y la Región” que organizó la Facultad de Comunicaciones y el Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica.
La idea era desarrollar una discusión relevante a partir de lo que dijese la invitada de honor, la periodista y académica mexicana, Dra. Rossana Fuentes-Berain, fundadora y miembro del consejo de redacción de Foreign Affairs en Español, profesora del ITAM y directora de opinión del diario El Universal.


Entre los demás invitados se encontraban académicos de periodismo, derecho, ciencia política, el director del Centro de Estudios Internacionales UC Juan Emilio Cheyre, y los periodistas Libardo Buitrago, Alejandro Guillier, Fernando Paulsen, Carlos Zárate, Tamara Avetikian y José Rodríguez Elizondo. El asunto prometía.
La charla de Fuentes-Berain se concentró más que nada en describir la particular historia política de México (dominada por lo que Vargas Llosa llamó “la dictadura perfecta” del PRI), y la relación que ésta tiene con los medios mexicanos. Aunque tal vez algunos hubiesen preferido más mundo y menos México, Fuentes-Berain habló con franqueza y sin complejos de cómo su país recién está “despertando” a un periodismo objetivo y profesional, a uno que no esté manchado de fervor misionero o corrupción mercenaria.
Según Fuentes-Berain las fuerzas detrás del cambio son dos. La apertura económica de México -iniciada en 1985- impulsó la necesidad de un mayor y mejor acceso a la información; de lo contrario, los empresarios no sabrían dónde poner acertadamente su dinero. Luego vendría el colapso del monopolio político del PRI y la consecuente necesidad de información por parte del electorado, que ahora sí tenía la posibilidad de elegir entre dos alternativas de gobierno.
Cuando vino el turno de hablar sobre el papel de México en la región y el mundo, las cosas se volvieron más complicadas. Fuentes-Berain no pudo responder de un modo categórico o claro la gran pregunta de Guillier: “Considerando la estrecha relación de México con EE.UU., ¿qué interés tiene México en America Latina?”. Un tema concreto, preciso y con enormes consecuencias para la economía y política de la región (en tamaño, la economía de México está en el número 12, dos posiciones sobre Brasil). Sin embargo y para ser justos con Fuentes-Berain, lo más probable es que esa pregunta ni siquiera pueda responderla el ministro de relaciones exteriores mexicano.