Ciao Silvio
Algo raro pasa con los italianos. Algo que no deja de ser divertido. Todas las veces que he tenido la oportunidad de hablar con uno, le pregunto por Berlusconi. La respuesta es simpre la misma: ponen los ojos blancos, hacen el gesto Mamma mia! y se ponen a hablar pestes de su primer ministro, a veces incluso de Italia. No me he topado con ninguno que haga lo contrario, que lo apoye o defienda. ¿Quién lo elige entonces?
La paradoja puede llevarse a términos macro. Berlusconi tiene a la economía italiana creciendo al 1%, ha habido recortes en gasto público lo que ha traído consecuencias sociales negativas en educación, salud y distribución del ingreso. Culturalmente, Berlusconi es el gran zar de la basura. A pesar de todo esto, ha estado más tiempo en el poder que cualquier otro primer ministro desde la postguerra. ¿Como lo hace?
Ciertamente, además de las ventajas que tiene el ser el hombre más rico de Italia, el tipo posee grandes cantidades de carisma personal e instinto mediático. Orgulloso de sus liftings e imagen de seductor, extrovertido, simpático, canchero y poco convencional. Alguien que ha triunfado en los negocios y en política, y que además, le gusta el payaseo.
Ahora le tocó perder. Romano Prodi ganó las elecciones.
Hoy en el Guardian, Martin Kettle hace un interesante comentario sobre el comportamiento de Berlusconi post-elección. Creo que vale la pena echarle una mirada.
Para quienes se interesen más por el tema, recomiendo el magnífico libro de Tobías Jones “The Dark Heart of Italy” (2003, Faber), quizás la mejor radiografía de la Italia contemporánea y el fenómeno Berlusconi.
Por: Francisco Agüero — 2006-04-19
Estimado!
Si revisas mi blog -si, también tengo- escribí algo sobre Romano Prodi. Un abogado experto en temas de competencia será el nuevo jefe de gobierno en el país de la bota.
Y seguimos leyendo el Guardian!