Prensa gratuita: ¿buena, bonita y …?

Metro ChinaLa prensa gratuita estuvo de aniversario. Cumplió 10 años desde el lanzamiento en Estocolmo del primer diario que se distribuyó en el transporte público. La prensa tradicional era brutalmente puesta en tela de juicio; para captar las audiencias ya no habría que construir credibilidad mediante la calidad de los contenidos informativos.

Más aún, los promotores de los diarios gratuitos apostaban por la exclusión total de líneas editoriales, columnistas y cualquier atisbo de reportaje en profundidad. Sólo cabrían noticias breves que sumadas se transformarían en un resumen informativo para ser leído en el trayecto entre la casa y el trabajo. Las claves estarían en mantener un reducido número de periodistas, dar con los puntos y horarios óptimos para la distribución y demostrar a los anunciantes que lo gratuito no es sinónimo de malo.
¿Cómo iban a ser exitosos diarios que no agregaran análisis y contexto a las noticias? ¿No es eso lo que busca la gente en los diarios, porque se informa antes por la radio, la televisión o internet?
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La prensa tradicional reaccionó y se defendió en todo el mundo. A la incertidumbre de enfrentar a un nuevo competidor se sumó la impotencia de los periodistas que se negaban a aceptar que la información sólo fuera utilizada para crear un soporte publicitario. ¡Eso no es periodismo!, se escuchó en las salas de redacción. También se cuestionó que los anunciantes fueran la única fuente de ingresos, porque el diario quedaría más expuesto a presiones.
Los malos augurios crecieron como una bola de nieve. Predijeron una catástrofe en las ventas de los diarios pagados porque se creía que a muchos lectores les bastaría con el puzzle informativo de las nuevas publicaciones. Como una epidemia, las grandes ciudades se fueron contagiando hasta que, en enero de 2000, Santiago también se enfermó. La compañía sueca MTG lanzó su versión criolla en medio de batallas en tribunales por la participación de la empresa estatal Metro en el proyecto original y también por la utilización de la marca. Dos meses después, Copesa transformó el vespertino La Hora en un gratuito y en julio de 2001 La Nación lanzó La Voz de la Tarde, que sólo sobrevivió 13 meses.
Mientras en Chile el fenómeno maduraba, en el resto del mundo algunas de las principales empresas de periódicos también apostaban por el nuevo modelo lanzando sus propios gratuitos. Unas, vieron posibles complementaciones informativas y sinergias promocionales con sus otros diarios, y otras, lo hicieron para defenderse ante eventuales nuevos competidores. Clarín compró el vespertino La Razón en Buenos Aires y lo transformó en gratuito. En Gran Bretaña, Associated Newspaper lanzó Metro UK y las empresas editoras del Chicago Tribune, el Washington Post, Il Corriere della Sera y El Universal de México crearon sus propias publicaciones sin precio.

Esta nueva variedad de prensa ha sumado nuevos lectores de periódicos. Incluso, la creación de hábito de lectura debiera aumentar la disposición a comprar un diario, especialmente el fin de semana. Los estudios disponibles demuestran que en algunos países la tendencia de la circulación de los diarios pagados se mantuvo estable tras la irrupción de los gratuitos y, en otros, -en el peor de los casos- sólo supuso una reducción de entre un 1% y un 3% de los ejemplares vendidos. Al parecer, desde la audiencia queda demostrado que la prensa gratuita no compite por los mismos lectores que los diarios tradicionales. Con el tiempo, aun puede ser que la prensa gratuita termine fortaleciendo a quienes inicialmente le temieron.




Por: ANDRES — 2007-07-19

excelente.




Por: Mario Eduardo — 2006-11-29

mE PODRÍAN explicar cuanto tiene que tener un inversionitas para hacer un proyecto así en una sociedad como la de San José Costa Rica.




Por: Rose-Marie Acuña H. — 2006-11-27

No creo que ni la amenace, ni la enriquezca. Más bien cumple el rol de actualizador. Un “refresh” constante y necesario de nuestra mente. Quizás muchos quedan con hambre de noticias y luego van a comprar el diario al bajarse del metro, pero no puedo dejar de pensar que es un público diferente. Yo me subo al metro, me dan el Publimetro y después me bajo y me dan La Hora. Creo que, al menos para mi estilo de vida, actualizarme de noticias dos veces es suficiente. Sin contar la tele a las 9. Puede que pasarme todo el día leyendo el diario sea un poquito mucho. Ahora, es un caso super personal, pero creo que debe haber más gente que quizás le pase lo mismo. Ambos estilos de periódicos son distintos, por lo tanto llegan a distintos públicos. Los gratuitos entran a un nicho que no se había atacado. Puede que sí fomente los hábitos de lectura, pero de lectura corta y justa. Quizás quien lee gratuitos le da lata leer El Mercurio entero, obviamente no todos, pero hablo de ese público al que no se había llegado antes con prensa escrita. Sin embargo, con todo y ese mundo paralelo que viven ambas partes, creo que la prensa escrita tradicional puede perder lectores si ellos se acostumbran a tan cómodo formato informativo. Puede ser un peligro en la medida en que la gente de verdad llegue a cambiar sus gustos.




Por: Joaquín Bustos — 2006-11-27

Bueno, primero que todo, me parece que los medios gratuitos (gratuitos hasta por ahí no más), son una buena alternativa para quienes en las mañanas viajan apurados en el metro y no tienen tiempo de consultar un medio de mayor profundidad. Creo que es una alternativa válida, que incentiva la lectura en sectores de la población que normalmente no toman un periódico. Ya está comprobado que más que amenazar a los medios tradicionales, fomentan que la gente que queda con gusto a poco, compre posteriormente un medio generalista más profundo.
Personalmente, el año pasado y antepasado, recuerdo que cuando viajaba en la mañana al colegio apurado, siempre leía publimetro para hacerme una idea general de las noticias, y más tarde compraba un medio que profundizará más como La Tercera por ejemplo.
Me parece que es bueno que existan alternativas al duopolio El Mercurio – COPESA, y que si bien entregan un resumen un tanto escuálido, vale la pena leerlo si es que uno no tiene tiempo en la mañana para leerse otro medio entero.
Ahora volviendo sobre el punto de la gratuidad. Nada en este mundo es “gratis”; estos medios se financian con publicidad, y las empresas que anuncian en estos diarios, posteriormente traspasan los costos de esta publicidad a los consumidores, ya que las empresas no van a asumir mayores costos de publicidad sin traspasarle parte de estos a los consumidores. Otra alternativa puede ser que se reduzca la calidad de los productor para mantener el precio, y etc. Pero decir que estos medios son realmente “gratis” no es tan cierto. De todos modos, por ej. una coca cola que vale por decir algo, 200 pesos, con toda la publicidad q se le hace (donde se incluye la q se hace en estos medios “gratis”) puede subir fácil a unos 400 pesos (es un ejemplo, no he calculado esto exactamente). Lo que quiero ejemplificar con esto, es que todos los consumidores que compran productos que se anuncian en estos medios gratuitos, pagan este medio. A veces hay que cuestionarse las cosas más de una vez y verlas desde distintas ópticas, y la respuesta generalmente no es lo que se pensaba en un comienzo. Así que medios gratis… hasta por ahí no más.




Por: Christopher Rudloff — 2006-11-26

¿Llegaremos a un momento en que cada diario pagado tenga su versión gratuita como sintesis de lo que sucede en el mundo y dejar el pagado como analisis? Ya veo un cambio de nombre de La Hora a algo asi como “La Tercera en Breve”. O un “mini” El Mercurio quyos contenidos se extiendan en la versión pagada…
Creo que si los pagados se arriesgan un poco… los que deberían temer ahora serían los gratuitos con los nuevos amigos que ingresan al mercado.




Por: Angélica Guerra M — 2006-11-26

Creo que hoy es (casi) evidente que la prensa gratuita se constituye más como un complemento, incluso como apéndice de los diarios pagados que han incorporado esta nueva fórmula; vieron una oportunidad en lo que antes parecía una amenaza. A través de este fenómeno se maximiza el tiempo, recurso que hoy es invaluable, dándole vida a eso 20 min de trayecto que antes eran muertos.

Mientras la prensa pagada sepa barajar los cambios que se le presenten podrá continuar a flote. A esto agrego un hecho que la prensa pagada puede aprovechar. Esto es que, los gratuitos deben su proyección como medio a que se fortalecen en las grandes ciudades, para la publicidad más personas es mejor. Estos medios se nutren con el estilo de vidas de las metrópolis, así que ¿Quién alberga a las provincias?, esta tarea debería de ser para los pagados no? los cuales deberían aprovechar esto, fomentando el crecimiento en información localista, además de con esto se evita la centralización típica que se ha venido dando, por ejemplo con la ciudad de Santiago.

Prensa pagada, calma. Esta es sólo una batalla, aún les queda la guerra que es Internet o se amigan con ella o no si no…el camino se les pondrá bastante empinado.




Por: Sophia Goldberg — 2006-11-25

Al parecer la prensa gratuita no ha desplazado ningún diario tradicional hasta ahora.
El mercado de los diarios tradicionales se inclinan mas por estos por la principal caracateristica de la prensa gratuita, una sintesis de las noticias(no es lo que buscan).
Los diarios clasicos chilenos se enofcan o hacen enfasis en gente con cierta inclinación política, por ende existen diarios con denotación política. Esto se puede tomar de dos formas. Por un lado esto hace que se arraige mas en la gente hacia la cual esta destinado el diario y la prensa gratuita que tiene cierta parcialidad en sus contenidos le cuesta mas atraer a los lectores de prensa tradicional. Por otro lado esto puede ser algo bueno, ya que no se segmenta a un público determinado sino que amplia su número de lectoria. Pero por lo menos no disminuye o casi no disminuye al número de lectores de los otros diarios.
La prensa gratuita ayuda a la culturización chilena en el sentido que fomenta la lectura y también ayuda en términos de que exista una noción básica de lo que pasa, lo cual es su punto fuerte para defenderlo. Pero en fin, no creo que en un futuro remueva a la prensa tradicional ya que sus lectores buscan analisis y conocimiento profundo mas que resumenes.




Por: M. de los Ángeles García — 2006-11-25

A diferencia del comentario anterior, creo que es entendible el temor de los diarios tradicionales por la llegada de los diarios gratuitos. Creo que esto se dio porque nadie sabía bien con qué se iba a enfrentar; además, como vimos en clases, cuando entra un nuevo competidor al sector industrial, los otros deben analizarlo previamente para tratar de que no le quiten la superioridad o rentabilidad del negocio en el que están involucrados. En cierta forma, “son las reglas del juego”, tenían que reaccionar.
Pese a esto, creo que los diarios tradicionales se dieron cuenta de que podían ver en estos nuevos diarios un complemento más que un sustituto. Por esto, el reto de los antiguos diarios es estudiar la mejor forma para aprovechar estos diarios gratuitos, ya sea creando uno, uniéndose a otro, o simplemente viéndose beneficiado a través del aumento en la lectura, y por lo mismo, del interés en informarse de una manera más amplia.




Por: Elly Yankovic — 2006-11-25

Concuerdo con Javiera los periódicos gratuitos son un producto totalmente distinto a los periódicos tradicionales, por tanto no entiendo el temor de los diarios tradicionales, que más q una amenaza deberían verlo, como un subproducto de ellos. Por lo mismo que han señalado anteriormente es información gratuita, breve y concisa. Osea cumplen con la función que fueron hechos y lo hacen bien, yo no le encuentro el problema.




Por: G. Cristóbal Salazar — 2006-11-24

Ante la pregunta que José Luis Santa María:”¿No es eso lo que busca la gente en los diarios, porque se informa antes por la radio, la televisión o internet?” Se puede plantear firmemente que los medios se van adaptando según las necesidades de las personas. Ningún medio es exclusivo en una tarea, sin embargo, la rutina diaria van moldeando el proceder de los éstos. La prensa gratuita en este caso ha llegado a suplir lo ofrecido por los medios “instantáneos” ya que ha dispuesto una noticia tipo titular televisivo rápido, simple y conciso. Los diarios gratuitos parecieran perder su valor debido a su fugacidaz. Una vez entregados son hojeados en el viaje, luego de concluído llenan los basoreros de Metro Santiago. No obstante, ésto puede significar el sentido de esta nueva prensa. Los periodicos gratuitos traen consigo esta rapidez de perduración que en parte no suplen los periódicos clásicos.




Por: Javiera Briones — 2006-11-24

Al igual que Fabián, no creo que la prensa gratuita empeore los gustos de lectura. Por un lado, al tener el referente gratuito y el pagado, la gente que gusta y/o necesita leer diarios, valorará más los diarios pagados, teniendo un punto de refencia de calidad. Además, los diarios gratuitos son lo que son, para leerlos en el metro/micro, y su formato está ideado para eso. Que sean de noticias breves es su fuerte, y es al mismo tiempo el fuerte de los pagados, que se diferencian por su profundidad y análisis noticioso (o al menos lo intentan). El potencial de complementariedad es enorme y es ese el camino que los pagados deben tomar.




Por: Fabián Flores — 2006-11-23

No creo que el público vaya con el tiempo empeorando sus gustos o adquiriendo cosas de peor calidad, al revés, estoy seguro que los consumidores luego de tener algo van a querer algo mejor, esta en la forma de ser de la persona el no quedarse conforme con lo que tiene, inclusive la información.

Así es como se puede entender que la prensa gratuita no es una amenaza, ya que si alguien quiere informarse más allá de lo que vio en la prensa gratuita, comprara su diario tradicional, o buscara por otro medio averiguar más sobre la noticia, y cuando se acostumbre como consumidor de información, mejorara su gusto y va a querer un medio de mayor calidad, uno tradicional, esto corre en especial para los jóvenes y nuevos consumidores.

Por lo demás si hay algún grupo que se conforma con solo leer la prensa gratuita, creo que nunca fue un grupo al cual le haya interesado mucho tener un diario de calidad en su poder, y nunca fue un público rentable para la prensa, quizás los periódicos de bajo precio pudieran verse afectados, pero los periódicos de más contenido y tradicionales no, el público que se conforma con las noticias breves y de bajo contenido de la prensa gratuita, definitivamente no es su público, en cambio los que salgan de ese medio a uno mejor, ese si es su público, y que den ese paso es en lo que se debe fijar la prensa tradicional, en captarlos.




Por: Constanza Carter — 2006-11-22

Estoy de acuerdo con el valor que le da Paulina a qu estos diarios gratuitos lleguen a sectores a los que no llegaban los pagados: serìa negativo que la gente asociara el hábito de lectura a lo rápido, fácil y breve. Sin embargo, por lo que entendí en sucomentario (el de Paulina) los sectores de los que estamos hablando son los más desposeídos. Y también estoy deacuerdo en lo positivo que puede llegar a ser que se fomenten hábitos de lectura en esos sectores. Pero claro está que a la publicidad no son los sectores que más le atraen. Supongo que la calidad vade la manocon eso… ojalá pudiera cambiar… siento que este posible cambio serìa un granito dearena más para “cosas” positivas en la sociedad




Por: paulina soto cisternas — 2006-11-20

………sin contenido. este es el principal problema de este soporte. ahora bien, si la falta de tratamiento y análisis noticioso es parte de la nueva tendencia de los lectores, entonces quizás haya que plantearse otros asuntos de importancia mayor. si bien la prensa gratuita , al lograr llegar a sectores en donde la prensa no se encontraba, logra anexarlos y los convierte en sus potenciales lectores ideales. lo grave de este asunto, que puedes parecer mas menesteroso que nada, es que estos sectores, por la razon que sea, al no conocer otro tipo de prensa asumirá que esa es la que carateriza a todos los medios y establecerá como patrón universal una verdad que se aleja de la realdiad. ya que sólo es capaz de publicar parte de los sucesos, y en la mayoria de los caso reducidamente.
¿es esto entonces lo que los demás medios quieren que se promulgue de ellos?, en realidad la problemática no es el carácter de gratuidad sino que esta condicion va acompañada de mediocridad.
si la prensa gratuita lograra alcanzar los standares de la prensa pagada, habria entonces solucionado en parte dos asuntos: en primer lugar seria puente entre los medios de comunicación, los que al analizar el acontecer real están dotados de poder crítico, y los sectores menos favoreciodos. y en segundo lugar, ayudarian a la disminucion del duopolio de las empresas periodísticas, que aminoran la pluralidad mediática y disminuyen la diversidad de opinión a partir de la uniformidad
en fin, la prensa escrita sólo podrá constituirse como una realidad total, en la medida que abadone su condición singular y se traslade a competir, no sólo en cifras, sino que en el rigor periodístico con los otros medios




Por: David Berríos — 2006-11-20

Los medios pagados, como toda persona o grupo que se enfrenta a lo desconocido y nuevo, se muestra desconfiado con posición defensiva. Claro, cualquiera se asustaría al ver un diario nuevo y gratis, una potencial amenaza a simple vista?
Pero hay que saber dar una doble mirada, ya que es muy probable que fomenten hábitos en parte de la sociedad que no lo tenía y eso puede hacer que más personas se acerquen a los medios pagados en una muestra de interés por profundizar más en las noticias. Por eso tampoco encuentro extraña la apuesta de grupo Copesa en usar la Hora como su medio de prensa gratuito, además, al llegar a sectores distintos, también consigue avisadores distintos.




Por: Tomas Aliaga — 2006-11-20

Me parece un poco obvio que las empresas de periódicos hayan tenido temor inicialmente puesto que ellos pensaban que perderían su publico con nuevos periódicos inferiores en calidad y que además se regalarían.
Aunque con el correr del tiempo se han dado cuenta del enorme potencial que estos diarios poseen y de los caminos que le abren a las tradicionales empresas de periódicos. Quizás estos diarios son la prensa del futuro, debido al poco tiempo con que se cuenta ultimamente, además a mi parece excelente que sea la publicidad la que finalmente pague la información y no la gente. No hay nada mejor que informarse y además si es gratis mejor.
Todos sabemos ya lo incierto que es el porvenir de los diarios, y que salgan alternativas que permitan replantear la prensa me parece excelente, tal y como se dice en comentarios anteriores los diarios gratuitos mas que dañar han sido un excelente aporte a la prensa escrita




Por: Diego Zúñiga — 2006-11-20

Siento que era predecible que los medios se asustaran con la aparición de estos diarios gratuitos. Sin embargo el impacto no fue mayor en Chile, lo que demostró que más que ser competencia de los diarios pagados, es una especie de complemento, pues la gente sabe que si se quiere informar bien, es necesario comprara algún diario. Además, me parece que los diarios gratuitos son una especie de promotores de la información, sobre todo en los jóvenes y escolares, quienes de a pcoo se van habituando a tener un diario en su poder todas las mañanas, lo que puede ir creando el hábito de que en algún momento esos jóvenes quieran comprar un diario y por ahí pueden engancahr y hacerse clientes frecuentes.
Los diarios gratuitos más que dañar, hicieron un aporte que de lentamente, creo, se irá haciendo visible.




Por: Lorena Wastavino — 2006-11-19

Tampoco podemos dejar de lado que los diarios gratuitos son empresas, hasta el momento, rentables y esto también influye a que se mantengan en circulación.
El que sean 50% capsulas noticiosas y 50% publicidad permite que se sustenten económicamente y siguen entregando a los lectores esos resumenes informativos, que permiten a la gente mantenerse al tanto de aquellos hechos mas destacados de una manera eficiente y precisa y aprovechar el tiempo de viaje en la lectura, con su consecuente impacto en la cultura de las sociedades.




Por: Maria Jose Iruretagoyena — 2006-11-14

Yo creo que en un principio la reaccion de los medios tradicionales fue un poco exagerada, ellos no vieron que el hecho de que se repartan periodicos gratuitos, a la larga, les va a reportar mayor venta a ellos, esto es porque van a agrandar el circulo de lectores de noticias, y de esa gente, un porcentaje si va a querer profundizar mas en los hechos. Otra cosa es la calidad de la informacion que den estos periodicos, la cual es muy concisa y no aporta con mucha calidad, porque claro el fin de ellos es generar recursos a traves de la publicidad y no de ser el “unico” canal de informacion. Aca yo no estoy valorando la intencion de que los periodicos gratuitos tengan grandes ingresos, porque cada uno es libre de generarlos como se pueda, si no que lo veo por el otro lado, que es que una mayor cantidad de gente se le va a crear un habito de lectura, para mi eso ya es valorable, aunque repito no sea el fin de estos periodicos.




Por: Susana Wieland Sarquis — 2006-11-13

Si bien antes era pesimista frente al futuro de la prensa, hoy me considero positiva. Creo que si los periódicos se adaptan a los desafíos del futuro y a lo que demanda el público, no tendrían porque convertirse en una linda pieza de museo.
¿Vamos a querer pagar por un periódico que tenga la misma información que puedo ver en la Televisión, en Internet, o que puedo oír en la radio? Pienso que lo que menos falta hoy día es información, basta con meterse a google y buscar el tema que se nos ocurra, para que nos derive a cientos de páginas. Si los periódicos van a limitarse a relatar lo mismo que puedo obtener de forma gratuita por otros medios, entonces no les queda más remedio que ser gratuitos para mantener a sus lectores y así financiarse por medio de los avisadores. Sin embargo, pienso que la prensa tradicional pagada podrá seguir existiendo sólo si es capaz de entregar un servicio distinto al que entregan otros medios, tal vez, periodismo de investigación y opinión, análisis de noticias y críticas.




Por: Karina Carrasco — 2006-11-12

Creo que los diarios gratuitos no ocupan el espacio de la prensa tradicional pagada. Ellos ya tienen su público establecido, y los gratuitos lejos de ser una amenaza son una puerta de entrada para nuevos lectores al mundo de la prensa escrita. Estoy totalmente de acuerdo con el párrafo final del artículo “Con el tiempo, aun puede ser que la prensa gratuita termine fortaleciendo a quienes inicialmente le temieron.” También se vio demostrado que en países en los que este nuevo método de prensa lleva más tiempo, no se ha reducido el numero de diarios tradicionales que se venden. En mi opinión, ambas fórmulas no son excluyentes sino compatibles.




Por: Florencia Yáñez — 2006-11-07

Según mi opinión, la prensa gratuita puede llegar a ser una amenaza si es que los diarios tradicionales no toman medidas al respecto. En otras palabras, los diarios tradicionales deben potenciar algo que no tiene (ni tendrá quizás), la prensa gratuita: la narración o el empleo de reportajes extensos. Es por eso que la mejor solución para la prensa pagada es potenciar noticias extensas que reflejen a un grupo de personas determinadas, tomando en cuenta los gustos del público y sus principales inquietudes.
Es importante también tener en cuenta que la prensa pagada cuenta con una serie de ventajas: suscripciones, periodistas de calidad, mayor prestigio y credibilidad, lo que le ayuda, sin lugar a dudas, en tomar ventaja a la hora de la influencia que han tenido los diarios gratuitos. Entonces, ¿por qué se tendría que dejar aplastar por un medio gratuito que no tiene el mismo empuje y calidad?




Por: Giannina Mundaca C. — 2006-11-07

No creo que sea problema el repartir prensa gratuita por las calles. No veo la amenza si tomamos en cuenta que una persona que gusta leer el diario todos los días, `por ende se podría deducir que está suscrita a uno. No dejará de lado su suscripción y va a remplazar la lectura de crónicas y amplios reportajes por una lectura rápida e incompleta que pueda aportar un diario gratuito. A la vez creo que sería una buena forma de incorporar la lectura de períodicos en aquellas personas que no tiene el hábito de leer prensa y que solo se conforman con leer los titulares en las esquinas. Si pasa de leer los titulares a leer la noticia resumida de un gratuito podría llegar a necesitar la suscripción a la información más detallada. Mejor tomar a la prensa gratuita como complemento más que amenaza. Tal vez ahí se encuentren los medios para llegar a la diversidad que hace falta.




Por: carolina collins — 2006-11-04

mmm no sé que pasó, pero hace varias semanas o no sé al menos 2 yo dejé un comentario, de hecho el segundo y ahora no está!!!!
En resumen decia (bastante atarantadamente) que el arma que la prensa pagada aún conserva, es el poder contar con mejores profesionales opinantes (porque según entiendo en los diarios gratuitos no hay opinión) y más años de prestigio en el caso de los diarios de mayor trayectoria. Además del plus que significa para los lectores habituales el mayor desarrollo de las noticias, respondiendo a muchas más preguntas que los diarios gratuitos según mi parecer, es una gran ventaja. No es mucho lo que explican veinte páginas más llenas de avisos publicitarios que de reportajes interesantes.
También recuerdo haber escrito sobre la suscripción, que significa un piso importante de numeros impresos.




Por: Red de Weblogs UC » archivo » Gratuitos superan a la prensa tradicional en España — 2006-10-17

[…] Por primera vez un gratuito lidera el Estudio General de Medios (EGM) que estudió la audiencia entre octubre de 2005 y mayo de 2006. La audiencia de 20 Minutos fue de 2.448 millones de lectores. Luego se situaron Marca, con 2.418 millones, El País con 1.970 , Qué!, con 1.900, Metro Directo con 1.721, El Mundo, con 1.269, ADN con 1.047, AS con 992 y ABC con 809 millones de lectores. Tres de los cinco primeros lugares fueron gratuitos (20 Minutos, Qué! y Metro Directo). Además, hay que mencionar al gratuito ADN que superó la barrera del millón de lectores. ¿Cómo debe reaccionar la prensa de pago? Post sobre la Prensa Gratuita Un aporte de Eduardo Arriagada […]




Por: Eduardo Arriagada — 2006-10-06

Macarena, lo que concluyes de tu “investigación” personal como de tu propia experiencia es más o menos equivalente al consenso que existe actualmente en la industria. Es verdad que hubo empresarios de prensa que trataron de parar los gratuitos con todo tipo de maniobras, El Mercurio y Copesa se juntaron para impedir judicialmente que el diario Metro se pudiera repartir dentro de nuestro sistema de trenes subterráneos. Algo similar pasó en USA con los principales diarios, pero ahora la actitud cambió. El NYT tiene en una sociedad uno en Boston, el grupo Vocento español sacó una red de estos diarios, el gran empresario Murdoch lanzó el propio, ahora se reparten en España 4 millones de diarios gratis, igual que los pagados. Los números de esta nueva forma de prensa está aumentando la lectura de jóvenes, incluso está aumentando los datos globales de la industria… al final ha sido una respuesta más del diario para seguir vigente. Como muestra un caso que está hoy en la portada del blog de Juan Antonio Giner: http://www.innovationsinnewspapers.com/.




Por: maca benitez — 2006-10-05

Nunca me había detenido a pensar si la prensa gratuita puede ser o no un peligro o no para la prensa tradicional.
peo durante este tirmpo me he dedicado a preguntar a las persaonas conocidas que diarios leen muchas me contestaron que durantew la mañana leían el mercurio o la tercera, otras también me contestaron que pese a que en sus casas están suscritos a un diario no tienen tiempo para leerlo así q aprovechan el trayecto para sus trabajos o universidades para informarse que está pasando a través del publimetro o la hora, también me sorprendió un aspecto positivo que tiene la rensa gratuita para la prensa pagada que es que mucha gente que no solía leer el diario ha adquirido la costumbre de leer diariamente las noticias a través de los diarios que reparten en la entrada del metro o en las calles a los autos y como han notado que en la prensa gratuit no posee mucha profundidad en las noticias sino q más bien muestran un resumen de esta han comenzado a comprar los diarios, lo que repercute positivamente a los diarios tradicionales, ya que a través de esto han ido adquiriendo más lectores, por lo que creo que se deberían de tratar de enfocar de como hacer que estos nuevos lectores adquieran la rutina de seguir comprando sus diarios.
En mi caso personal no tengo tiempo para leer el diario en la mañana, ya que en mi casa se pelean el diario apenas llega asi que me conformó con ver en las mañanas las noticias en los diarios gratuitos y en la tarde llegar a leer las noticias que más me llamaron la atención en el mercurio.
por lo que no veo en la prensa gratuita una amenaza para la prensa tradicional, sino que como ya mencioné anteriormente, esta se debe de enfocar de como captar estos nuevos lectores de diario que está conquistando la prensa gatuita.




Por: Alejandro Salinas — 2006-09-27

La prensa gratuita es una amenaza ?
Actualmente, no, pero poniendo los ojos en el futuro, esta alternativa de prensa se convierte en un modelo a seguir.
Aunque 200 o 500 pesos suene una cantidad mínima de dinero, hay gente que no está dispuesta a pagar o simplemente no puede pagarla en determinado momento, y por ende no consume del periódico. Ahí es donde aparece la prensa gratuita, para suplir esta necesidad.
Pongamonos en el caso de que toda la prensa fuera gratuita en un futuro, el Mercurio, la Tercera, etc. no tendrian acaso mayor acceso al público ? no tendrian por ende más lectores? La prensa gratuita está mostrando una senda que puede resultar realmente beneficiosa para la prensa tradicional, el obtener mayores ingresos de parte de la publicidad saciaría lo perdido, pero con esto, el diario se estaría convirtiendo en una especie de enciclopedia noticiosa-publicitaria, en donde quedaría la comodidad de llevar un diario ? se perdería totalmente.
Volviendo a la actualidad, el grupo de periódicos llamados prensa gratuita para mi no es más que un “folleto” para leer al paso, es un BETA de lo que podria ser la prensa escrita en el futuro, lo primitivo… Aquí no hay que GENERALIZAR, no toda la gente busca pinceleadas de noticias, hay mucha gente que busca investigación y desarrollo de la noticia, buenas historias fieles a la verdad ( como decía Martínez en su texto ), es imposible que estas noticias superficiales y rapidas vayan a ser el futuro del periodismo! es simplemente otra FORMA de informar.
Lo que hay que hacer, como dice Germán, es seguir con planes educacionales para fomentar y mejorar la lectura en la población, lograr que se interesen por leer un relato, por muy largo que se vea, si este es dinámico y absorvente para leer. No hay que dejar que un simple pinceleo acostumbre a la gente , ya que al fin y al cabo estaremos fomentando la mediocridad intelectual y la gente gozará menos leyendo un texto.
La prensa gratuita tiene una manera, que es bastante escueta y rápida, de informar más o menos parecida a lo que es el internet ( a mi parecer, la verdadera amenaza para la prensa tradicional impresa ) en cambio la actual prensa tradicional, sigue canones más profundos y investigativos, que a mi parecer, es el verdadero periodismo.
En conclusión, la prensa gratuita sirve para alimentar a ese público no-lector pero nunca remplazara a lo que es la prensa tradicionalista, sin embargo, servira de modelo para esta misma para replantearse en el futuro.




Por: Andrea Sepúlveda L. — 2006-09-10

Se ha mencionado repetidas veces que los diarios gratuitos no contienen periodismo. Su forma breve, exponiendo sólo lo principal de la noticia y, en algunos casos, usándo artículos de diarios gratuitos de la misma empresa pero de otros países, han generado disgusto y desprecio para algunos.
Probablemente esta forma de entregar las noticias sea degradante para el periodismo como profesión, pero aun así hay que considerar los pros de esta inusual prensa, como que llegan a una parte de la población que no se tomaría el tiempo de leer noticias largas o no gastaría su dinero en comprar un diario.
Dejándo de lado los pros de los diarios gratuitos, hay que considerar la posible futura existencia de diarios gratuitos con contenidos completos y abundantes en información verídicas y bien redactadas. En ese caso los diarios tradicionales se verían más que amenazados, y probablemente, también entrarían en el negocio de la gratuitidad de los periódicos.
Quizás ese sea el futuro que nos depara, sólo diarios gratuitos, pero tan completos como los diarios tradicionales. En este caso, los lectores deberíamos considerar la futura entrega de un diario gratuito muy gordo y pesado, lleno de folletos y revistas de publicidad para las ganancias de la empresa.




Por: Paulina Bravo Prida — 2006-08-24

La prensa gratuita ha sido vista por la prensa tradicional pagada como una amenaza más que como una potencia publicitaria y periodística.
Nuestros empresarios dedicados a medios escritos han fallado en ver a la prensa gratuita como una posibilidad de ampliar su llegada a un publico distinto, a una clase media que quiere informarse pero no precisa de reportajes de extensión bíblica.
En este sentido me parece que no se han arriesgado lo suficiente en proponer nuevos contenidos y formatos, ya que si quieren combatir a la prensa gratuita no pueden presentar un diario idéntico al que ya existe: temas tratados muy ligeramente y que poca relación guardan con la realidad nacional, mucho menos, local.
Esto me recuerda a una propuesta que hubo hace casi 3 años en el canal regional de la región del Maule (TVR) que transmitió un programa llamado “Haga su denuncia” del periodista Matías Carrozi, durante el cual los ciudadanos hacían una denuncia de los temas que los aquejaban (delincuencia, tráfico de drogas, malversación de fondos, públicos, falta de escuelas, hoyos en los caminos, etc.) y al cabo de unos cuantos días o semanas (dependiendo de la denuncia) los reporteros presentaban los resultados de su investigación. ¿Por qué un canal de televisión que maneja menos recursos que empresas como COPESA pudo plantear esta innovación relativamente exitosa? Esta fórmula tenía lo necesario para vender: buen periodismo, credibilidad, conexión con la ciudadanía y (¡oh sorpresa!) gratuitidad.
En conclusión, las empresas de prensa tradicional que se han lanzado en proyectos de prensa gratuita, aun teniendo tantos años de experiencia, han sido miopes al momento de reconocer una oportunidad de expansión que se les está dando en bandeja de oro y es debido a esta incapacidad que se han visto obligados a responder ante la competencia con quejas de niños malcriados acostumbrados a un público que ahora dispone de más opciones.




Por: Francesca Geroldi — 2006-08-18

Con el fin de enriquecer más el tema, y concordando en la mayoría de lo comentarios anteriores, sobre todo con que, tal prensa gratituta fortalece el hábito de lectura, aunque ésta sea más fácil y cómoda, quiero agregar algo respecto a la supuesta amenaza que ocacionaría para la prensa tradicional. Creo que diarios como el “Publimetro” y “La Hora” son muy similiares en cuento a formato y manera de entregar la información junto con aquellas secciones de entretenimientos, como puzzles y horóscopos. Otra cosa es, que el público que lee diarios actualmente, no corresponde a una parte mínima de la población. En Santiago la lectura de diarios abarca a un gran n° de gente, a pesar de que la información esté ya en la mayoría de los medios de comunicaciones restantes. Pero lo más importante, es decir que tal población está bastante segmentada. Me refiero a que en la prensa escrita tradicional uno puede encontrar todo tipo de diarios que apuntan a diferentes públicos objetivos (Como es el caso de “la cuarta” y “el mercurio”). A esto intento apuntar, a que por muy gratuita que sea la información dada por diarios como “la hora y “publimetro”, no llegan a ningún público objetivo en particular, sino que es una noticia de lectura fácil sin mayor análisis, ya sea en secciones de farándula, política o deporte. Entonces aquel lector que desee profundizar la información de mayor interés, necesitaría informarse con “el Mercurio”, “Las últimas noticias”, “La Cuarta”, etc, dependiendo de lo que más le interese. Por una cosa de estrategia, sólo la prensa tradicional utiliza la particularidad del público, sabiendo que es difícil, por una cosa de educación, propia de nuestro país, que un sociólogo con estudios en el extrangero y actulizado del último lanzamiento de Armando Uribe, desee adquirir el mismo tipo de noticia que un oficinista que trabaja 12 horas sentado frente aun computador, fnático de “Morande con Compañía”.
Por lo tanto no sería amenaza alguna ya que la prensa tradicional seguiría informando de manera particular hacia su público objetivo, cosa que la prensa gratuita en Chile pareciera ser que no, al ser parejo, sin ninguna relevancia de alguna noticia en particular y sin difernecia significativa en cuanto a formato, entre la competencia dada (”La Hora” y “Publimetro”)
Gracias.




Por: Vanessa San Martín — 2006-08-14

Creo que la prensa gratuita no puede considerarse como una amenaza, el claro ejemplo es lo dicho por Luis Echeverría y es evidente que a muchas personas más les sucede (me incluyo). El hechoo que a uno le repartan elun diario de una lectura fácil y resumida cada mañana hace que nos acerquemos a la realidad “noticiosa”. Sin lugar a dudas para las personas que no tienen un hábito de lectura, aquella lectura fácil les bastará, lo cual tampoco es malo, porque si antes no leían nada por lo menos ahora algo leen y para aquellas personas que sienten esa “sed noticiosa” contribuiría a que posteriormente se informasen con profundidad. Eso sí es bastante cuestionable la calidad de información que entregan, porque en lo personal me ha pasado más de una vez darme cuenta que la información puesta en La Hora o Publimetro un día, se repite al otro día exactamente igual. Sin embargo, precisando lo dicho anteriormente, si consideramos que estos diarios deberían contribuir a que aquellas personas que sientan necesidad de informarse acudan a la prensa pagada ¿Por qué vemos que la ventas de los diarios en vez de aumentar ha disminuído, aunque sea en forma poco significativa? ¿cualés son los nuevos medios de información que amenazan a la prensa pagada?. Es obvio que internet ya tiene un sitio priviligiado y que más allá de ver una competencia entre la prensa gratuíta y la pagada o de considerar que una afecta a la otra, hay que “preocuparse” de que es evidente que cada vez más las personas recurrirán a los nuevos medios de información (especialmente internet), digo nuevos porque hoy sin lugar a dudas el principal es internet pero en el futuro pueden ser muchos otros. Así yo me quedo con la última frase puesta en el artículo: “Con el tiempo, aun puede ser que la prensa gratuita termine fortaleciendo a quienes inicialmente le temieron”, es más estoy segura de aquello.
Saludos!




Por: Ignacio Chehade — 2006-08-08

A mi parecer, a diferencia de la opinión general, no solo creo que la prensa gratuita es una amenaza para la prensa actual pagada, sino que me atrevería a decir que es el futuro del medio.

Quizas una frase así suena un tanto al aire, pero resulta mas que factible si pensamos como ha evolucionado la fuente de ingreso de los periodicos actuales, y mas aún el desarrollo natural de los medios (sea cual sea) hacia la segmentación. Habiendo tanta posibilidad de acceder a información gratuitamente, resulta casi imposible imaginar usando la razón, que en el futuro no se dirija los medios de esa manera enfocando el financiamiento en la publicidad.
A mi parecer cada vez es mas facil conseguir información, si no es gratuita, muy barata en cualquier medio. Los precios bajan día a día por las nuevas tecnologias de producción. Si ponemos mas ojo al asunto podemos ver que ya se usa en el caso de las empresas telefónicas la publicidad no solo por fono sino tambien por mensaje de texto. ¿Y adivinen que? Es gratis. Es decir, la PRODUCCIÓN de esa información es gratis para la empresa telefónica. De la misma manera que ya se llegó a eso, creo que la tecnología nos llevará pronto a un mundo en el cual la prensa escrita se financie exclusivamente por la publicidad, dado a que el público posee facultades y posibilidades de ELEGIR que prensa obtener, y el echo de que sea gratuita le da muchos puntos extra.

A lo que me refería en un principio respecto a la segmentación, está tambien puede verse con otro enfoque si pensamos en un publico tan amplio como el de las calles o el metro. No podemos negar que una manera de segmentación mas que útil y agradecida por el público es la de entregar un corto noticioso en una comoda hoja tipo tabloide en la cual podamos informarnos de lo mínimo necesario día a día respecto a los temas en general. Puede que en este punto muchos piensen “¿pero que pasa con los que quieren mas profundidad en el trato de los temas?” . Pues es trabajo de nosotros los futuros periodistas ser capaces de darnos cuenta que si se requiere profundidad y bases de confianza, hay tambien medios gratuitos para conseguir esa información, como portales noticiosos en el internet. De esa misma manera pueden crearse revistas especializadas, con un menor tiraje, gratuitas aún, pero con publicidad para un público especifico ( el del tipo de lector de esa revista) lo cual resulta un medio provechoso para los avisadores.

Resumo diciendo que hay que tener altura de miras. Si la prensa gratuita no se ha masificado más, es simplemente por costumbre de la gente. Hay que esperar el paso de nuestra sociedad a las nuevas visiones de la relación oferta-demanda, y la relacion con las nuevas tecnologias, dejando de lado que la tradición tiende a formar en nosotros prejuicios sobre todo lo nuevo que ofrece la vida.
Es así como alguien que se jacta de un nivel socio-cultural alto no leerá buscando información clara sobre temas serios en un periodico gratuito.
¿Pero no es nuestra labor como futuros periodistas lograr crear esa confianza?

En fin, es solo una opinión.




Por: Germán Easton — 2006-08-05

En mi opinión, sin duda los diarios gratuitos han marcado una nueva forma de hacer prensa: precisa, y ágil. Sin embargo, creo que los efectos que ésta pudiera tener sobre el consumo de diarios pagados es aún inesperado. Me atrevo a distinguir dos sendas que en un determinado plazo podría seguir el consumo de diarios gratuitos:
En cierta instancia, los diarios gratuitos podrían funcionar, tal y como lo comentó Sandra, como una especie de sinopsis de los diarios pagados. Los diarios pagados podrían difundir estos periódicos con una “pincelada” de lo que los lectores podrán al tener en sus manos una versión pagada, pero más profundizada de los temas.
Sin embargo, nuestros índices de comprensión y consumo de lectura no son precisamente de los mejores. La gente aún no logra “saborear” un buen texto, y tomando dicha situación en cuenta, tampoco existiría un gran interés en profundizar. Es más, me atrevo a decir, que cierta cantidad de opiniones de las personas están basadas en un conocimiento supreficial de los temas. Esta tendencia podría generar un proceso perjudicial para los diarios pagados, ya que la gente se conformaría solo con saber el hecho de forma general.
A mi parecer, la respuesta a esta encruciajada planteada por los diarios gratuitos está en la educación que las próximas generaciones tengan sobre la importancia de conocer en una mayor profundidad los hechos que los afectan, y en el rol que la publicidad de los diarios puedan jugar a modo de incentivo. Es cierto, como expone Nicolle, que las ventas de los periódicos han disminuído casi nada desde la aparición de los diarios gratuitos, pero esta cifra corresponde a un corto plazo, y no considero que logre proyectar los alcances que el desarrollo de dichos diarios puede tener. En países más desarrollados no ha sido un gran problema, por el hábito ya formado que las personas poseen de lectura, y no es esa nuestra realidad, por lo que tampoco creo que haya que dejarse guiar por experiencias externas.
En mi opinión los diarios gratuitos pueden ser de una enorme utilidad para nuestro país, si es encausada por las vías de la educación en el hábito de leer, y la publicidad que los periódicos pagados puedan generar a través de la celulosa sin costo.




Por: Florencia Yáñez — 2006-08-04

A diferencia de Chile, en Madrid existen al menos tres periódicos gratuitos. El año pasado, tuve la oportunidad de viajar a esta ciudad y dar cuenta que, esta nueva forma de entregar información (en forma gratuita, rápida y resumida), ha tenido un recibimiento inesperado(he ahí la masificación de éste). Esto puede reflejarse en una serie de cambios que se han originado en los últimos años: por ejemplo, con el auge de la prensa gratuita en España, se publican alrededor de 3 millones de ejemplares diarios. Y se espera que seguirá creciendo.
Es así como la prensa gratuita, en conjunto con Internet y otros medios audiovisuales, han puesto en tela de juicio la prensa escrita tradicional. ¿ Qué pasará en el futuro?. ¿ Será necesario buscar otra forma, quizás más atractiva, de comunicar mediante lo escrito en los diarios tradicionales?.
Aún no ha sucedido nada tan relevante que permita dar cuenta del efecto en que se han visto expuestos los diarios común y corrientes, sin embargo, es necesario quizás hacer conciencia acerca de lo que pueda llegar a ocurrir con ellos.




Por: Luis Echeverría — 2006-08-03

Concuerdo con Sandra. No porque además encuentre lógica la tesis de que enriquezca el hábito de lectura, si no más bien porque me ha pasado que quedo con “hambre de noticias” una vez leído el Publimetro o La Hora.

De esta forma, los diarios gratuitos no son tan “amenaza” como se les ve. Por el contrario, creo que ayuda mucho al medio, no como periodismo tal cuál es, si no acercando a toda la gente a él. Sabemos que muchos no tienen el dinero para comprar el diario durante el día y, ¿por qué tener que esperar hasta las 9 para informarse por la TV? Ahí está el diario gratuito que te dan en el metro.

Y creo que aunque sea un arma de doble filo pensar que posiblemente el diario gratuito va a arrebatar el lugar de los diarios tradicionales, dándole tribuna, puede ser el inicio de una gran estrategia para posicionar el medio frente a la TV, la radio e, incluso, la internet (sobre todo, en las calles). Y, además, es la puerta a la lectura de noticias, y como sabemos que ésta es escueta en los diarios gratuitos, es posible incentivar la demanda de los diarios tradicionales, que además de contar con noticias con mayor profundidad y (se supone) calidad, tienen hoy una credibilidad mejor posicionada (para no decir “mayor”) que los demás medios.




Por: Lilia García — 2006-08-03

Tengo un punto de vista que espero que enriquezca un poco más loqueya se ha expuesto anteriormente.

La verdad que cuando yo llegué a Santiago, lo primero que me sorprendió fué ver la calidad de cultura que tienen respecto al hábito de lectura.

Al venir de México mi punto devista es el siguiente:dependiendo del tipo de gente es el tipo de productos que se puede ofrecer. En México la gente no leería el periódico ni aunque lo regalaran, y es más podría atreverme a asegurar que aún cuando lo regalaran en el metro, se irían especialmente a la zona de espectáculos y no por ninguna otra noticia, aunque ésta fuera relevante en el país, ya que no existe una cultura de lectura y sobretodo la gente que frecuenta el metro no está nisiquiera interesada en leer que ocurre con su país, debido a que el sector social que frecuenta el metro no es como el de Santiago (la tarfifa del metro y distancias influyen en todo).

Cuando llegué a Santiago y leía las noticias por la mañana en el metro me di cuenta de unarealidad distinta.. yo no siento que extinga al periódico convencional, es más, si lo usaran estratégicamente hasta se podría hacer otro tipo de formato para que los mismos periódicos se aprovecharan de esa inmediatez y enriquecería mas el nombre del periódico y hasta el interés de los lectores que quizá con una pequeña noticia puede incentivarse a comprar el periódico y ver la sección completa junto con un comentario hecho racional y objetivamente.

Yo solía leer el Universal y frecuentemente llegaban hasta revistas gratis, revistas que eran de un periodismo muyd iferente al del diario, algo así como lo que se lleva a cabo en Santiago bajo el nombre de “Contacto” y eran invetsigacionesd euna calidad insuperable, con un punto de vista que más que enjuiciar hacían pensar a quienes lo leían.

Siento que la prensa gratuita no será el enemigo número uno del periódico.. pues depende de las manos en las que caiga dicho medio para saber si puede ayudar más a la inmediatez de la prensa o no.




Por: Michelle Berstein S. — 2006-08-03

En mi opinión, es un tema complejo, ya que existen muchos pro y muchos contra a la vez en el tema de los diarios gratuitos v/s los diarios tradicionales.
En el mundo de hoy, en el que vivimos corriendo y apresurados, el tiempo es un factor muy importante a la hora de tomar alguna decisión. Por lo mismo, creo que los diarios gratuitos son una fuente de información rápida, que se nos hace mucho más cómoda.
Todas las mañanas, veo en el metro a la mayoría de la gente leyendo el diario gratuito que se les entrega, ocupando el tiempo del viaje en leer, lo que es algo muy provechoso ya que no les gasta tiempo extra. A mi juicio, ésta sería la mayor ventaja que nos entregan estos diarios.
Quizás ese sería el punto de ventaja contra los diarios traidicionales. Sin embargo, en lo que claramente se quedan atrás es en la profundidad que tienen las noticias, en el contenido.

Yo no veo como una amenaza a los diarios gratuitos, ya que si uno busca información de la contingencia nacional y/o internacional, no creo que la busque en los diarios que se entregan en los metros. Los gratuitos, los veo como un modo de tener alguna idea de lo que está pasando, pero general, sin mayor profundidad, como para estar al día. Pero para comprender el por qué de los hechos, buscamos la información en los diarios tradicionales, como lo hablamos hoy en clases.
Otra cosa también muy rescatable de los diarios gratuitos, es que acercan a distintos estratos sociales a la noticia, sin hacer distinciones, ya que muchas personas que no compran el diario habitualmente por no tener el dinero, pueden estar inoformados gracias a éstos.

Para concluir, a mi juicio, aunque sean muy similares los dos tipos de diarios, tienen un formato muy diferente, e incluso puede que busquen diferentes intereses.




Por: Sandra Gutiérrez — 2006-08-02

Creo que la publicación de diarios gratuitos, no sólo no entorpece la circulación de diarios pagados, sino que en cierta forma la enriquece. Dado por el espacio y también por la calidad de la información que se da en los diarios gratuitos, el analisis y la profundidad de las noticias sólo alcanza para entusiasmar al lector y dejándolo queriendo más. Es ahí donde el mismo lector que fue previsto de un diario gratuitamente, tendrá una razón para gastar plata en comprar un diario que le garantice mayor profundidad de la noticia. Los diarios gratuitos vendrían siendo como una especie de “sinopsis” de las noticias completas dadas por los diarios pagados.
También es verdad que los mismos diarios gratuitos crean un hábito de lectura, y lo que es mejor, un hábito de sed de información que no es necesariamente lo mismo.
Los diarios gratuitos conforman un producto diferente de los diarios pagados y, por esta misma razón, las empresas de los grandes diarios, no deberían temer por más competencia, ya que es un negocio similar, pero lejos de ser el mismo.

Saludos.




Por: Nicolle Peña L. — 2006-08-02

En nuestro país, los diarios de repartición gratuita son muy prácticos en términos de comodidad y de acercamiento del acontecer noticioso hacia quienes no acostumbran a pagar por informarse. El recibir un periódico a la entrada del Metro, por ejemplo, puede resultar muy útil si no se tiene nada a la mano para leer. Sin embargo, creo que quien acostubra a leer día a día la prensa, busca un desarrollo más profundo de la noticia; no basta con saber qué está pasando si no se entiende el porqué de los hechos. Es por eso que la disminución en las ventas de diarios tradicionales desde la aparición de los gratuitos es casi insignificante. A esto se agrega que en general, el lector de diario es muy fiel, sobre todo sis e habla de gente mayor que durante años ha pagado por su medio favorito.
Quizás el mayor peligro para los diarios tradicionales se encuentra en los sectores más jóvenes de la población, que tienen cada día mayo acceso a nuevas tecnologías , como internet, donde pueden encontrar la información desarrollada de igual o mejor manera que en un periódico tradicional, sin tener que pagar por ésto.
Difícilmente quien ha comprado un periódico durante años se cambiará a otro que ocupa la mitad de sus planas en publicidad. Ésto último es un factor muy importante en la credibilidad y objetividad de un medio, por lo que a los diarios gratuitos les podría jugar en contra.

Creo que de lo que se deben preocupar los diarios tradicionales es en el cómo lograr atraer a todos los jóvenes que hoy se informan por internet, ya que nuestra generación y las posteriores son los futuros consumidores del medio.




Por: Cristóbal Fernández — 2006-05-03

A pesar de que los estudios y estadísticas dicen que los diarios pagados casi no disminuyeron su circulación producto del surgimiento de la prensa gratuita, me quedo con el temor de que eso efectivamente suceda, ya que la sociedad se iría desinformando con el tiempo (al no recibir análisis ni contextualización), lo que sería bastante trágico para la comun-idad. Me imagino que si los actuales lectores de prensa pagada no andan bien económicamente, por ahí algunos preferirán ahorrar y contentarse con la TV y la prensa gratis en el futuro para “informarse”…

Ojalá que no, pero quizás esto suceda cuando los jóvenes actuales ya no sean tan jóvenes: estarán acostumbrados a la prensa gratuita… Al haber crecido leyendo La Hora y MTG, puede ser que con el fin de ahorrar sigan conformándose sólo con este tipo de medios escritos cuando crezcan… Aunque bajo ese escenario, probablemente los medios pagados bajarán su precio… bueno, quién sabe lo que pasará… voy a ser optimista y me quedaré con lo último que escribiste: “Con el tiempo, aun puede ser que la prensa gratuita termine fortaleciendo a quienes inicialmente le temieron”.

Saludos.




Por: Roberto Castro Gorostiza — 2006-05-01

Recuerdo que estuve presente en Estocolmo para la celebración de los 10 años de METRO. Allá la percepción es muy distinta a la de acá en Chile. El diario es unicono juvenil y representa un target que se ha desdibujado cuando se copia el modelo a otros países, debido principalmente a que la ventaja competitiva esta basada en el modelo de distribución y ese modelo en cada país llega a públicos diferentes. Tengamos presente que Metro está presente en más de 17 países y 85 ciudades en el mundo, y en cada país, en cada ciudad, se apunta al mismo target publicitario.

Particularmente respecto a la rentabilidad de los diarios, hay que tener presente que en Chile MTG tiene un modelo de negocios muy diferente al de su competidor directo La Hora. Publimetro es un diario que debe financiarse y solventarse por si mismo, no cuenta con medios anexos con los cuales hacer sinergías ni profundizar estrategias comerciales complementarias. La Hora, el otro gratuito por reacción más que por decisión, pertenece a el conglomerado COPESA S.A. por lo que tiene un objetivo comercial diferente, el de bloquear a Publimetro y no permitir que se acerque a su caballito de batalla, La Tercera, en su “pelea” con El Mercurio y sus sucriptores adultos-jóvenes. Entonces, pensar sólo en rentabilidad económica es un error ya que hay importantes consideraciones estrategicas. ¿Qué pasara con El Mercurio S.A.P.? es la gran interrogante, ya que sin duda permanecer estático ante un cambio del mercado es un error.

Finalmente quisiera agregar que la inversión publicitaria en Chile creció constantemente durante el 2005, y uno de los grandes impulsores fueron los medios prensa, particularmente La Tercera y Publimetro.

Hacia el futuro, más que preguntarse cuanto durará el nuevo modelo, hay que preguntarse hasta donde crecerá el nuevo modelo. Ya tenemos revistas gratuitas, expansión a regiones, cobertura a nivel mundial, y sobre todo lo anterior, la expansión al día sábado, día sagrado para la prensa tradicional que defenderán sin duda con todo lo que tienen. Si alguna conclusión se adelanta, es que la guerra de medios prensa será total.




Por: Juan Pablo Garnham — 2006-04-26

Muy buen post, José Luis, aunque me queda dando vueltas el tema de la rentabilidad de estos diarios. Aprovecho de felicitar a todos los que están escribiendo en esta página.
Creo que sería interesante que hablaras de cómo les ha ido a los diarios gratuitos y de si realmente están siendo buen negocio, más allá del aporte que han sido para los lectores (nadie se queja de recibir un diario en la mañana).




Por: José Luis Santa María — 2006-04-21

Gracias por la precisión respecto a lo que sucedió con La Razón en Argentina. Respecto a la salida de MTG de Buenos Aires, ellos señalan que el gran factor que los perjudicó, fue que los pocos meses de haber entrado a Argentina , la economía del país colapsó. En el último número de la revista América Economía, se informa que antes de julio MTG lanzará una edición de su gratuito en Ciudad de México, en alianza con MXshares, “un grupo vinculado con la correduría Grupo Bursátil Mexicano e Inmobiliaria Torraco, firma administrada por un miembro de la familia Torrado, que opra franquicias de Strabucks y Domino’s Pizza a través de Alsea. La firma distribuirá a mano copias de la edición en sitios públicos, ya que quienes usan el transporte público en México no se ajustan al mercado objetivo de Metro”.




Por: Eduardo Arriagada — 2006-04-21

Comparto que la prensa gratuita ha sido más complemento que amenaza, quizá fue una respuesta inorgánica de la prensa impresa frente a la amenaza digital. El resultado ha sido que se incorporaron lectores al hábito diario, en el caso chileno fue un número significativo. Hoy me atrevo a adelantar que será el formato empresarial general cominante que emplee la prensa popular masiva en el mediano plazo, algo de eso concluye el artículo sobre el futuro de los medios que acabo de publicar en la Revista Universitaria de abril (www.ru.cl).
Sobre el caso del diario La Razón de Argentina, complemento lo informado diciendo que el cambio de vespertino a matutino gratuito en realidad fue responsabilidad de la gestión de Sergio Spadone y que, ya como gratuito, fue adquirido por el grupo Clarín. Aprovecho de recomendar una lectura corta: en la última edición de la SND hay un artículo del director actual de la Razón Luis Vinker, junto al profesor de esta escuela, Cristóbal Edwards. Un dato interesante: entiendo que La Razón es el único gratuito propiedad de medios tradicionales que ha logrado sacar del mercado a un exponente del grupo MTG de los diarios Metro, algo que en Chile con la poco recordada Voz de la Tarde ni las dos ediciones de La Hora lograron hacer respecto del exponente local del grupo sueco.