Internet, autopista de la entretención, no de la información
Ciber-puritanos, escandalícense. Internautas chinos, chilenos y de otros países usan Internet primordialmente para entretenerse y pasar un buen rato. Sin embargo, no todo es tan frívolo. De tanto en tanto también buscan información “útil” y hacen transacciones.¿Será acaso porque el usuario promedio es, en general, joven?
“Supercarretera de la información”. Ese cliché fue incubado hace poco más de una década por el vicepresidente estadounidense Al Gore, refiriéndose a internet, tecnología que ha crecido bastante desde entonces…aunque no tan rápido como la TV en los años 50. Sin embargo, y al menos en países como China y Chile, la red parece más bien una supercarretera de la entretención.Esa fue una de las conclusiones del encuentro anual de países socios del World Internet Project, WIP, en la Academia China de Ciencias Sociales de Beijing del 12 al 14 de julio. El año pasado, la sede del encuentro WIP fue esta facultad, en Santiago de Chile. Los socios pertenecen a universidades y centros de estudios más prestigiosos de todos los continentes salvo África. Aparte de Chile, este año asistieron EEUU, Canadá, Inglaterra, Japón, Australia, Singapur, Francia, España, Suecia, Hungría y, por primera vez, Irán y Nueva Zelandia.
A estas alturas, China posee la segunda población de internautas más abundante del mundo después de EEUU: 110 millones de usuarios. Sin embargo, ese número representa apenas el 8% de la población nacional, por ende el potencial de crecimiento es enorme. Sobre todo porque en las grandes ciudades de la costa como Shanghai, Guangzhou o el mismo Beijing, las más desarrolladas y modernas, esa cifra bordea el 30%.
En Chile, es probable que este año superemos el 50% de usuarios web como promedio, según datos preliminares de nuestra encuesta WIP-Chile 2006 que publicaremos a fines de septiembre (en 2004, WIP-Chile estimó en 36% el porcentaje de internautas). Ello nos deja a un nivel similar a países mediterráneos como Italia, España y los más avanzados de Europa Oriental. Pero la diferencia de magnitud es colosal: solamente la capital, Beijing, tiene casi los mismos habitantes que todo nuestro país.
En lo que no nos diferenciamos tanto con los chinos es en el uso más bien lúdico de Internet. Incluso la principal actividad online de los asiáticos, leer noticias, se refiere a historias sobre temas de entretención. Y pese a que las transacciones electrónicas han aumentado, la gran mayoría de ellas se refiere a compra de productos y servicios para entretenerse. Este hallazgo se confirma además tras haber analizado la frecuencia de las palabras utilizadas en el principal motor de búsqueda chino, Baidu.com.
El rápido auge de Baidu.com es también interesante: en 2003, dominaba el norteamericano Google, cuyos algoritmos para arrojar resultados relevantes en el menor tiempo posible son un secreto mejor guardado que la fórmula de la Coca Cola. Google funciona muy bien en inglés y en otras lenguas occidentales. Y aunque varios chinos hablan inglés, la mayoría sólo habla su propio idioma. Así surgió Baidu.com, que en 2005 pasó a ser el más utilizado en ese país.
Aunque algunos analistas creen que el éxito de Baidu.com se debe al control político que ejerce el régimen comunista más grande del planeta, el profesor Guo Liang –nuestro anfitrión en Beijing- estimaba que el idioma era muchísimo más relevante: “si quieres buscar contenidos chinos en China, Baidu es (simplemente) mejor que Google”. En otras palabras, el contenido es tanto o más crucial que la tecnología en sí, como demuestra la experiencia de otras herramientas de información y comunicación previas, como la TV, el cine, la radio, el diario o el teléfono.
Una hipótesis similar manejamos en el otro proyecto que dirijo en Chile, el Business and Information Technology (BIT-Chile), que estima que el comercio mundial de servicios de información está muy determinado por el lenguaje y los diferenciales de ingreso per cápita entre países que hablan un mismo idioma. Los idiomas más relevantes para estos efectos son el inglés y el castellano, los dos más desperdigados por el mundo, y el chino, aunque se concentra en una sola zona geográfica.
Este tipo de uso más bien lúdico tiene que ver con el perfil del internauta. En China y todos los demás países, el usuario de la red es principalmente una persona joven, bien educada y de ingreso medio-alto. El director del Oxford Internet Institute de Inglaterra, Bill Dutton, incluso concluyó que esta tecnología es un fenómeno etáreo: al menos en el Reino Unido, el 94% de los menores de 18 eran usuarios en 2005 y eran quienes atribuían mayor importancia a la red y, por ende, estaban más interesados por usarla. Para los adultos, en cambio, Internet es menos relevante, menos interesante y menos utilizada (sobre todo si tienen que dedicarse a cuidar niños, lavar platos, pagar cuentas, cubrir deudas y demás obligaciones “de adulto” detectadas por otros estudios). De allí que, sobre todo en los países más desarrollados, se hable cada vez más de una “brecha decisional” (entre quienes desean y quienes no desean estar online) en vez de una “brecha digital” de acceso a la red.
Ver resultados de WIP Chile en www.wipchile.cl
Por: Cristóbal Fernández — 2006-08-17
Google también está manipulado y censurado por el gobierno chino. No es solamente Baidu el que sufre estas restricciones. Por ejemplo, si se busca información sobre la matanza de Tiananmen en el Google chino, sólo aparece información turística, pero nada de los tanques, nada de sangre. Si se busca en Chile, sale todo lo contrario. También están deshabilitados o bloqueados los blogs de toda índole, entre otros sitios.
No sé por qué Al Gore acuñó la frase de la “supercarretera de la información”, si lo que siempre ha prendido más en los medios es la entretención. No porque esté la posibilidad de informarse bien, las personas se esforzarán por hacerlo. A todos les gusta que les den la información a la mano, sin mucho esfuerzo… habría que ser muy idealista para pensar que internet, en el futuro cercano, será una “supercarretera de la información”. Lo es para algunas personas, pero es un grupo muy, muy reducido. La elite de la elite.