Calidad en la TV chilena

La calidad de la TV chilena ha sido un tema recurrente el presente año y con motivos reales.

Las críticas a TVN deberían ser situadas en su contexto real; TVN está aún sufriendo los estragos de cuatro años de un Directorio mal constituido y de su mala influencia al interior de la empresa; esto es, un Directorio sin una meta directiva compartida, algunos de cuyos miembros ventilaban sus diferencias en las revistas más chic de la farándula chilena.

Esa mala conformación se ha constituido en un estudio de caso acerca de un mal Directorio en una empresa pública; y seguramente el SEP ha sacado conclusiones. Conservando el pluralismo, se requiere profesionalizar aún más el Directorio de TVN, como en el caso del Banco Central: asegurar un equipo cohesionado tras una meta común y con las habilidades requeridas.

Pero la discusión sobre calidad en la TV chilena requiere abordar problemas más estratégicos. Las leyes chilenas de TV deben actualizarse: revisar las concesiones, no solo en cuanto a tiempo de duración, sino además en relación con las tareas sociales que la sociedad debería solicitar a los concesionarios de esos bienes públicos. La Televisión Act dictada por el Senado de USA en los inicios de los ’90 estableció tareas a los canales concesionados en relación a programas de TV infantil; el resultado ha sido un gran incremento en la oferta de TV infantil de mejor calidad, que incluso a llevado a constituir canales infantiles segmentados por edad en el cable.

En sentido contrario: la TV chilena abierta aún mantiene una alta sintonía para el conjunto de los noticiarios centrales; pero ello ocurre en tanto los canales compiten en ese género; la contraprogramación con un exitosa telenovela en ese horario de por parte del canal La Red está cambiando la situación.

Es preciso reformar la actual ley para permitir a los canales grandes la operación de una segunda señal nacional en TV abierta, con el objetivo de diversificar la oferta introduciendo contenidos claramente segmentados; así, y como operan muchos canales, es posible manejar con economía de costos dos señales con contenidos programáticos diversificados.

La información televisiva emitida regionalmente no logra ser financiada por la publicidad; sin una inversión pública para acentuar la presencia regional de TVN y otras estaciones, seguirá primando una desbalanceada información centralista; es inquietante que esta decisión política no sea impulsada activamente por los representantes políticos de las regiones.

La sustentación de todo el sistema televisivo chileno en el mercado publicitario ha mostrado sus limitaciones; el dinero público por concurso del Fondo del CNTV ha operado como un mecanismo asignador efectivo en la TV: con éxito de público en pantalla, con mecanismos evaluativos transparentes, y un control de ejecución que impide la malversación; pero se necesitan montos más substantivos para financiar más programas de calidad.




Por: Catalina Venegas — 2007-07-25

De qué se puede opinar de la TV chilena, hay un total descalabro y mal manejo. sólo hay basura. Catita.




Por: vivi — 2007-07-20

A Claudio Larraín: Cómo puede ud. hablar de sonido, ajustes o del audio de la tv, si lo principal, la cabeza de este medio de comunicacoión está podrida!!!!, arreglemos al que hace andar la máquina pos hombre!!




Por: maríví — 2007-07-06

No hay que ponerse grave para hablar d la TV chilena. La inmundicia parte de arriba. La calidad es deplorable, sin ningun respeto al usuario, hay tal inmundicia en el manejo, programaciones, que ya no hay salud!!!. Me desilusiona esta TV, no hay ningún canal cultural, sino que basura. Cultura a la basura.




Por: claudio larrain peldoza — 2007-06-06

la calidad de la TV podría mejorar sin variar los programas. ¿Han notado como varía el nivel del audio entre los programas y las tandas de comerciales? El Consejo Nacional de Televisión no regula como suben el volumen en los cortes comerciales y no he encontrado nin´guna autoridad que le corresponda gestionar la corrección de este abuso. En el corto plazo no quedará otra que abstenerse de ver televisión.




Por: milton urizar — 2007-05-15

AYER 14 DE MAYO VI UN PROGRAMA EN EL CANAL DE LA CAMARA DE DIPUTADOS; DONDE ESTABA INVITADO UN PROFESOR NORTEAMERICANO EXPERTO EN COMUNICACIONES Y TV. HABIAN INVITADOS VARIOS EXPERTOS EN LA MISMA LINEA.
SE MOSTRO Y SE COMENTO SOBRE UN ESTUDIO REALIZADO EN SANTIAGO, CON RESPECTO A COMO VEN Y OPINAN LOS USUARIOS DE LOS PROGRAMAS DE TV Y SOBRE QUE GUSTOS LES GUSTARIA EXPERIMENTAR VER, HOY EN LA TV, CONSIDERANDO QUE TAN MALA SE MUESTRA HOY EN DIA LAS PROGRAMACIONES DE LA TV ABIERTA EN CHILE.
ME PARECE MUY INTERESANTE ACCEDER A ESTE ESTUDIO, PARA LO QUE TRATO DE ACCEDER, SEGUN LO INDICADO POR UN EXPERTO; ESTO FUE INDICADO PARA LA PAGINA www. blogsuc.cl.
HE TRATADO DE BUSCAR ESTA INFORMACION Y NO LA ENCUENTRO. SERIAN TAN AMABLE DE ENVIARME LO INDICADO.
ATTE.
MILTON URIZAR ELGUETA




Por: Rodrigo Ignacio Figueroa Stanton-Yonge — 2007-05-09

Me gustaría poder contactarme con usted vía mail para poder aclarar algunos asuntos sobre la televisión abierta, si no es problema, claro.

Adiós.




Por: DANILO PAVESI CAPETILLO — 2007-01-19

UC:
concédeme un favor

Por Danilo Pavesi
dspavesi@uc.cl

En lo que acumula en sus casi 50 años de vida, para Canal 13 ha sido un trabajo no fácil el ir en busca de la línea editorial fijada para el canal. Sin embargo, “los puntos cardinales del 13” ni siquiera son conocidos por los televidentes ilustrados. Corresponde, entonces, a una mala gestión estratégica a la hora de posicionar ventajas con respecto a otros canales, en desmedro de la transparencia y credibilidad de una empresa que nació como complemento a la gestión social que representa la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Al buscar responder mi cuestionamiento -útil para quienes hemos diseñado ya proyectos de programación televisiva- me declaro completamente insatisfecho y desilusionado: ni en el portal Web oficial del canal, ni en el de la Universidad (que parecen ser hoy los medios más masivos de dejar en claro los fundamentos de una empresa), se señala algo al respecto. Algo bastante informal fue lo que encontré en mi búsqueda: preocupación del canal en respetar la dignidad a las personas y el ir en busca de evangelizar la cultura.
En el documento de “Formato de presentación de proyectos para Canal 13”, que me facilitó Manuela Velasco -Jefa Proceso de Evaluación de Proyectos de Programación y Procesos Creativos de Canal 13- sólo se estipula que “Canal 13 busca programas de entretención, de contenido, y de servicio público para un público masivo. Todos los formatos son aceptables siempre y cuando se adhieran a nuestra línea editorial.” Si en una revista de la industria audiovisual, la misma Manuela Velasco señaló (en el contexto de proyectos de programación) que “las buenas ideas pueden venir de cualquier parte” y, por otra parte, la ciudadanía (quien corresponde a esa “cualquier parte”) no tiene idea de qué es lo que quiere mostrar UC-TV en sus pantallas( o mejor dicho la UC, quien es la verdadera responsable de esta falencia), ¿quién sería capaz, entonces, de darle en el blanco a un “blanco” que nadie conoce? He leído en el mismísimo “El Mercurio” que una de las cualidades que más se valora de la actual directora del canal, es su bajo perfil y su poca tendencia a figurar en los medios para asuntos del canal. Tremendo desperdicio.

Si la Universidad quiere, de una vez por todas, que el público deje de ver a la estación como un canal beato y que entienda que el canal pretende representar, equilibradamente, a la Iglesia Católica, la Universidad y a los laicos, más de alguno de sus representantes debe salir a dar la cara al respecto. Porque el figurar en televisión y buscarse espacios de opinión no tiene nada que ver ni con farandulizarse ni, menos, con dejar de ser discreto y prudente. Significa -dentro de un medio buscado para la masificación como lo es la televisión- ser consecuente con lo que se quiere buscar y con la identidad de canal que se quiere difundir. Así, entre otras cosas, se acabarían las críticas hacia el canal que nacen, erróneamente, por parte de sujetos que no saben en ningún caso- mejor que los propios forjadores de la Universidad- sobre qué significa, realmente, la Corporación de Televisión de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Me parece, entonces, que para un medio de comunicación que tiene como posición editorial la evangelización de la cultura, el desafío corresponde de ir más allá de los valores. El cumplir competentemente su misión editorial, supone asegurar que se anuncie la “buena noticia”. Una noticia buena que constituye una respuesta, en el tercer milenio, a la vocación más profunda, a las aspiraciones más hondas, del ser humano.




Por: Andrea G. — 2006-07-11

Profesor Fuenzalida,
Di con su nombre después de leer dos libros suyos publicados uno en 1989 “Visiones y ambiciones del Televidente”, y otro en 1990 “Televisión en los ´90″. Estoy preparando mi tesis para ser periodista de la Universidad de Concepción y elegí como tema el Periodismo de Farándula, como práctica periodística de nuestra época. Me gustaría saber si tiene alguna opinion al respecto, o alguna referencia bibliográfica a la que me pueda remitir para ahondar en el tema.
De antemano le agradezco su tiempo,
Se despide atte
Andrea García D.