Who killed the newspaper?
Hay que leer el último número de The Economist. El título de la portada ya debería ser un atractivo imposible de rechazar para todos los involucrados en el negocio periodístico. Quienes siguen este blog no van a sentirse “golpeados” con terribles novedades, la información es la misma que hemos comentado otras veces, bien condimentada con la ironía propia del medio.
El artículo “More media, less news” sirve como un claro “check list” de los temas que debe atender cualquier empresario o profesional con responsabilidad en la gestión de un medio informativo. En general la revista es muy escéptica respecto a las posibilidades futuras de la industria. El libro “The Vanishing Newspaper” de Phil Meyer sigue siendo la voz pesimista, aunque bien leído ese texto más bien es una reflexión que invita a los ejecutivos de diarios a “ponerse las pilas” antes que sea demasiado tarde. Respecto a la portada de la revista inglesa, aprovecho de destacar el criterio de un profesor de la escuela, Gonzalo Saavedra, quién ilustró un artículo mio que introducía el mismo problema en la Revista Universitaria, con una cruz hecha con papel de diario de un cuadro de Tapies, otra forma de ilustrar la tendencia:
Por: José Agustín Muñiz Viu — 2006-08-30
Quiero hacer un aporte que puede resultar bastante interesante. Al menos para la academia… no creo que algún ágil de la prensa lo implemente en su diario. Es un artículo de Editor and Publisher en que se dan varias y muy buenas ideas para mejorar la calidad de la información (más tomates a la sopa, como diría Ud.), especialmente en medios locales.
“Video: The Next Great Internet Land Grab”, se llama
http://www.editorandpublisher.com/eandp/columns/shoptalk_display.jsp?vnu_content_id=1002952067
Los medios locales pueden incluir contenido generado por sus vecinos con algunas ventajas que no tienen sitios como YouTube o MySpace.
1. Medio ambiente controlado: un periodista edita, asegurando calidad, contexto y una narración atractiva
2. Público entrenado y marca potente: es conocido en la zona y su público ya sabe navegar el sitio
Y aprovecho este post para hacer otro comentario: No veo entre los posteadores a los profesores del área deontológica. Y entre ayer y hoy han ocurrido un par de cosas que, creo, ameritan una discusión entre los entendidos:
1. Una carta al director de El Mercurio hoy (http://editorial.elmercurio.com/archives/2006/08/clase_magistral.asp) según la cual una edición de El Termómetro se transformó en una clase práctica sobre cómo asaltar casas, desconectar alarmas, adormecer perros guardianes y robar joyerías. No vi el programa, pero tengo entendido que eso no es periodismo… al menos no es información útil para el ciudadano. Recuerdo que Sergio Godoy nos comentaba en sus clases que la gente consideraba Mea Culpa como un programa informativo y muy útil porque las historias que a uno le parecían escabrosas, a la gente de estratos bajos les era muy útil para EVITAR esos problemas. Yo no sé si lo de El Termómetro es útil en ese sentido.
2. La portada de Las Últimas Noticias de ayer (http://www.lun.cl/Modulos/Catalogo/index.htm?diaEA=29&mesEA=8&anioEA=2006&loadEA=1) con “La ladrona más chic de Santiago”. Al menos la identificó como ladrona, pero si hubiese tenido buen cuerpo capaz que hasta la pusieran en colaless. Ahora es chic ser ladrón. Siempre me criticaron mis familiares que “ustedes los periodistas ponen puras noticias malas”, a lo que yo respondía: “preocúpense cuando los malos ya no sean noticia, sino los buenos”. Parece que estaba equivocado: Ahora es bueno ser malo.
3. El reportaje de Contacto sobre la fuga de los terroristas de la cárcel de alta seguridad. Yo puse la palabra “terroristas”, que eso es lo que son. Contacto no lo nombró nunca. Y el título del reportaje es exactamente el mismo que el del libro escrito por uno de los fugados en que relata su experiencia… lo que da una idea de quién es el protagonista y quién el antagonista. No voy a hacer más comentarios.
Por: Matías Sánchez — 2006-08-29
¡Qué fantástico sería que el consumidor de medios le diera la espalda a El Mercurio y La Tercera! El artículo de The Economist permite ilusionar que la web dará sustento a proyectos que, por calidad, rapidez o heterogeneidad, obligarán a estos diarios a aceitar engranajes oxidados por comodidad y su visión monocromática de la realidad.
Me encantaría que así fuera, pero dudo. Primero, porque en Chile el avisaje en Internet es ínfimo y está muy concentrado (culpa, en parte, de agencias o clientes que prefieren publicitar en medios conocidos), por lo que es fácil advertir que la web-publicidad es capturada principalmente por los mismos consorcios de medios.
Segundo, relacionado con el anterior, porque existe aún mucha desconfianza hacia los proyectos puntocom por consecuencia del derrumbe de éstos a comienzos de esta década. A diferencia del hemisferio norte y vecinos como Argentina, en Chile no alcanzó a formarse una industria puntocom sólida antes del desplome: del segmento medios sólo se salvaron los sitios bajo el alero de medios tradicionales o empresas telefónicas (Terra), pero funcionando con equipos pequeños o de calidad periodística menor a la que se insinuó en los años de la fiebre puntocom. Por lo tanto, aunque Chile tenga alta penetración de Internet, las empresas son muy conservadoras en cuanto a poner lucas (sea inversión o avisaje) en proyectos basados en él.
Sí creo que la gente ya no está dispuesta a pagar por noticias, por lo que la compra de un diario ahora está supeditada a la costumbre, a los avisos económicos que contiene o al valor agregado, expresado en las revistas que contiene, sus suplementos de reportajes y la dedicación de espacios estables a “temas nuevos” (Internet, salud, gastronomía, tiempo libre, etc.). Esto puede comprobarse al repasar los diarios mencionados al inicio, en los que cerca de la mitad de las páginas son ocupadas por informaciones alimentadas por noticias ya conocidas o directamente por artículos sin fecha de expiración en cuanto a su temporalidad.
Lo anterior demuestra que difícilmente los consorcios se dejarán sorprender por la aparición de proyectos web independientes. Pero eso sólo es válido para aquellos proyectos que intenten jugar en la cancha que es más cómoda para ellos. Creo que un proyecto web no tiene nada que hacer compitiendo en difundir noticias tradicionales o realizando reportajes tradicionales. Eso es un commodity. El proyecto web tiene que tener su propio valor agregado, ligado a la segmentación, instantaneidad, interacción, multimedia y retroalimentación. Además, la gran ventaja de un proyecto web es que tiene menos barreras para mostrar la realidad, sin eufemismos o conveniencias.
Toda esta cháchara la escribo porque hace seis años dirigí un medio basado únicamente en Internet que murió en el intento. Así y todo, igual estaría dispuesto a tirarme de nuevo a esta piscina.
Por: Eduardo Arriagada — 2006-08-27
En otras latitudes los medios tradicionales más que sentirse amenazados por la existencia de investigaciones que muestran estos peligros lo están por las variaciones en sus resultados financieros y la caída constante de sus audiencias.
Sobre las reacciones que han tenido nuestros medios a una tendencia inminente en un contexto globalizado vale la pena hacer un auto-examen de lo que está haciendo la empresa donde uno trabaja respecto a los aspectos que revisa la revista inglesa:
1) Que se está haciendo para defender el prestigio de la marca.
2) Cuál es el compromiso por trabajar Internet (en esto LUN y La Tercera han dado pasos originales, el caso de El Mercurio es de “caso” pero en el sentido contrario, debe ser el único diario que no aprovecha el prestigio de su marca, seguramente por una mal asesorada y fracasada estrategia de venta en una línea similar a la miopía que tuvieron respecto del cable)
3) Existe creatividad para hacer más atractivo el medio como soporte de avisos. (por ejemplo, nuestros gratuitos llegaron a ceder sus portadas en favor de Cruz Verde, El Mercurio hizo lo suyo al “arrendar” la portada de su cuerpo B).
4) Se estudia la viabilidad de ediciones gratuitas (Murdoch, dueño del Times, está a punto de lanzar un vespertino gratuito en Londres).
En tu reflexión final implícitamente hablas de si nuestra prensa sigue siendo necesaria. Al leer lo que dices yo pienso en que están haciendo sus ejecutivos para reforzar la necesidad de comprar Las Ultimas Noticias, ¿están haciendo algo? Yo creo que ya apostaron por la gratuidad.
En el libro que cita The Economist, Phil Meyer dice que los diarios están en una disyuntiva condicionada por los márgenes que quieran obtener en el negocio:
1) Habrá empresas que estrujen al diario manteniendo márgenes amplios a pesar de que ya no tienen la situación de “monopolio”, esto porque aprovecharán que se trata de un negocio de hábito donde los lectores se demorarán de darse cuenta que la calidad del diario ha bajado tanto como para hacerlo prescindible
2) Otras empresas asumirán la nueva realidad competitiva y bajarán los márgenes a niveles de no más de 8% para reinventar la situación monopólica. Introduce lo que otro académico que nos visitó hace unos años, Russell Neuman, describe como “upstream strategy”: la idea es que los diarios líderes acentúan su posición enriqueciendo el “valor” del diario, trabajando la confianza de los lectores, la fuerza de la identidad de marca. En palabras Abe Rosenthal “En los momentos de crisis, a una sopa lo mismo cabe añadirle agua que tomates. La tradición del The New York Times ha sido siempre mejorar la sopa añadiéndole más tomates”.
Por: José Agustín Muñiz Viu — 2006-08-25
He estado leyendo el artículo de The Economist (y el otro que la acompaña: “More media, less news”) y la verdad es que el artículo es interesante, está bien escrito -como acostumbra la revista-, pero todavía me resulta algo lejano. No sé. Me interesa escuchar la opinión suya y la de los entendidos sobre un aspecto.
¿Qué nos dice sobre Chile ese artículo? Allá la publicidad migra a la Internet, la versión en papel ve caer sus ingresos y se buscan nuevas formas de hacer rentable el negocio, con diverso éxito.
¿Y acá? En otro post de este mismo blog se debatía si el duopolio tiene conciencia de que compiten el uno contra el otro o si EM seguirá siendo algo así como la conciencia-en-papel de Chile.
Como provocación, copio un párrafo del Economist: “Few newspaper companies like to hear this [esta tendencia que amenaza a los diarios en papel] and they tend to ignore the research they have paid for”.
Me da la impresión de que aquí ni siquiera hay suficiente investigación como para que los medios se sientan amenazados. ¿Cómo saber si la gente está dispuesta a pagar -o mejor, a pagar más- por un periodismo que explore las posibilidades de lo multimedial, bien escrito y que se nutra de las visiones de los miles de ciudadanos que bloggean.
A veces me llego a preguntar si realmente la gente “necesita” las noticias como para comprarlas. Todas las mañanas hago el siguiente ejercicio: me paro frente a un kiosko y veo las portadas y calculo cuánta plata me ahorré al no comprar ningún diario ni revista porque nada de lo que ahí dice REALMENTE lo necesitaba. Por formación nos gusta leer los diarios, porque nuestro trabajo es contarle al resto de la gente los buscamos a diario, pero… ¿los demás los necesitan?
Tengo un amigo que me llama dos o tres veces a la semana o me pregunta por MSN cuáles son las tres cosas que están ocurriendo en el mundo que él necesita saber: Yo se las digo y le ahorré comprar una semana de diarios. ¿Cuánta información de la que necesita un periodista en el día la obtiene del diario sin posibilidad de obtenerla mirando o preguntando?
Taluego